La independencia inconcebible

A comienzos de setiembre se conocía en Lima que Canterac se aproximaba a la ciudad. El objetivo era el Callao, donde permanecían aproximadamente seiscientas personas. Pretendía retirar armamento para abastecer a las tropas de la sierra y dejar aprovisionadas las fortalezas, para lo que recurrió sin éxito a la negociación con los ingleses. El 16 de setiembre se retiraba llevándose lo que había ido a buscar y dejando a los castillos inermes. La capitulación del Callao del 21 de setiembre fue un punto de inflexión. La Junta no se disolvería formalmente, aunque lo hizo de hecho al perder a Vacaro y Colmenares, que regresaron a la Península, y a Galdiano, La Mar y Del Llano, que se pasaron al bando patriota. Abreu quedó en una situación de incertidumbre, hasta que en noviembre pidió pasaporte para volver a la Corte. 3.1.5. Un comisionado incómodo: el conflicto entre Manuel Abreu y el virrey La Serna Las negociaciones de Punchauca se vieron interferidas por la conflictiva relación entre el virrey y los jefes militares con el comisionado regio Manuel Abreu. Denostado por los realistas y compadecido por los insurgentes, se convirtió en actor principal del proceso263. John Fisher (2009) lo ha recuperado editando cuatro documentos, sobre todo el inédito Diario Político264. Manuel Abreu Orta nació en Tarifa en una fecha indeterminada265. De acuerdo con su tradición familiar ingresó en la marina iniciando una carrera que resultó poco brillante. Era guardiamarina en Cádiz en octubre de 1790 y el 24 de mayo de 1811 fue ascendido a capitán de fragata, situación en la que se mantuvo a pesar de que solicitó su promoción en repetidas ocasiones. En su hoja de servicios constan sus navegaciones por el Pacífico y las costas de África antes de su nombramiento por el gobierno el 8 de junio de 1820 como comisionado, junto con José Rodríguez Arias, para negociar con los disidentes de Chile. Dos razones de muy diferente índole explican su elección. La primera es de carácter general: a la hora de buscar a los comisionados que deberían negociar con los disidentes, el gobierno se decidió por dos marinos para cada destino: un capitán de navío y un capitán de fragata. En el caso de Chile, el capitán de navío fue José Rodríguez Arias, que estando en Panamá regresó por motivos de salud; y el capitán de fragata resultó ser Manuel Abreu. En segundo lugar, hay que acudir a sus conexiones familiares: pertenecía a una familia de marinos ilustres y de políticos 169

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