Maria P. de García. Maria Laslenia García. Jµana Lopez. Manuela García. Cármeo Córdova. Ana M. de Giraldo. Justa Sastre. Rosa C. de Corrales. Francisca S. Vi llar. Maria I. Mestas. Leonarda Cayo. Maria A. Borda. Bernardioa Portugal. Maria Borda. Concepcion So1órzano. Maria E. Guerreros. Rosa Borda. Maria M. Fernandez. Manuela Terán de Enriquez. Clara Borda. Modesta , Contreras. Antonia Acuña. Rudecinda Reyes. Ascencia Perez. Maria Bravo. Faustina Escudero. Ursula Zra de Alvares. Casimira Peñaloza. M. Manuela Alvares de Padilla. Livia Alvares. Ro~;a Borda. Seferina Salatar de Fernandez. Catalina Al vares. Antonia Garcés. Maria M. Perez. Andrea Ensinas. Valentina Perez. Micaela Solano. Manuela S. de Vasquez. Ro,a Solano. Catalina Zevellanos. Clara Quintanilla. Margarita Daza. Manuela Solano. Tomasa Yavar. Saturnina Yavar. Ni~ve.z Apasa. Maria M. rnseres. Maria I. Cáseres. Braulia Aguilar. Fremieta Aguilar. Feliciana Guzman. Eugenia Mallea. Paula Apasa. Isidora A- .paza. HerQ.rnnejilda Piu to. Josefa :Dávila. Andrea Rivera. Inés PeñaJ •riela. Selina Peñarieta. Peta Vargas. Manuela Arze. Martina Arze. ·Maria 1\1. Toledo. Bernardioa Solís. 'Josefa Ffores. Josefa Cortéz. Mag1dalena Jordán. Jsab':ll Terán. Gre- ~oria B. Arias. Nicanora S. Robledo. Natividad Mallea. Faustina Beland-o. Elvira Palao. · Matilde Gala- . Layud: MaLilde Franco. Gavina Aguirre. Manuela F. Solórzano. Martina Oporto. Felipa Mallea. Forlunala Velarde. Maria Araujo. Maria · ~alinas. Ventura Gimenez. Sofia Valdéz. Cármen ]Y.(anrique. Romana Solís. Victoria Chamorro. Mercedes . N. de Tovar. Isidora Hurtado. Maria R. de l?erez. Maria Arias. Maria Josefa 4e ¡¡'lores. Alodia Estrada. Fortum1ta. ,Rivera. Casimira Aréstegui. PREl\110S. .SEMINARIO C. DE 5. AMBROSIO. rEOLOGlA 1\IORAL, TEHCEH Ai\'0.- : Primet premio, n. Ped rn Flores. SEGUNDO AÑO. Primer premio, D. Pel dro Flores. P,RUIER .AÑO. Primer premio, entraron en suerte O. Augusto G. Al varado y p. l\Iariano Diaz, la suerte favoreció al primern.-Segundo premio, D. Víctor Pacheco. LUGARES TEOLÓGTCOS.-Primer premia, D. Mariano Oinz.-Segu-nclo pre- ] 111io, D. German l\liranda. FUNOAl\IEISTOS.-Primer 1wemio, Don Victor Pacheco.-Seg1mdo premio, D. : l\farinno Diaz . • FILOSOFI A MOIU.L.-Primer premio, entrarnn en suerte D. Víctor Pacheco y D. German Miranda, la ~uerte fa\·orecio a este último. -Segnndo premio, e11~raro11 en ~ue rle Don ,J uau Eva11gelbta Vidal y D. Agusti11 Mendoza, la suerte fovorcció á este último. LÓGlCA.- Primer JJ?'emio, D. Aguslin Mendoza.-Segundo 1,rer11io, D. V ictor Pacheco. PSlCOLOGIA.-Primer premio, entraron eo suerte D. Au~usto G. Al varado y D. Melquiadc~'l de la Riva, líl suerte fa. voreció á e~t,~ úllimn - C.:nn . .... ,I. - . / N LA IGLESIA PUNENA. mio, entraron en suerte, D. Juan Evangeli:-;ta Vidal y D. !.\[ariano Vargus, la suerte favoreció á este ultitimo. HISTOHL\ ECLESIASTICA.-Primer premio, cutrarou en suerte O. Delio A. Castillo y D. Agustín ~Iendoza, la suerte fo voreció al primero. ASTRO~OMlA.-Primer premio, D. Pilar Rojo. f_ÍSJCA.-Primer premio, D. Dionisio Jturri. GEOi\lETRTA.