LA IGLESIA PUNEÑA. ·que sus bendiciones han borrado los pecados de los hombres; que sus palabras hao rescatado muchas almas con el agua del bautismo, y tiemblo de mirarle hundido en el abism de la degradacion. ¡Ah! no: no quiero ver la tünic la que le vistio la Iglesia, manefü1 con -el lodo de la sensualidad. No quiero -.er sus manos consagradas empuüando la copa de la embrfaguez. No qniero oír de sus labios, en donde debia reposar el Espíritu Santo, la palabra de Satanás. Siento que se estremecen mis huesos al verle encaramado en la tribuna del club ó de la cátedra, despir, diendo de su boca el siniestro fuego ele Ja ment.-~a -Y de -la. pasion des-enfrenada que ha de abrasar y consumir el corazon de los que Je escuchan. Me mue-'_ ro de dolor y de verguenza cuando le considero arrastrarse ·a los pies del César que le da un pedazo de pan, y promete que le. entregará a Jesucristo, .coil)o Judas. lUe espanta verle empuñar 1a pluma para deshonrar á su Madre y á su Padre. No; no quiero mirar á ese engendro horrible del liberalismo; no quiero maldecir á este hijo infeliz de Lutero. Maldígalo otra voz que no sea fa mia. •¡Infame! No nos contentaremos con menospreciarle, no. Sea cualquiera la '. miseria de tu espii:itu, el crimen , est, en tu corilzoo,"y ese crimen es demas~~do grande. ¡Maldito seas por el crimen de tu corazon! · »¡Maldito seas, por el ·pueblo· á quien escandalizas, maldito por los sacerdotes consternados: que la mujer que te ha co~cebido maldiga sus entrañas, que el Obispo que te ha consagrado maldiga tus !Danos! ¡Maldito seas en los ciel0s! «¡Maldito seas, porque haces traiciou á la Santa Igesia, que te ha formado lenta y ,cariñosamente para que fueses un sacerdote segun su corawn, y ahora vuelves contra ella sus pro• pios . cuidados . y los poderes de que te babia colmado! . "¡llaldito seas, ostiario, que abres las puertas de la ciudad al enemigo, y que tocas las campanas de la rebelioo; lector, que haces mentir á los libros santos; exorcista, que invocas á Belcebú; acólito, que _vienes á serlo de Satanás! ¡Maldito seas! ,.¡)laldito seas, diácono prevaricador! ¡~ú, qne h~s recibido ·el espíritu de Dios ad robur para defender f os bienes de In sauta Iglesia, y que dices a los ladrones que un dominio que es sagrado les pertenece! »¡Maldito seas, sacerdote sacrílego, profanador del altar, parricida abominable, violador de los juramentos mas santos! Todas las traiciones que has cometido, las has cometido diez veces. De ti es de. quien se ha dicho: «¡lUas te valiera no haber nacido!,. ¡Ah! no, Señor Dios de la misericor- . dia; no escuches la voz de la justa ira que te pide maldiciones para el sacrílego parricida! Del fondo ,' de los claustros, en que el sacrificio triunfa de todas las soberbi s y de todas las traiciones; de los. t~roplos, ·en que el Hijo de Dios ofrece su Carne y su Sangre por cuantos le ultrajan y Je venden, salen mil acentos pi-diendo perdon y clemencia para P-1 infame. ¡Oye, oh Bondad infinita, esos acent.os que llegan desde todas las zonas de la tierra hasta las altísimas gradas de tu trono! ¡Que un rayo de t g,ll!lcia en~i~_9da el. corazoll de Judas - en ámor á Ti, Padre del amor! ¡Haz que de sus ojos brote una lágrima de • arrepentimiento, como el agua brotó de la roca de Horeb! Y tú, ¡Madre de los pecad&res, rua• ga por el que vende á' tu Hijo! ; (Cónlinuara.) Q!!!hWWWl§l N LA. REVOLIJCION. POR l\loNSEÑOR SEGUR, VIII. Si es una. quimera la conspiracion anticristiana de la Revolucion. La Revolucion, preparada por el paganismo del Renacimiento, por