La independencia inconcebible

secretario de Despacho de Marina, cargo que desempeñó entre el 5 de agosto de 1822 y el 28 de febrero de 1823. Resulta relevante que el 11 de octubre de 1822, cuando presentaba la preceptiva Memoria ante las Cortes, pasaba por alto su actuación en Miraflores, centrándose en la situación lamentable de la Armada, que justificaba con la precaria situación económica nacional que había impedido al erario la construcción de buques. Solo quedaba la posibilidad de rehabilitar algunos de los que estaban en malas condiciones, siendo perentorio atender las peticiones de los realistas americanos —mencionaba a La Serna— de que se enviaran fuerzas navales, especialmente al Pacífico (Memoria, 1822, pp. 3-18). Miraflores fue un paréntesis en las relaciones complicadas entre Pezuela y Capaz. Cuando el depuesto virrey regresó a la Península encontró un clima hostil y a Capaz al frente de la Secretaría de Marina. En los documentos que Pezuela presentaba para su purificación no mencionaba directamente las negociaciones, pero sí introducía a Capaz como un elemento que le había podido perjudicar: «a los pocos días de mi llegada a esta Corte, fue nombrado un nuevo ministerio, entre cuyos individuos se hallaba Don Dionisio Capaz, a quien yo había mandado poner preso en el Callao y formarle causa por la cobarde e ignominiosa pérdida de la fragata de Guerra María Isabel». Además, atribuía a este nombramiento el que no se diera curso a su acusación contra los «revolucionarios» de Aznapuquio y que, más bien, al contrario, se les premiara221. El segundo de los comisionados de Miraflores fue José Manuel González de la Fuente, II conde de Fuente González y IV conde de Villar de Fuentes, títulos heredados por vía paterna y materna, respectivamente222. Nacido en Lima el 14 de febrero de 1766, en el seno de una familia de la nobleza limeña, de hacendados y comerciantes, se casó con Manuela Pando y Ramírez, cuya muerte se produjo en el Callao en julio de 1825. Capitán de granaderos, se graduó de coronel del Regimiento de Dragones Provinciales disciplinados entre 1797 y 1798 gracias a su influencia y destacada posición en el comercio limeño, donde, con naves propias, desplegó una actividad muy intensa que lo acercó a la Compañía de los Cinco Gremios de Madrid, donde sucedió a Gaspar Rico, y a la Compañía de Filipinas, en cuyo directorio aparece en 1806 como su representante para el Perú. Años después, en 1808, en pleno absolutismo, fue regidor del cabildo de Lima, figurando en la organización de la elección del Ayuntamiento constitucional. En 1817 era prior del Consulado de Lima. 154

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