El Papa y la lglesia'se encuentran t1hora, como 11,empre, sobre la lJrecha defeudiendo ' la verdad y la justicia) para cou todos y contra todos, aborrecidos de de muerte por los yevolucionarios, de toda clase, cuyas tramas y proyectos ¡ie~·versos descubren, y desbarata 11. Uno de nuestroe, mas ilustre:; Prelados, estando para moi'ir, hizo ver ya tn otro tiempo el odio y los pro_)ect,os de la Revoluci@n contra el Soberano Pontífice. «El papa, escribia con mano trémula, el Papa tiene un enemigo, la Bevolueion; ese enemigg implacable, cuyo furor no pueden mitigar los mayores . sacrificios, y con e I cual es imposi]:)le transiji.r. Al [Hincipio solo se pedian por ella reformas, hoy ya no lu bar:,t.an estas. Quitad á la Santa Sede la soberanía temporal; mutilad In obra admirable que Dios y la Francia acabaron hace mas de mil años; echad r,iedazo á pedazo en manos . de la Revoluciou todo el ¡fotrirnonio ' de San· Pedro; y aun c;on esto no habreis sat·isfecho, no habreis desarmado á la Révolucion. La ruina de la existencia· temporal de la Santa Sede, mas bien que un .fi.11, es un -medio para llegará una destrnccion mayor. , » La existencia divina de la Santa Sede y de la ]glesia, eso es lo que· se quiere aniquilar, y de tal manera, que ni aun vestijio quede de ella. ¿Qué importa, al frn, f(Ue la débil dominaciou cuyo asiento es Roma y el Vaticano, quede circunscrita eo límites ma.:; ó menos estrechos? ¿Qué import-Ml Roma y el Vaticano? Mientras que haya sobre ,la tierra, ó debajo de ella, ei1 un p~lacio ó en ~ua mazmorra, un hombre delante de quien se prost'ernen doscientos millones de hom.o_res como delante del representante de D-ios, la Revo-l--uion ·perseguira á Dios en este hombre. Y si acaso en esta guen'a im,fo r11~ lrnbeis tornado con resolucion el Jpartido de Dios contra la ,Revolucion; si capitulais, lós medios por los cuales habr,eis intentaclo contenerla ó moderarla, no habran servido sino para dé~r fuerza á' sus ambiciones sacrílegos y e~altar mas y fmas sus snl ·vn_jes esperanzas. ~ 1 «l1' uert\e por 'Vuestra debilidad, contando con vosotros como con sus cóu1plices, ¿qué d·igo? cerno con sus esclavos·, ella os mandara la sigais hasta el termino de sus empresas abominables. ' 1 Despnes de haber,os arrancado concesio1rns que habrán consternado al mundo,i toduvia exl~ira de vosotros obras que espa11ta'rau ~vuestra conciencia. · ' · «No exageramos hablaudo así. La Revolucio111 mirada no por su parte accidental, sino por nquello que constituye su esencia', es uua cosa con la que nada puede compa!'arse, eu la série - }argo de las revoluciones por las cuales ha pasado la humanidad desde el orl.gen de los tiempos, y que vemos desarrollarse en la historia del mundo. «La nevolucion es la insurrecci·on mas sacrílega que ha armado la tierrn contra el cielo; es el esfuerzo mas grande que · haya iute11ti1d,o el hombre, · uo solo para separarse de Dios, si1,10 para ponerse eh lugar de Dios." •La revolucion no ataca al Papa-Rey < Eii.no para ac-t1bar . mas seg11rnrne11te cou el Pupa-Po11tífi oe . Comprende, como uosotros, que el Pap.