La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

República. Peruana.-Vicaría Capitular de la Diócesis de Puno.- A 8 de Abril de 1874. Al señor Alcalde del Honorable Concejo Provincíal. S. A. Vacan Le la Sede E piscopal, por haberse servido admitir su Santidad la renuncia que elevo de este sn Obispado el Illmo. Monseñor Dr. D. Juan Ambrosio Huerta, segun comunicó por su oficio <lel 5 del que ' cursa al Venerable Cabildo Eclesiástico, se reuni6 éste, y con las formalidades conónicas, ·en sesion de ayer, se ha dignado elejirme Vica1·io Capitular, apesar de mis deméritos; asi es que, previo el j_uramentd correspondiente, me he encarga - do de la Vicaría. Lo que comunicoá U. S. H. para sli inteligencia y fines consiguient~s. , Dios guarde á US. H. ]Jf ar1:ano Ram,os. -(Firmado). ;República Peruana .-Vicaría Capitular de la Diócesis de Puno.- A 8 de Abril de 1874. IAl señor Rector del Colegio Naciof nal de San Cal'los. S. R. Vacante la Sede Episcopal, por habersesetvido admitir Su Santidad , la renuncia que elevó de este su 1 Obispado el Iltmo. Monseñor Dr. D. f Juan Ambrosio Huerta, segun co1 ! 1 I municó por su oficio del 5 del ·qne cursa al V ~o erable Cabildo Eclesiástico, se reunió éste, y con las formalidades canonicas, en sesion de aver, se ha digna.do elejirme Vicario Capitular, apesar de mis deméritos; asi es que, prévio el juramento_correspon<liente, me he encargado de la Vicaría. Lo que coipuoico á ·U. para su inteligencia y fines consiguieutes. Dios guarde á U.-S. R. Mariano Rarnos.-(Firmado). República Peruana.-Vicar1a Capitular de la Diócesis de PunoA 8 de Abril de 1874. 1 Al s.eñor Vicario Foráneo de la Provincia ae ....... . S. V. F. Vacante la Sede Episcopal. por haberse servido admitir Su Santidad la renuocia que elevó de este Sil Obispado el Iltmo. MonseDor Dr. D. Juan Ambrosio Huerta, segun comuoicó por su oficio del 5 del que cursa al Venerable Cabildo Eclesiástico; se reunió éste, y con las formalidades cononicas, en sesion · de ayer, se ha dignado ~elPjir11;1e Vicario Capitular, a pesar de m1s deméritos; asi es que, previo el juramento correspondiente, me he encargado de la Vicar1a. _ Lo que comunico a U. pa~a su inteliO'encia, y para que mediante t' . la circular respecl1rn, ponga eo co- ,· 1 LA IGLESIA PUNEÑA. nocimienlo de loJ Párrocos de su dependencia. Dios guarde á U.~S. V. llfari·ano Ram,os.- (Firmadq). Son cópins conformes. MANUEL ABAS OLO. Oficial 1.0-(Firmado) . 1 ~ . _, - - - - ·-·- - ·-- - LA IGLESIA PUNEÑA. Puno, Ahil 1~ de 1874. U~LI. l.~GRUll& DE DOl,OB. El lltrrio. !Honseúor Obispo de A· yacucho ha fallecido el 23 del pasado. en el pueblo de Huancayo, Diócesis ~' Je Hutt nu_co. Por c(1rta particular, - pero autonzada, se nos ha comunica- · <io tan infou::;t.a noticia; y «Ln Iglesia t>uneña» que sabe sentir todo · 10 que afectu mas ó me nos honda ,mente los i11~ereses católicos y con ,·especia lidad los que se refieren á ..sus hermanas las tlemas Iglesias del . Perú, consa~rn hoy una lágrima de ·angustia emanada de lo mas íntimo 1' de "11 corazo11 en homenaje al lltnio. difunlQ, derramando otra, que envía como tnlJulo de fraternal amor á la . -Iglesia de 'Ayacucho. El Jltnio. i::ieüor Dr. D. José i?ranlcisco Exequiel 1.\fore);ra, por sus ho- ·· noríficos precedentes será siemprt' d1g110 de S<~r considerado como uno · de los Obispos que han 'iiecho mas honor al Perú. Hijo del Seminario de Sunto Toribio y Profesor en él, dejó. en su seno recuerd()S de ternura. ' Pa rroco des pues de la Doetri na de ·-,San Juan en el Departamento de Ica, '/ué particularmente querido de sus feligreses. Preve11dado de la Santa : Jglesia !Uetropolitana en 1856 y nombrado Capellau de la Santa casa de _ ejercicios de Santa Rosa de Lima, i ~ tlesemperió arnuos cargos cou la exnctit ud y a::;iduidud de u11 Sacerdote _verdaderamente católico. Consagra- ~do O01:;po, el 6 de Agosto de I 86~. j de:;empelió con acierto y tino sin- ~~gular el arduo cargo <le Obispo en ; ~~ la Oíócesis de Ayacucho, encadenando _!