La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

Por esta razon, Excmo. Señor, la ley del Presupuesto geueral de la Nacion, que fija los 1ngresos y egresos desde el año 1860, no ha considerado entre sus ingresos, esa ereccion y antigua pension del auxilio patriütico; de consiguiente su exaccion, que bajo tal pre testo se les exije á 1os Capitulares del Cuzco, es ilegal, infractorio del artículo 8. º de Ja ConslituciQn. ' Por estas sen cillas y á la v~z perentorias razonesA. V. E. ocurren y pi~en en justicia, se sirva declarar y resol ver: que conforme á la ley de 3 de Mayo .de 1859,-y Supremo decreto de 2 de Enero de 1860, citados: está estinguida la pension del auxi'Ho j;atri'ót-ico, y se les devuclva,lo indebidamente cobrado desde la referida fecha; así lo esperan de la notoria integridad de V. E.-Cuzco, Noviembre 8 de 187"2. \ Excmo. Señor. J'lf,an .Manuel Cata1iO. Dignidad Arcediano y Presidente del Cabildo. Manuel Jl. Mendivü, Dignidad Chantre·.-Luis Cossio, Dignidad Tesorero-Pedro José Vi'scarm Niño de Gztzman, Canónigo de Merced- llfa,nuel de la Zota, Canónigo Penitenciario.-Felipe Santiago Urquiio, Canonigo de Merced -Manuel Vi'cente Cartagena, Racionero.-:-Z'únoteo Rü1uelrn,e, Ra.'... ciónero1 y Secrelario de Cabildo. LOS LIDEl&1I.LES SI~ U,1.IICAB,I.. CAPÍTULÓ V. ·,:·i.,_ · § n. ELECTORES Y ELEGiBU:S. Los instrumentos del sufragio universal son verdaderamente dignos de esta gran mentira, y estoy pá_r .. dccir de esta gran infamia de los tiempos u;iodcrnos. · Absurda la soberanía nacional; falso y ridicnlo el ~,ufrff~üo universal, ¿que ha de ser el · ejercicio de este sufragio, y qué han de ser los que le ejercen, aun con la mejor voluntad del mundo? Es cosa averiguada, que la rectitud de iDtenciou de los hombres no es parte á alterar lo mas mínimo la maldad intrínseca de lns iustituciones, y la historia nos dice que hasta la honradez de las persouas su f1•~ menoscabo, y; aparentemente á lo menos, llega á perderse cuando se rozan dema'siado con las instituciones malas, Eslo es ·. lóg'ico, y por eso &e uota que quien de buena fé penetra en sociedades cuyos fines. son opuestos a la verdad ó á la moral, concluy_e, quizás nrn11tenie11do la buena fé, por pervertir -su enteudi•· miento y coromper su nlma. Con~.e1¡gnmos en que Sf: puede ser un monstruo con encantudora but'nn fé. Como Ín esencia del s~fl'ugio uuiversal es la cnrrupcion, unico · modo de que ten¡:?a uparnto de ve:-dad lo <Jue es una s·o1em11e n1c11tíra, forznsamu1te ha de corrorr,iper á los hombres e!'óa preciosa conquistu de In civilrzacion modern.1. esa admirable múq11i11a para hacer aoberauos :-i11 camif-n. 1' a estoy yo breu ~eg11ro de que la ma- )'Ot' p11rte de mrs lectores, ,lllll 1·11a11do haJa e11t.re ellos algunos t1111a1111-s del sufrag-io u11iven;al, dirán para 1-i al oit· la palabra r.01ntJJcio1t: «fi:11 eft·do: la corrn¡~ci€1n en este pn11 t.o es ,·erdadcrame11te escandalosa. ¡Oh! e1-o si; vo he presenciado hechos i11cnlificablt.S: r no puede 11egarsc que él dinero. los <i~•sli1100: , las condouacio11es <le deÍ1das, las p1·n 111 n,1 s de ciertas obra:; ill iks, e: intc1 u ¡rnrticular, en una p,dahn1, ii.