ü-l{ey es el Pa,pa indepe11dienlc en lo materiu\ es (:1 Papa libre para <lecir toJa la verdad, y para ·fulmi11ar . ~11 anatema co11tra l'o:--, despojadores y los dé:-;polas, sea cual fuere su potestaJ y su ra11g1 1. La Hevoluciop, que lrnjn la má seara de libertad é igualdad 110 e8 otra cosa si1,10 el desµojo y el <le¡;poli~nio, 110 puede tolera1· la sober,111ía pn11tifica!, ('. ltJil e>.;istenoia es para ella cue:,,tiou <le \ idu o muerte, El Pnpa, Vicario de .lesuaisto, es el enemi-go 11ato cle La Revolueion. Los Obisp.os fieles -v los saeenlotc-s formndos Sefrn,~ el corn.zon 'd.e Dios, part icipnn con I~\ de estn gloria y de es.te µeligro. Ell0s \'iveu eu medio de los l1ombrcs, co:no per-;oui fkacio,11 de la lgli..:,,1H y <le LA IGLE.Slf\ PUNEÑA. la ley de l)ios; y por esto mismo son el blanco del odio revolucionario. El < despojo del dominio temporal seriª el golpe postrero dado á la ultima miz, que, por fo propiedad, liga á la Iglesia al suelo de Europa. l\I. Bonald decía hace treinta afíos: «La Reli~ion pública está perdida en Europa ti uo tiene propiedad; la Europa estít perdida si no tiene Religion pública.» Uno de los jefes de la Venta Snprema de la Alta ltalia , es;cribe: «Es precíso descatolizar el mundo; couspirem.os solo contra Ilo!na; la Revoluciou en la Iglesia, es la Revulucion permanente; es la destrncoion segura ' de los tronos y dioastias. :No deberia ir confundida con otros proJectos la conspiracion contra la Santa Sede romana.» Los verdaderos católicos, fieles discí - pulos de Jesucristo, vienen á agruparse {ti rededor del Papa, de los Obispos y de los sacerdotes, para ,,combatir el buen combate y conservar la fe.» Cada uno de ellos se esfuerza por rechazar al enemigo y hacer triu11{ar la buena causa por medio de la oracion, de las obras buenas, por la acoion y la palabra, por la polémicn, y, en fin, por todos los medios legítimos de ioíluen-· cia. Esto es lo que forma el pequeño al mismo tiempo que grandísimo ejército de Jesucristo. El gigante revolucionario se lisonjea de destrozarlo, como en otro tiempo Goliath e11 frente de David; pero Dios .es.tá con nosotros, y nos ha dicho: «No temais, pequeña gre_Y, porque ha sido la voluutad de vuestro Padre el dal'OS la victória.» l\Iarchemos, pues, y tengamos valor. Jóvenes, tensis merecido vuestro . puesto en nuestras filas. A presura os, corred y traed á vuestro divino Mnestro el óbolo de 'vuestra felicidad naciente. En unós tiempos como los que hemos aleat1Zado, todo cristiano delJe ser soldado, .V Jesus, al reU1iiros bajo In sagrada bandera de su Iglesia, nos dice: «Quz' no1t est mecm11, contra me est: El que no está conmigo, está ccrnti:-a mí.» § VJ. ¿Es JJOsible conciliar la Iglesia !} la Revo - lucion? 1\'o; porque no lo es mns que el que se avengap eut.re si el .bien J el mal, la vida y la muerte, la luz y las ti1deblas, el cielo ·.y el i11üerno. Esc.uchad lo que dijo en otro tiempo una lojia de carboriarios en un d0cume11t.o secreto: «Ln Revol ucion solo es posible eón una co11d icio11: el aniquil·amierito del Papado. l\fieutras que Roma . exista, todas las conspiraciones del extranjero y revoluciones de l"rnncia no teudran má~ que resultados muy secundarios. Aur1que débiles como poder temµoral, los Papas tienen au.11 u11a fuerza moral i11menza. Con! ra noma deben dirijirsc, pues , todos los esfuerzos de 10s amigos de la humanidad: Con tal de destruirla, todos los medios son 'buenos. U11a vez derribado el Papa, naturnlmente caeran los de mas mouarcas." Edgard <¿urnet dice por su parte: «Preciso es que caiga el catolicismo. ¡\o haya tregua para el Injusto! No se trata solo de romlrntir el Papado, sino de e~tirparlo, y no solo eslirpnrk, sino de deshonrarlo, y 110 :,:;olo de deshonrark.i, si110 de hun dirlo en e l fango.