La independencia inconcebible

virreinato del Perú. Más tarde, con el virrey Abascal agrandó su imagen de hombre de Estado e influyente consejero (Peralta, 2002)525. Y después del interregno que supuso su elección como diputado en las Cortes por Arequipa en 1813 y su estancia en la Península hasta 1817, volvió en 1820 a la primera línea política en el Perú como secretario de la delegación del virrey Pezuela en las conferencias de Miraflores. El 15 de julio de 1821 firmó el Acta de la Independencia, el 28 del mismo mes formó parte de la comisión que portó la invitación oficial para que San Martín procediese a la jura de la independencia, y el 3 de agosto fue nombrado ministro del gobierno patriota. Unanue ocupó el cargo de ministro de Hacienda sin ninguna de las dos condiciones básicas que solían reunir los hombres encargados de reordenar y reformar el sistema fiscal: la de economistas y altos burócratas de la carrera de Hacienda. En cambio, sí disponía de amplias relaciones políticas, un reconocido prestigio social y económico, y un perfil de moderado liberal que lo convertían en una pieza fundamental para la política sanmartiniana de la transición acordada. Las discusiones fiscales se precipitaron con la guerra, con escasa base teórica asimilada y sin previas experiencias legislativas de alcance, más allá del citado plan de 1815, en un momento crítico que requería rápidas respuestas y medidas de urgente implantación. Entonces, Unanue desprovisto de una visión reformista, aspiró a reordenar el aparato burocrático colonial, por una parte adelgazándolo y por otra restableciendo una estructura de baja presión fiscal en colaboración con los grupos económicos influyentes que permitiese a su vez el afloramiento de los caudales atesorados. 2.3. La política hacendística de la naciente República: continuidad, secuestros, papel moneda y empréstitos La primera decisión que adoptó el ministro de Hacienda fue la de conocer, con la mayor precisión, el estado exacto en el que se encontraban los fondos disponibles en las dependencias oficiales. Por este motivo, extendió la orden de 9 de agosto de 1821 solicitando a todas las oficinas cumplida respuesta a la mayor brevedad de las siguientes cuestiones: 1. Cuáles son los fondos y de donde provienen; si de algunas rentas fijas, o de derechos que adeudan a su favor; y cuáles son estos, y sobre que especies se cobran. 334

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