Madrid de actores que tuvieron un papel destacado en el acontecer peruano de las dos primeras décadas del siglo diecinueve. En segundo lugar, pone de manifiesto la amplitud y lo difuso del descontento ante las disposiciones para convocar las Cortes y elegir a los representantes de ambos hemisferios. Al final se eligieron cinco diputados suplentes por el Perú —Miguel Lastarria, Manuel de la Bodega, Juan Freire, Antonio Moya y Nicolás de Piérola—, que serían sus representantes en las legislaturas de 1820, 1821 y 1821-1822351. A título individual, Manuel Vidaurre publicaría su Manifiesto, en el que se quejaba amargamente de la actitud de los americanos reclamando una mayor representación o de la nula representatividad o conocimiento de América de entre los que se movilizaron y los electos. Textualmente llegaría a afirmar, Por el Perú de los 9 que asisten, cuatro salen elegidos sin acordarse de las personas que saben se respetan en aquellos lugares por su nacimiento, virtudes patrióticas, políticas y militares… Pero ¿cómo se asombraría Lima si subsistiesen las elecciones en Moya, Freire y Lastarria? No se espera que el Congreso ofenda a la Patria de los Laras y Carvajales, de los Unanues y Baquijanos (Vidaurre, 1820). Sabemos poco de la relación de dichos diputados con las instituciones peruanas. Quizás un caso sea un dato muy parcial, pero vale la pena recordar que Antonio Xavier de Moya se dirigió al Ayuntamiento constitucional del Cuzco encareciendo la elección de diputados a Cortes. En abril de 1822 el Ayuntamiento la transmitía a la Diputación Provincial, haciéndose eco del conflicto abierto en torno a la deficiente representación americana en las Cortes352. En el Perú, se sucedieron varias elecciones entre 1820 y 1823. Hubo cuatro anuales y sucesivas para elegir a alcaldes y regidores de los ayuntamientos constitucionales. Además, inicialmente hubo de cubrirse las vacantes de diputados en las diputaciones provinciales de Lima y Cuzco; en 1822, elegir el conjunto de diputados que debían constituir las nuevas diputaciones provinciales, que fueron reconocidas en cada una de las antiguas intendencias —Arequipa, Cuzco, Huamanga, Huancavelica, Puno y Tarma, además de las de La Paz, La Plata, Potosí y Santa Cruz en Charcas—; y, por último, las que nos ocupan a diputados a las Cortes. En cada uno de los supuestos se votaron compromisarios y estos a su vez eligieron electores de parroquia que sufragaron los de partido. 249
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