-» En 11ue~trns conse,1os cs1á décidido, dice la Venia Supnmia , qnc 110 <·011,sintnmos mas cristianos.» Ya antes babia dicho \'oltnire: «Apla sternos al lnfnme;» y Lutero: . «Lavemos nuestra s manos en su s1111~1·e.,, l,a lf:;lesin p1·oc l,1ow los dcre'cl10s de Dios corno principio lntel-0r de la moralidnrl huma1111 v d<' In sa lva cion ae las sociedades; In ite,•11'ucion solo habla de los derecl1os del lwmbre,fconstituJendo ona sociedad si11 Dios. La Iglesia toma por base la fé, el deJ)er cr;istiano: la Rcvolucion 11ingun c,1so !ta ce del eristia11i~mo; no cree en Jesucristo: poue á la J;:!e~in ú 1111 la<:lo, .Y se forma 110 sé qué <l~L·~1·es fi luutrópico:; , r¡ne no twu~n otr~ sancion si'r10 el orgullo del hombre de bien, y el miedo .a los jendarmes. La lgle11ia ensefia y conserva1todos los prfocipios de órden, de autoridad, de justicia: In Revolucion los comb:ite todos, y coo el desórden y la arbitrariedad constituJe lo que se atreve a llamar el derecho nuevo de las nacioues, la civilizaciou moderna. El antagonismo es completo: luchan entre sí la obediencin y la rebeldía, la fe y la incr edulidad. Ninguna collcilíaciou es posibre, y menos tr~11saccio11 ni alianza algüna. Quede esto· bien impreso en vuestra rnemoriu:- que todo cuanto la Revoiuciou no ha creado, la es odioso; gue' todo cuauto · ódia, lo destruye. Que_ se le entreguehoy el poder absoluto, y apesar d0 sus protestas será mañana lo que fué ayer y lo qne fué siempre, la guerra á muerte contra la ílelíjion, la 80Ciedad, la familiu. Y no diga que bablanrlo así la cnlum11iamo:;; _a hi éstán sus palabras y sus obras para probarlo. Acordaos de · )o que hizo eH 91 y 93, c:uando fué dueüa del poder. En esta lucha, uno de los dos f>Rrtidos será vencido tarde ó tempra110, J' r.ste será .la Hevpludon. Puede- ser que parezca triunfar uu momento; podrá ga-, nar victórias parciales, primero. porque In sociedad, de ctrnlro siglos á esta par- ' te, ha cometido en toda Enrnpa enormes faltas que la han atraído u11 justo• castigo, y h.1ego, porque el hornbi:e es siempre lilHe, y la libertad, aun cuando se abusa de ella, constituye un gran poder. Pero trns el Viernes Santo viene siempre el Domingo de Pascua, Dios mis- , mo es quien, CO'll su verdad infalible, ha dicho al Jefe visible de su Iglesia: «Tu eres Pedro, sobre esta piedra edifi• caré mi Iglesia; y los poderes del infierno no prevalecerán coutrn ella." ANALES DE LA PROPAGACION DELA FIL Jlis&one® de -Europa. Albania. Los II. SS. arzobispos y obispos de Albania han düigido la carla si - guienLe ú los Vocales. de Io-s ConSf\jos ceDlra1es de la Obra de la Propagacion de la Fé [1 ]. «Seu lari, 29 de ocLuLre de 1871.. . (<l\Inv Señores nueslros: «Los inf7·ascritos; obispos en AlbarJia, reunidos en sínodo nacional, en Sculari, .lrnllandose con la ayuda de Dios casi al término de sus trabajos; tienen la satisfaccion de cumplir con uno de los mas caros deberes qu_e les impone sn si11oera gratitud ppra con los Miembros dP. la Propagacion Je la Fé. Eú este ccmceplo es como vienen á llamar sobre la obra comprendida el interés ele la carilafrva Asociacion. c<La convocacion del sínodo albanés es enteramente providencial. L_as numerosas di:ficnl lades, que por mucho Liémpo habian suspendido su ejecuc-ion, parecían en efoclo opoIJ erse mucho mas en fsLe momellto, en qne lá santa Iglesia se encue1itra empeñada en una peuosa, pero gloriosa lucha para defender su propia causa contra las máximas pcrYersas del sig-lo qne atravesamos. c<Efrcíivamente, la Albania, desde 1. 