Y también hubo quienes, casi de inmediato, se pasaron al lado independentista, como Unanue (Miraflores) o La Mar y Del Llano (Punchauca). Los militares, oficiales del ejército y, en menor medida, de la Marina, fueron ganando en presencia. Entre los comisionados de Miraflores hubo un oficial de la Armada, Dionisio Capaz. En Punchauca, los militares fueron mayoría en la Junta de Pacificación. Varios de ellos estuvieron en la capitulación del Callao, un punto de inflexión en la toma de posiciones. La Mar y Del Llano se pasarían al lado patriota; mientras que Vacaro dejaría atrás sus diferencias con Pezuela para justificarle y, de inmediato, criticar a La Serna. Los jefes del ejército Canterac, Valdés o García Camba se mantuvieron contrarios a la negociación porque el Perú se enfrentaba a una guerra que tenían el deber de ganar. En Salta, en 1821, Olañeta capitalizaría el armisticio firmado con los insurgentes, mientras los comisionados se mantuvieron a distancia. En 1823, cuando se produjo el encuentro entre Espartero y Las Heras, y ya con una enorme influencia regional, mostró su desacuerdo con un mecanismo que era producto de un gobierno ya desbancado. 3.1. Los comisionados 3.1.1. Los comisionados de Miraflores, ¿una designación desafortunada? Pezuela tuvo que actuar con celeridad y constituir la comisión que debía encontrarse con la de San Martín en Miraflores. Tras consultar a La Serna, La Mar y Del Llano, decidió que la compondrían el conde de Villar de Fuente, Dionisio Capaz e Hipólito Unanue, este último en funciones de secretario. Inicialmente pensó en Manuel Pardo, regente de la Audiencia del Cuzco, como uno de sus integrantes, un civil de su círculo de confianza al que ya le había encomendado las visitas a instituciones educativas tras la vuelta al absolutismo (Peralta, 2010, pp. 278-279). Pero, según develaba en su Diario, «se me dijo por muchas personas, entre ellas por mi capellán y Secretario, que el público no era de opinión de que fuese uno de los diputados Pardo». Finalmente, se decantaría por Dionisio Capaz, «que podría reemplazar a Pardo por su sagacidad y talento y por haber sido Diputado a Cortes» (Pezuela, 1947, p. 765); y ello a pesar de que Capaz estaba en una situación delicada, porque venía de la experiencia fracasada de la expedición del buque María Isabel y acababa 150
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