íluI 1 LA IGLESf4 l)UNEÑA. yen nías en el ejercicio del sufragio que el d·eseo del bien de la pátria y el de llevnr á las Asanibleas hombres probos, inteligentes y desiuteresados, capaces de hucer sacrificios eu pró del país.,, No faltará quien detras de esta confesion, perfectamente ajustada á la historia de todas las luchas electorales del mundo, quiern poner un ate11ua11te pero. 1\o importa: admito los peros; pero me tomo la libertad de quedarme con los hechos y ,de abandonar al optimismo de los cándidos y á la sofisteria de los malvados, lus reflexiones· filosóficas que se les ocurran parn disculpar y aun justificar las inmorales corrupciones del derecho electoral. Mi propósito no es ahora disculii·: es pura y sencillamente dibujar. Y por cierto que otros, con mas razon que el ¿1utor de estas ·lí:':eas, podrian hacer general á todos los partidos, y por eonsiguienlc á todos; los electores, la nota de corruptibles é inmorales. La justicia exije que se esceptúe á los católicos que incidentalmente y en océlsioues criticas se ven forzados á confundirse con sus adversarios en el revuelto cntnpo donde se libran lus electorales uatallas. En cuanto á los que no so'u católic,os y a los que ignornn la incompatibilidad que existe eutre el catolicismo y el liberalismo, y se jactan de patriotas y ul mismo tiempo van á misa y se confiei-an ¡pobres ignorantes! en cuanto á estos y á aquellos, anticatólicos á subícndas, nadie ignora que el secreto de sus votos está, ó en el destino que esperan, ó en la concesion de un negocio qur apetecen, ó en cualquier otro favor que reciben, ó en la caudida docilidad C'on que obedecen á un cacique encargado de c¿nducirlos como un rebmio á las urnas electorales, para saca.r él, liberal de raza y patriota hasta los tuétanos, el prove• cho verdadero y positivo de la eleccion. En general, puede decirse que- los electores, mas que unn multitud d~ r.evolucionarios (me refiero á Espmia prfocipalmeuteJ, son una manada de corderos que siguen al que les ensefia un pedazo de pan. Es sabido que en cada distrito la eleccion depende de medía docena de personas influyentes• .Estas lo manejan to• do, ya e11c11rga11dose de-h.1cet promesas á los rencios, de ame11azar a los tercos, y de e11gaüc1r á mu<:bos inocentes; ya, !-i la eleccioir ·es disputada con emp€0o, de dirijir las mauiobras inicuas y bujus que de ordinarió s~ ponen en juego pura escamotear votos al contrurio, fol!-ificar vota u tes y aun resucitar muertos, si es preciso; cuando no se emplea, en último caso, el feliz recurso de arnu,r un patriótico motiu, sacudir ¡1Jgu11as palizas y hasta cometer alguno!- 11sesi11at.os, con lo cual.se impide la votaciou de los ad \'ersa rios. Est.c medio ingenioso, y ngndo como punta .de bayoneta, no se empica solamente en Espmia, el puis n11et·o eu Ja libertad, sino tambien en ]nglalerra, el pais clasico de la su:sodicha. · · Allí se derri1ma á torre11tes el dinrro para comprar votos, y ulli llueven á cántaros los garrotazos ¡mm convencer á los vo.tante.s. Quizás no hay país e11 el mundo don- · de la corrupcio11 eleet.ornl se·a tan es- <'1wdalosa como en 1llg-l11terrn. CiC'rlo que al li ya no produce e:-;<.•iludulo la .co- . rrupcio1:: ¡tal es 111 costumbre de corromper y ser corromµido! "Nosotros, ilt111f~ue t:'11 la infancia de la liberlad, hemos come11zado a u11dar co11 paso sel:!uro por el cami110 de Jos ln¡;de!ws. Salvo que l'ns Jnglt•ses gozn11 de otras ventajas que les proporc'io11a11 sns inimitables i11stit11cio11es (por mas que nnt>st ros revolucionarios q11iera11 imitnl'ln:-) , 11osol ros 110 hacernc,s ¡¡if10 sufrir los i11con,·c11ientes. E11 ln~lalc1-ra, despties de todo, la corrupcion el( •doral produce hombres, porque los nobles y grnndes propietario:; c1i I re