-Primer prernio, D. Pablo Girnldo.-Segundo premio, D. Simon Gonzalez. . CÁLCULO.-Prinw· premio) D. Francisco Noriega.-Segundo premiu, D. Federico Landaeta. ÁLGEilCL\.-'Primer premio, entrnron en suerte D. Juan Monge y D. Snmuel l\fonroy, la suerte favoreció á este último. , HISTORlA AiYfJCUA. -Primer JJremio, se sorteó eulre D. Pablo Giraldo y D. Fabian Sarse, la suerte favoreció al primero.-Segundo premio, se i;orteó entre D. .Ferna11do Valle." D. 1\laria110 1Uontesi110s, la suerte favoreció á este último. GEOGGAFIA DEL PERÚ.-Primer 7;remio, D. Mariano Montesi11os.-Segu11du p1·emio, fué sorteado eulre D. ii1elquiades de la Hivi1 y D. W-enceslao , Casquiuo, la suerte favoreció a este úi'timo. . GEOGRAfl A A~TIGUA.-Primer premio, Weuceslao Casquino.-Seymido pre• mio, D. Fabia11 :o;arse. GEOGHA1"JA l\IODEHNA.-Primer premio, O. l\ía11ue Zavala,-Segundo 1;remio, D. l\lanuel Cordero. LATlN 2. 0 ANO. -Priiher premio, Don .Beued1cto .Florido.-Segimdo premio, O. 1\IelquiHdes de la Riva. PRTMEH Ai\O.-Primer premio, entraron ·en suerte D. Diego Castillo y D. IHanuel nomero, el primero (ué favorecido por la suerte . ARITMÉTICA PRÁCTICA. -Primer premio, D. Nicolas Cardeuas.-El segundo 1Jremio, D. Casimiro Arisme11di. Hl:STORlA SAiYl'A.-Primer JJremio, D. Santos .l3ermejo.-Segundo premio, D. .l\liguel Cueutas. _ GRAMÁTICA CASTELLANA, 2. 0 ANO.- Primer premio, se sorteó entre D. Nicolás Cárdenas y D. Da vid Bermejo, la suerte favoreció á este último.- Segu1tdo premio, s~ sorteó entre _D. Cu:;imiro Ari:;meud1 y D. llenmrdrno Cordero, la suerte favoreció á este último. PRlMlm AÑO.-Prímer ¡Jremio, D. José Arrnyo.-Segundo premio, D. Ja;e l.Uaría Morales. RELIGIO~: ELEMENTOS.-Primer premio, D. l\Iaria110 R. E11riquez -Segundo JJremio, D. Prude11cio _Cuentas. Una contestacion. He visto con notable desagraoo ~1~a 1folicada galHnteria del seüor Val?tvia dirijida á 111i persona á co11s_e-c ue1cta de 'lo que de él dije como ReJente de, estudios en mi memoria. Siento 1rofundamente que dicho Sf'Iior s_e han1 dildo por hendo, cnaudo mt ol.JJtto ha sido darle las gracias, y si uo h1 dicho mas en su fa ,·or ha sido porr¡ue 110 po - día Jaltar á la verdad. Al seuor Valdivia se le 1101111..Jn Profesor de Literatura, primero por el Sr. Vicario Genernl y dcspues, por el~eüor Fueute CliaVl'z, porque lwl.Jia pr1cedido la oferta de este :;eñor hecha w presencia del seüor Dr. Lna y vari,,; pr ofesores del Semiuario y eu espe.:1 al el seüor Yicerector Enriqu<'z, y e1 virtud de ella se '.iizo la consulta á Lima al lltmo. Se1ior Obispo; puc-; todo: co111prendc11 muy l,i e11 q 11e el S.e1~iua·io 110 tenia IIÍll~ll!l titu lo parn {'Xljlr de l:I seliot' Va ldiv ia, que 11 111H' .1 lwbw Hnle - ncciuo ú ~ ll sen r,, el '.lt~M' lllf 'C Ü~ (C Ut'.ª ,.