el protestauti!mo y el , volterianismo, nació en Francia, como hemos dicho, á ultimos del siglo pasado. Las socie-dades secretas, ya poderosas entonces, presidieron a su nacimiento. · l\Iirabeau y casi todos los hombres de 8~; Danton y Robespierre, y con ellos los demas malvados de 93, perteuecian-á estas sociedades. Hace cuarenta años que· el centro Revol,icionario ha cambiado de asiento. Ahora se ba trasladado á Italia, y desde al)í es desde donde la Venta Suprema ó Consejo Superior dirije con prudencia serpentina el gran. movimiento, la gran rebelion en la Europa entera. Sus tiros van á ~~uropa, por ser esta hoy quien dirige el mu~do. La Providencia ha permitido que en estos ultimos tiempos cayesen en manos de la policía romana~ algunos documentos autéoticos de la conspira-· cion Revolucionaria. Estos se publicaron, y daremos algunos estractos de ellos. llabemus confitenlern reum. La Revolucion nos dirá, ella misma, por medio de sus jefes reconocidos: 1. 0 Que tiene un plan de ataque general y organizado. 2. 0 Que para reinar, quiere corromper, y corromper sistemáticamente. 3. 0 Que aplica-principalmente esta conupcion á la juventud y¡ al clero. 4. 0 Que sus armas reconocidas son la calumnia y la mentira. 5. 6 _»iSi no te arrepientes, que cuente Dios tus pasos en el camino d el mal sia olvidar ninguno! ¡Oué acumule so~ 1 bre tí el pe.so de los q~e hayas hecho cometer y de los que hayas perdonado! ¡, Que la fracmasonería es un noviciado ¡ preparatorio. 6. 0 Que bu~ca á los mis• mos principes para afiliárselos, a-1. mismo tiempo que los quiere destníir. 7. 0 En fin, que el protestantismo la es , un pt:ecioso auxiliar. Inútil creo añadir que los documentos que voy á citar son del ,todo auténticos. Lo~ origi11ales se encuentran eu Roma,. y el que quiera, puede recurrir a ellos. ,._¡que todas las bendiciones que has rembtdo, y de las que ahora renieg-as, se vuelvan contra ti, que .cai~nn sobre • tí Y te opriman como un sacramento 1 de Satanás! E{ plan general. Este plan es univer- »Que las sagrndar,; . unciones te abrasen! ¡Que abrasen tus manos este ndidas para recibir los presentes del impío! ¡Que abra!'ien tu frente, donde debía irradiar la luz del Evangelio, y que ha concebido pensamientos malditos! ,. ¡Que tu atba mancillada se co111vi~rta en un cilicio de llamas, y que Dios te niegue una lágrima con que temp.lar su ardor; que tu estola sea e_n tn cuello lo que la f)iedra del mohno en el de Babilonfa, arrojada en el estanque de azufre ( 1) !» . (1 ) Vcuillotl.e Parfum de ll<m1e. ' sal; la Re volucion quiere miuar eu la Europa ent e ra toda jerarquía religiosa J política: «Nosotros forttrnmos una asociacion de hermanos en todos los puntos de la tierra, te,nemos deseos e intereses comun es; uosotros vamos á libertar á la humanidad, y queremos roniper ~oda olase de )•ugo. Para nosotros 1msmos, veteranos de las asociaciones secretas, es un enigma la ~sociacion (1),,. "El éxito de nuestra em• presa depende del mas profundo misterio. y en las Ventas de bemos encontrar ul iniciado, corno el cristiauo de la (1) Carta del corresponsal de Lóndres. ' J' Imitacion, siempre pronto á permanecer des.conocido Y. á no ser co11tad_o para uada ( l ).» «Para dar á nuestro yl.an toda la estension que conviene, debemos obrar eñ silencio, a la sordina, gao&1· terreno poco á poco, y nunca perder (2),,. No es una conspir,·.