quicue:-; aqt1~1ln lucha se e~tablece, son los únicos que en lnglaterrn, ndemas de espiotnr la riqueza, esplotan la ciencia, el patriotismo y el nrte de gobern11r. A qui, como en todos los paises donde las clases han desaparecido, si por acaso existieron alguna vez, dejando la sociedad convertida en una multitud inclasificable, de la corrupcion electoral solo brotan ali mafia~ de bufete y oficina, cotorras de Parlamento1 y ministros mas ó menos; ineptos; pero que han menester, habiendo sido ,hombres honrados en s·u admi11istracion, de una cesantía decorosa para poder vivir. . Si no fuera por el misero recurso de la cesantia, ¡cuántos ex.-minist.ros no hubier¡rn tenido q~e ·ser cajeros de alguna casa de comercio, ó quizi1s repre~ sentantes ,de algu_m, gran tienda de ultramarinos! Por ll(JUÍ se compre11<le que en Espnña los elcgil.Jles sean perft'ctamente dignos de los electores. Los elegibles, lrnbla11do en tésis g-enernl, son jentes avenlureras, que, comidas por el sanatico fuego de la ambicion, anhelan porque su nombre suene una y otra vez·-eu los oídos del público; el cual llega á creer que, en efecto, debe ser mas que u11n nulida<l el que ha conseguido llamar hácia su persona la atc11cio11 del vulgo. Las promesas son el caballo de batalla de los candidatos. Si es ministerial, no le basta con que el Gobierno, por medio de sus delegados, iut1uya tiránicamente P.a el ánimo de los que por cualquier concepto dependen de la administr-acion publica, poniéndoles un puiial al pecho, y diciéndoles: «O votas, ó 110 comes¡" sino que ademas se dirije él mismo á los electores, se entera de las uecesidades de los pueblos y de los indhiduos, y á guii-a lle quien saca muelas sin dolor, charla sin tino, pintando a sus boqt1iabiertos oyentes la felicidad que les espera sí votan al candiuato que les diri,ie la pah1brn. EntoncE;s es el restaurar iglesias, el abrir escuelas, el conceder pastos gratuitos en dehesas reservadas, el dar trabajo á los pobres, el fundllr ho~pital y asilos de beueficencia, el dar destinos á los hijos de los electores, aunque estén estudiando latin, el rebaja1· las contribuciones, el conseguir iudultoi- ... ¿Quién podrá enumerar los bienes qne promete, y ()Uién decir lu ,·erbof-iidud que emplea el futuro padre de la ríátria para co11vencer ú los recelosos electores de las :,.trandes ventajas que ha de reportarles tener un dipu~ado semejante? Si es de oposic'ion, hace mil protestas de •su inc.orruptíhilidad, y jura por los dioses inmortales no dar paz ni soi;iego n su , leugua hasta que derribe al Gobier110 á fuerza ue discursos y de votos eo contra. 1~:ntonreg, uno y otro candidato son modelos de cort.esm1ia para los eleclores. Les tienden la mano con fraternal cordialidnd, y los reciben t-if'mfH'e con In spnrisa en los lóhios... ¡Qué c1mable rs el cnndidalo! salen diciendo los l'lectores; ¡qne francote y r¡né l'nmp.eclwno! De seguro tPnd remos en él un verdadero padre de la provincia: un Ar!?oi-. que ha de vijilar por nuestros intereses como si fueran los suyos propios.» Y en <'fedo: el candidato llega á diputado y comienza.