703. bajo el pou liürado ae Clemente IX, no hahiendo celebrado ·ningun r.oncilio, ni provisional, ni naciom.l; pero eso es, por lo (rue, en tan largo lapso de tiempo, el · (·!) Traducimos esta cu1 tal Lle italiano. pu~blo, , s~biendo, la. ~~s~rv~:n~i~- do las leyes , divinas, . ha caiao n:ijal- .mente en un estado1deplorab}é;•· 1 «En. pre 9enc~a .d~r:mal q~e crece, era necesario qct(;',los obispos se Qcupas~n) eµ s1:1.yigilªpte°.s'glicitt}<t • de proporciona.r los .''éor.respon.d1entes· remedios. Con este objeto, ex~ pusieron, á la .Santa Sede -la úrgencia de convocar unnuevo sínódo nacional, que repusies~ ei+ v~g9·r · los decretos del precedEmte s.1nodó, que subviniese á las necesidaaes1 ocúr-- renLes y mejorase el estado actual de las mísiones de Albania:i· J, r~:r,';¡ c<Alentados por el orá,g_t;tlo)~áTible· del Soberano Pontífioé P,jo X:~.,-qµe se ha dignaclo autorizar por, breve apostólico el sínodo albanés; f~rlalecidos con la hepdioio-ri ' del · au'gu~to . prisionero d.el · yatican.o;, qüe ,ha encanecido en una larga lucha para sostener los si;lgrados dere~hos de ]a Santa Seda cci~1lra la sacdléga usu:rpaciou ·de los énei:nigp~:,de' e,sa silla aposColica1 liemos· puesto , manos á la obra, seguros d~ q~e quedará eoronada con un éxito feliz: (<!das, á fio de que la~ medidas adoptadas por el síbodo albanés, ·en especial lasque mirab'á la ~a.uca·cion de la juventud eclesiástica, /e~i.b.an el efecto deseado, al par qu~ da -las mas expresivas gracias á. la. Ohm caritativa de la Ptopagadon ·aa .la Fé por los SOCOlTOS que,, en lo pasado, ha propo_rcio,oado á nuestras)UÍsiones, vol vemos los ojos hacia ··.ella, con la esperanz?-1 de qué se,'dignará, en Jo venidero, contiriüar socorl~e~do a nuestras pobres~misiones, que ca1:ecen de recur.ios ,.. ~ara conservar el culto católico. . - • (<Suplicarnos al Señ(?r se .'digne derramar -sns bendiciones . sobre ~us tra:bajos y sohresus de~isiones; le sú~ plic~mos queprotej~ áJalpobre francia, su cara patria, ,á fin de que esta hija p_rimogénita de lf\ Ig:lesia, volviendo á l1acerse pod'ero,sa,·. contüníe su mision, gúe', es., defeI;1derlos. -derechos invfolahles· ele ·1á ' Santa Sede, y sostener su ~odep~ndencia, prenda necesaria de· la li-berdad de las ciencias católicas, cómo t~1bien de la pr@spúidacl. para la Propaga- . cion de la Fe. "Recibid, Il ustrés Sefiores, la ex... . presiou de nn~slra vi,;a gr{lLiLud y él.e 1<¡1 estimacion di.stinguida con. que tenemos ei hooor de ofrecernos. , t<Ilu3Lres Señore$·, c<VueE¡tros afectísimos servidores.,. en Jesucristo. -r Carlos Pooten, . arzobispo , e , A11tiYari y Sctüari, p1~esidenle--• deL sfoodo, · · · · · ·r Pr. Rafael de. .Jmbrosw, ar-·· zobispo de Durazzo 1 i • · ' t Fr. JJari·us J]ucáarclli·, ai-zo-- bispo de Scopla. t .Pr. Pedro Severi'ni, obispo de~ Sappa. · · ·· t A:ancisco Malzynslci·, obíspoi de Alessi,o :_ · t Fr. Álberto' OJ·;cclti", obispo d& Pula ti.» u;I T1lPUENTA DE l\lARIXNO c. MAllTl.N.U., Calla de Atequipa N. 0 t 67.
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