· cion ordinaria, una revolucion como otras tantas , no; es la Revol ucion, es decir~ la desorgan-iza~ion fundamental, que solamente puede levarse á cabo por grados, y despues de largos y c_onstantes esfuer - zos. «El trabajo que vamoi á empren, der no es obra de uu dia, ni de u1:1 mes, ni de u1,1 año. Puéde: c;i-Uratt ~ .rnu.orqs años, un siglo quizás; pero en nuestras filas, muere el soldado, J la lucha si,,. gue [3] .» La Italia por Roma, Roma por el Pa- . pado: a-hí está el punto de mirada de la conspiracion sacrílega. ,,Qesde que estamos organizados como cuerpo activo, y desde que empieza á reinar el ó1~en en el seno de las Ventas mas ale• jadas, así como de las mas próximas al centro, un pensamiento ha preocupajó sjemprc á los hombres que aspiran á la regeneracion universal, y este ha s.ido: la libertad de Italia, de la que debe resultar un dia la libertad del mundo entero~ Nuestro objeto final es el de Voltaire, y el de la Revolucion francesa: el aniqi¿i[amiento completo del catolici'sm,o y au'II, de la . idea cristiana, que haQiendo quedado en pié sobre las ruinas de Roma, vendria á perturbar el eatolicismo mas tar-1 de [4] ,," «A esta victoria solo se llega de combate en combate. Télned, , pties, siempre los ojos abiertos y ·fijos' sobre lo que pasa eu Roma • . Emp-teud, todos los medios para hacer .impopular la jeute de sotana; haced en el centro del catolicismo lo que nosotros todos, individualmente ó en cuerpo, haoemos ~n los flancos de tal ejército. Agitad con motivo ó sin motivo; pero agitad. Esta palabra encierra todos los elementos de éxito. La coa,spiracíou mejor tramada será aquella que mas se remueva y que comprometa mas gente. Teued martires, tened víctimas; siempre encontraremos gente q' sepa dar á esto los colores nec~- sarios (5)». «No conspiremos mas que co1,1tra Roma. Para esto, aproveche- , mos todas las circunstan,cias, sirvárbo.i nos de todas las éVtilntualidades. Desc·oufiemos ,principalmente de las exaje- • raciones de celo. Un ódio frio, bieu calculndo, bien profundo, vale mas que todos los fuegos de artificio, todas las declamaciones de la tribuna. En París ' no quieren comprender esto; pero en Lóndres be visto hombres que comprenden mejor nuestro plan y que se asocian á él ~011 mas fruto (6).l' Hé aquí ahora el secreto -revolucionario sobre los acontecimientos modernos. d .,a uoidnd política de Italia .es una quimera, pero aun así, ao11 sin se r , realidad, produce cierto efecto sobre las rnasas y sobre la juventud ardiente. Ya sabemos á qué ate ne rnos sobre este principio. Es y qu edará siempre vacío; sin embargo, es un medio de agita~ion. No debemos, pues, privarnos de él. A,gitad poco á poco, tened al co.roe.rcio paralizado; sobre to• do, nunca os m<rnífesteis. No hay medio mas eficaz para sembrar las sospechM con t.ra _el gobierno pontificio (7) .,, «Eu Roma los progresos de la .causa son sensibles; lrny iudiei.os que n.o pueden engaií,a~ ó ojp.s ejercitados, y se ,sieute de lejos, de muy lejos, el ,movimfonto (1) Carta escrita desde Roma por un jefe de la Venta St¿¡J1·ema al c8rresponsal de Al emania. (Nnbius '\á Volpe.) Uno de estos estaf:ia agregado al desp11cho del princ-ipe Metternich. (2) El corresponsal de• Ancona á la J/.enta 5-(lpr'ema. (3) lnstruccíon secreta y general de la 7-'enta Suprema. (4) JnsLruccion secreta. (5) lnstruccion de la Peuf.a S11pren¡a. (61 Carla de un jefe á los ajen les sup,eriorcs de fá f/enta piamontesa. (7) Carta del correspon:sal de AncoM. • q1rn comienza. Por fortuna) no tenemos , la petulancia de los franceses. Qu'eremos que madure el fruto antes de esplotarlo, ¡ es te es el unico medio de brar con acierto y seguridad. • Vosotos me habeis hablado algunas veces