\. .. , . ese cargo y cas.1 sm ninguna remuneracion por su deficiencia de fondos. Sobre todo, creo que este no es un mot1 vo que puedu causarle molestia, pues él probaría en el ser1or Valdivin una gran deci~iou por el progreso de la juventud y un deseo ardiente de hacer el bien. Como Rejente de estudios marque las 7 de la noche para la clase de Literatura, hora que ha debido serle comunicada al señor Valdivia por el señor Vicerector, v en ella solo 6 ú 8 veces he snb1do qu~ haya hecho clase; si despues tuvo motivos para hacerlo en la calle, yo no los he conocido, apesur de que ios Profesores están obligados á dar sus pnrtes del entorpecimiento en la enseliauza <le sus respectivos cursos. El Rejente de est·udios. INSERCIONES. EL ÉSTADO SIN DIOS. JT. i.a Befa>rnin y ,11a Re,·olueion.-l'RI El!;t!bdO ~in 0:i.Ofli, priincipio l'Cl,O• h~iO.EHUºÍiO. (Continuacion.) Todo <leicidio 110 puede ser mas ttue un suicidio. Apelo de ello a la refl exion íntima del lector, á su simp'e razon, para reco11oc.er esta incontesta~le verdad, mientras que trato por mi parte, de <lesembaraza'rla ·de toda clase de sofismns • Pero se dirá ¿es posihle que todo un siglo, toda una uacion baya dudo sistemática y voluntariame11te en lo c1ue seria falso bnjo el punto <le visla ()Ue decís, y contra natura y monstruoso, como lo seria audar cabizbajo? Por grande que sea, en la human!dad, la facultad de errar, 110 puede llegar nunca hasta un trastorno, á una suLversion tan general y tan pro1'ongada, y· es el hecho en sí mismo de tal importancia, que revela una preocupacion digna de que se la tenga alguna considcrncion por lo ménos. Convengo en ello. Pero convéngahe por esto mismo, en que esta considerariou se retuerce contra el argumenlo de toda la proporcion que hay entre un siglo y todos los siglos, una nacio11 y todas las naciones, y que, si uo es la Francia la que camina al revés, desde hace cien años, es (cosa mucho mns monstruosa, preocuµacion de bien diversa manera importa11tP) , todo el géuero humano, del cual huy que esceptuar única111e11te á la fran cia moderna, y contra el que ha pretendido ésta verificar una ·revolucion. Y cuando se ve llegar esta revnlucion a tales catástrofes y tales ruinas, hasta el punto de qne sus mas celosos r:iartirlarios son los primeros en clnmar: Asistimos al último acto de la Revolur:ion fra ·ncesa y es verdaderamentr l~nwntable -hay que reconstruir la Fran{;'la de ,trriba aJJQfo -nrida, tan irraciunal como la gnin RePolucion-fa, bancarnla de la Revolucion francesa es un hecho consumado, irre'vocable, ele., etc., es preciso conve11ir, repito, e11 r¡ue hay fu11dame11to parn sacar la cn11secue11c!a, de que ,~o es t•I crénero humaoo, sino la Francia de 1789, la que se halla inducida eu error. Ht1v un hrf•h1 prohnµ-n<lo romo la histo;·ia v gr,111J1• como el mun do, y es, aue 1·a llílluralt·zn huma11a s-e liiil lu form'aua dr tal ,uerte. r¡~ Jí'i111a~ ,v t-'11 pnrt.e alg-u11a ha pr.lllido_ :;er !!obert:a,~a y sulJ'iistir sodal y nac1onalme11le Slll ;·elijio11. No hil J cjemp l_() nl~!ll:t O Pn coutrarw. Ja1Mts se lrn 1nt t~ d ado !Hl cosa, s1110 es en Fraucia, q11p es _precisamente la víctima e:;periuientnl de Debe tambien observarse que h, grandeza ó la decadencia de las naciones, provistas de esta condicion de existencia, esta en proporcion de su culto ó de sn abandono: Di multa neglecli dederunt llesperi~ mala luctoscc. decia el epicúreo Horacio. · ¡Que ha de ser, 13ues, de una nacion que ha querido formarse un régimen de la esclusiou de esta condicion, cuJa sola negligencia es tan desastrosa! No creo que exista en los tiempos antiguos ni tampoco en los modernos uo solo político, un solo peusador digno de este nombre, cualesquiera que sean sus r,ondiciones perso11ales, que uo haya procla,nado esta verdad. E!