-empestn~e:., culmaudo pasiones, u111hcn11do alllmos, y procurando, poi ~los ?~edi~s posible,-, trabajar en la ¡¡~sa11l1hcac1011 de las almas. J fa1 l 8G9 marchó á la ciudad eter- , na cumplie11~0 . co11 el sao-rado deber ,- que le impóuía su cara;ter Episcopal: allí, cerca del Vicario de Nues tro Señor .le'fiucristo sobre la tierra, · uajó las b ' vedas de la' aura del Cuucilio \'a icano primero, resonó s~ _voz mage:tuosa, demandando jus- '. L1c1a contra los atropellos que lab . sulien111ías t mporales, muy especial- . · mente lns d Sud -América, realizan día por dia, contra los derechos de la Iglesia Ca ólica; y á tal pu11to se levautó su e ocue11eia en 0110 de esos ~ discursos, qu • mereció el aplauso je-• · 11erul de 1(1 os los Padres Este so- · 10 hecho lleta una pájiua · de gloria~ en el cuadro historieo de la vida de , tan digno Ptelado. Supo1'1emos á la Diócesis de .Aya- . ·cucho sumerj ,da en el mas profundo olor, dolor j sto; dolor que en úl timo resulta, o, uo es, sino la espre- ; ;;ion ~e la ti rna gra~itud que pro- . fesa a su Pa re y Pastor, teniendo • en cuenta lo · bencíicios que ha re- .. cibido de i-;u mauo, y la imposibili- ~ dad eu que loy se lrnlla de couti- . nuar exbibié 1<lolos, pues ahora se halla esa man helada por la muerte. Que 11uest1os hermanos los hijo~ Je la Dióces s de Ayacucho, cuen - ten con la fe viente plegaria c¡ue los Puneños uo esaremos de elevar á Dios poi· el e¡,;cam;o del alma del que fué su O ispo y. Pastor tau querido. ~ La. renuncia de Monseñor, el primer Obispo Punense. Desde que se supo haber sido ele• vada á Su Santidad, los fieles de la Diócesis sentian en sus corazones luchas eutre las esperanzas y los temores. Era probable que el Santo Padre, con su atencion absorbida por las penurias de' su esclavitud, por las tribulaciones que le causáran las persecucio- _del cat.olícismo en Alemania y otras regiones, tlo despachase prQntamente la solicitud de nuestro dignisimo Prelado. Era de esperar que, condolido por las fundadas y tiernas preces que le dirijió la porcion mas notable de la Diócesis, no aceptase. la renuncia. Por otra parte se temía que las causas de la renul'lcia secreta, dignas del taleuto y virtudes de l\lonseñor Huerta, inclinasen á aceptarla el ánimo del Santo Padre. Cuando tiene que verificarse un acontecimiento Providencial, las circunstancias se combinan para el efecto, sin que los esfuerzos humanos basten para im- ' pedirlo. ¡Ay! en la noche del Domingo de la Pascua última, la noticia infausta de haberse admitido la renuncia, impresiona a los fieles, como el anuncio de una calamidad que vá á desarrollarse! ¡Por doquier sé oyen lamentos, suspiros, por el bien perdido! ' Son recordados con ternura los actos de su ingreso á esta Ciudad, sus primeras palabrns vertidas en 1\\ Catedral, ' que revelaban el programa de su episcal misio11; programa reducido á habernos ofrecido los servicios de Padre, pastor !f maestro. ¡Se lamentan las almas sinceras, de que no vol~eremos a tener en este infortunado pueblo uu Padre tan amoroso, un Pastor tan egregio, un doctor tan elocuente, que 110s instruya en la ciencia de la vida eterna! ¡Se recouoce que los edificantes ejercicios que dió en el Seminario, la solem11idad y los actos caritativos con que celelirp la última Semana