so,bre venin á ayudarnos cuando la caja 'tlomu: quedase exhausta. Sabeis por esperiencia que el dinero es en todas partes, y principrtlmente nq11í, el nervio de la guerra. Poned á nuestra disposicion muchos, muchos thalers. _.Es la mejor artillería para batir en brecha el as íento de Pedro ( l ). » «En Lón.. dTes se me hau hecho ofertas de consideraci ei n. Dentro de poco tendremos eñ Malta una imprenta á nuestra dis- . · positúm Po ~ imp~- nidad, de un modo se¡?uro J bajo la proteccion del pabellon inglés, esparcir de unél parte á otra de 1taffa los folletos, libro<;, ,:,~c., que la J{enla;$in:1rema juzgue cou venie1ite poner eu circulacio11. Nuestras. imprentas de Suiza estan en buen camino, y produce• libros t'ales como deseamos (2)." Al cabo 'tle veinticinco ó treinta años·, la conspiracicin reconoce sus pro• gresos. Cuenta co,o Francia para obrar, reservando siempr.,e a Italia la direccion suprema. Desconfi'a de los o• tros pueblos: los franceses, son demasiado fanfarrones; los ingleses, demasia. do tristes; los alemanes, demasiado nebulosos. .A sus ojos, solam~nte el ital'ano reune las cualidade.s de rencor, cálculo, malicia, discrecion, paciencia) sangre fria y crueldad, que son necesariaa pura triunfar. «Eu el espacio de algunos años, kemos adelantado considerablemente los negocios. Por todas partes, en el Norte y en el ~Iediodia, reina la desorganizacion social. 1 l'odo se ba·· puesto al nlvel bajo el cual queremos rebajar al género humano. Nos h,i sido muy fácil el pervertir. En · Suiza como en Austria, en Rusia como en Italia, nuéstros sicarios solo aguardan una senal para destrozar el molde antiguo. La Suiza quiere dar esta señal; pero estos suizos radicales no tienen fuerza suficiente para conducir á, las sociedades secretas al asalto de • ta 'Europa. Preciso es que Francia ponga su sello á esta ol'gía uni versnl. Estad bien persua-.. didos que París no fültará á su mi- , sion (3).,. «Por toda Europa he encontrado los espiritas muy i11cliuados á la exaltacion. Todo el mundo co11tiesa que el mundo antiguo cruge, y que los Reyes ya acabaron. He recogido abundant~ cosecha; ya no dudo de la ca ida de los tronos, despnes que he estudia'do el trabajo de nuestras sociedades en Francia, Suiza, Alemauia, ,,.,v hasta en Rusiá. El asalto que se dará" á los· principes ·de la tierra de11trd de algunos arlos, los sepultará á todos bajo lus ruinas de sus ejércltos impoteutes y de sus monarquin.s Ci1ducas. Pero 110 es esta la victoria para cu_yo éxito · he lllos hecho tantos sacrificios . Lo que ambicionamos no e~ una revolucion en uuo ú otro punto; ésto se obtiene siempre que sc•quiere. Para matar con tocia segu.ridt,d al múndo viejo, hemos creldo prech¡o a- .hogar ' el germen cat@ltco y. cristiano (11).» «fü su~ño de las sociedaoes secretas . e realizará, por la mas sencilla de las r - zoues: porque está fupdado bobre la'S pasfones del hombre. No uos desanimemm,, pues, poi• un revés, por una d - rrota~ prep11remos nuestras armns en el Sílencio de las Ventas; levahtemo nue. • tras · baterías; hiilaguemos toqas Ja:i pu:- siones, las mas pérversas co111ó las #las g - - nerosM, y todo nos lleva á creer que neestro plan tendrá un éxito mucho n1<1s ,feliz. de lo que podam s esperar c_on nuestros cálculos mas exagerados (5).» (i) l'.\ubius al t'Orres'pon al de Alemania. (2) Garla á le enta piamontesaA (3) E.I corresponsal de Vi ena, .~ N11Li1,1s. [41 EJ corrc~ponsal (le Lionüa á Nubi1,1s, lv] lnstruceion ·de la renta Suprema. '
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