\ tan obvia y vulgar, que se halla fuera d.e toda discusion. Voy, sin embargo, á preseutar alguuos testimonios de ello. .El primero es de un contemporáue,o y de un juez de la revolucion de 1789, el célebre inglés Edmundo Rurke) que. f: C proriu-nciaba sobr~ el carácter autisociul de este régimen en el momeuto en que se le iuaugu::-aba, cu los términos siguientes: «Sabemos, y Jo que es mas, senu.. mos interiormente, que la Religiou e~ la base de la socieJad civil y el manantial ,je toda clnse de bienes y de consuelos; estarnos tu11 couvencidos de esta verdad en Juglaterra, que apenas se hallaran uoventa y nueve personas,. cutre ciento, que dejen de preferir la supersticion á la impiedaJ. Nunca seremos tan insensatos que, cnnudo tengamos que estirpar alguna corrupciou, que suplir algunos vacíos, ó perféCCionar la ese11cia de cualquier sistema, llamemos e11 uuestro auxilio il su esencia e11emigu: s1 nuestras opiniones re!igiosas debieran requer·ir algun dia mas ámplias esplicaciones, no llamaríamos verdaderamente al ateismo p¡,ra que ll')S l:.1s diera ........ Sabemos, y fundamos unestra vanngloría en su~erlo, que• el hombre es por su cou:;tituci9n un ser religioso; r¡ue el ateísmo es no solamente contrario á nuestra razoa, sino que lo es tambieu á nuestro ins-, tiuto, y 110 puede sobreponerse á él por largo tiempo. Pero, si en 1111 momento de deseufreuo, si en el delirio de una embriaguez cuusada por ese espíritu ardiente destilado en el alambique del 'iirfierno, que se halla en este momento hirviendo tan furiosameute en .Frn11cia, debieramos poner en descubie~·ro nues.. · trn desnudéz, sacudiendo de nos,itrolJ ,, la Religiou cristiana, que ha constituido hasta el dia nuestra gloria y noegtro cousuelo, que ha sido una gran fuente de ci vilizacion entre nosotro~, asi como lo es en otras tantas naciones, temeríamos (bien conve11cidos de que e! espíritu no tolera e.l vucio) que viniern a sustituirla alguna peruiciosa y <legradnute supersticiou». Y Burke miadia esta rctlexion, justificada tan tristemente por el término á que hemos llegado: •Vosot,os, los fra11ceses, parece que en todas 111s cosa~ OR hal lais estraviados del camino reál de la ni1titra leza ( 1). El segundo testimonio qne creo conveniente producir es el de l\I. Thiers. En una página donde el escepticismo drja 111~ar i, ese buen sPntido pr~cti!\O que felizmente le inspira nlgunns ve<'es, cuancfo lo requiere el ¡,;Lnés d,· su asnuto, ha escrito el etnineute hislvriador: (Continuará). ( 1) Re(le:x;iones sobre la Revolucion francesa, página 159 y 160. Imprenta de D.M. C. M.-Diriiid11 ¡io,- 1:U..\l.'iqsco DE P. D:Em,a:10.
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