Sauta, eran lestimo11ios imperecederos, que quiso de_¡ar, antes de despedirse para siempre! ¡Se hacen averiguaciones, se forman cougeturas so.bre la causa que haya dejado sin efecto las preces que elevo Puno para evitar este mal que principia a lamentar; y se asegura que las letras apostólicas sobre la renuncia se expi~ieron el 29 de Enero ultimo, y que las preces llegaron á Roma en el primer vapor de l<ebrero! Era natural: la renuncia había sido remitida bajo de estricto siglo en Noviembre, por couducto de un Sacerdote, y las preces se hí~ieron cuando muy tarde se supo con evidencia la noticia de la renuncia, habiendo salido ellas de esta Capital tau solo el 12 de Diciembre. Las circunstancias no correspondierou á las esperanzas. Ahora bien: la renuncia, elevada despues de los acontecimientos patentizados en las preces, que 11.eváron tantas firmas, cual nunca ·se había visto en (,!scrito alguno del Departamento; y la renuncia, con su admision, llagada 4 Puno, cuando' con mas entusiasmo des· empe.üaba su primer Obispo sus santos deberes, no es para nosotres un suceso inesplicable. Como auu nos asisten las verdades que tenemos obllgacion de saberlas.- es á la luz de ellas que, en- la separacion definitifi.va que lacera nuestros corazones, vemos claramente un castigo impuesto á los de este pueblo, que no quisimos aprovecharnos de las palabras y obras de nuestro diguísimo Prelado. durante ocho ~fios; castigo impuesto en cumplimiento de aquella sentencia terrible del Dios-Hombre:-ln quacumque autem civitalem ihtrnveritis et non St4Sceperint vos, exeuntes in plateas ejus discite: etiarn pulverem, qui adhaesit nobi~ de civitate: vestra extergimus in vo,. (Luc. • cap. 10, v. 10, et 11). lUas El no castiga para siempre en esta vida, y perdona al que se enmienda. Si los de esta desventurada grey, le• jos de vanos pensamientos, llorásemos sinceramente la separacioo de nuestro primer Pastor, y el endurecimiento con que lo hubimos mirado y escuchadq tanto tiempo, y- si hiciése~os algo por correjir los errores en q' habíamos consentido engolfarnos; ah! el Todopoderoso hará un prodigio, permitiendo que . vuel\la á la cabeza de la grey punense, el Pasto·r ireemplazahle que ahora la deJa! Que se ore cordialmente, y se trabaje por ello, es el voto humildlsimo de «La Iglesia Punefia .» Sermon Panejirico pronunciado por el Presbítero D. M. Sebastian Fernandíni, en la Sanla Iglesia Catedral de Puno, con motivo de la, elecci'on de Vicario Capitular, Dr. D. Mariano Ramos, en la Misa solemne de accion de gracias que el clero residente en ,el Palacio Episcopal mandó celebrar al intento el 9 de Abril de 1874. t No lemas porque estoy yo' contigo para librarle. Ne timeas quia tecum ego sum ut eruam te. (JEREl\lIAS, C. l. o) Católicos. · El motivo religioso que hoy nos congrega en este Templo, es bastante conocido de vosotros: se trata de implorar los auxilios del cielo en favor del digno representante de la autoridad episcopal de la Diócesis de' Puno. Eu las épocas de transicion, toda sociedad, sea política ó religiosa, suele resentirse basta el punto de verse ameuaznda, por trastornos que afecten mas ó meuos sus intereses vitales; y la Diócesis de ~uno que, sin duda carece de privilegio para ser eliminada de ei-ta ley geueral, habría tenido que esperimt:ntar las funestas consecuencias de su i1plicacioo, si en stt vacante no hubiera sido electo el humilde Vicario ~apitular que hoy la l·ije. Sí,. hermanos mios: á la noticia de la tao acertada eleccion hechu por el rabildo Diocesano, entie.odo que todo puD':' ño, identificándose eu sentimientos

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