á mirilt' cnidadosa111e111e por los intereses que n él le i11ter<'sa11. Aquelln •franqueza, aquella deninerñtira anrnbilidad que le hncia tan si1úpntico ii sns electores, se ha convertido fin snhrrbia petulancia v en desden profundo hácia los que á r~1da pilso le imrort t111nn por un misera lile voto qne le han dado. Vcrdacl es tamhien qne los electores suelen tomar por ajeut.e de nPgoc:os n f-ill representnnte en Corles,~• le nhlig,:n á rwrder el din en visitar ministerios y oficinas, ya para nctivar un esreclie11te, ya parn conseguir un estnitcn ó unn admiuistracion de rentas que le exijc un patriota de barricada, ya para pedir que se subvencione una empresa, &, &. Resumamos: la gran perturbacion que naturalmente produce en el país la lucha electoral, tiene por objeto &atisfacer las miras interesadas del. elector y del elegible. Es caso escepcional qüe este y aquel fijen sus ojos en el bien de la pátria. Envueltos entrambos en la corrup;; cioo escencial al sistema parlamentario. que jamás eu ninguna parte se h" podido' practicar con su pureza teórica, ha-... cen del precioso derecho de los ciudadanos un negocio mas ó menos lucrativo, lo cual llega á prodn~ir el · encallecimiento de la conciencia pública, la pérdida del sentido moral político, y, finalmente, el ttscepticismo social en que luego se fundan )os partidos medios para encaramarse sobre las ruinas de los estremos, y hacer del Estado un rico venero apropósito para satisfacer las in~oderadas exijencins de ' &·os hotubres sensatos que pretenden cooci~ liar el órdeu con la libertad, . y las creencias de los pueblos cristianos con el progreso del neo-paganismo. ' .Ex tracio del ttOl!lserwatore romanu.,., Agosto 3 de 1872. Esta mañana, Su Santidad ha recibido en irncjiencia particular, en la sala del consistorio, á las religiosM de In Lauretana y de Sauta-Cruz que le hao pr~sentadu sus humildes y rendidos ·homena.- ges, en nombre de la religiosa del Buén Pastor de An-gers y de su c·ongre~acion. 1Uo11sefior .A~nelli, como su diputado, tuvo Pl honor de presentarlas á Su Santidad. 1. Habiendo ent.rado el Santo Padre en la sal.a, fueron 11qudlas inmediatamente á prescnt.nrle humildemente una Estola adornadn de las mas preciosas y e~quisitas bordaduras en oro, en que se figura• baninm sf'da y con mano maestra, Jas. imágenes del Huc!1 Pastor, de In Jomac~la'díi; de Sau José, de San l\liguel arcangel .y de los santos apóstoles Pedro y Juan. El Santo Padre se ha dignado observar muy minuciosamente este noble ¡'.l'resente, mostrando su -alta satisfaccion; en seguida le pingo escuchar una afectuosa y devoto ma11ifestncion leidtl por ia Sup~riora de dichas religiosas, la que, -ademas de que explicaba las simbólicas imágenes borciadas sobre la precio• sa estoln, hablubn tambien á Su Santidad de los admirables progresos de la f.ougreµacion, sobre todo en las misiones extrau~eras. Su Santidad rcspondío á la manifestacion, regoeijándose del gran bien que opera por todas partes la dicha Congre• gacion, alentáudula., á pro;¡eg11ir su santa empresa y con&°oláodolas coo su apóstolica bendicion. 1 Ved, honornb11ísimas herman~s, cuno bueuo lp1 cstad·o el Santo Padre, y comprended cual habrá debido set nuestra piadosa alegria, al recibir los deti1Ues de la audiencia l'Oncedida á nuestras quel'idns hermanas de Roma. La apostólica bendicion del augusto Jefe de la lglesia, es un tesoro de gracias para cada. una de uoi-otras. Este nuevo favor del Soberano 'Pontífice- nos exita a orar co~ mas fervor por la lihert11tl y la con~er• vacion de este Padre tan amudo y porel tnuuf,> de la Jglesin. ,,Con nosotras .. haced violt:nda al cíelo, os dice nuestra digna M,rlre General, reiterándoos I• seguridad de su afecto en el S'!tlor. Hecibid uue:-tro fraternal nfecto, ast como los ~entimientos religiosRmN!te adicto .º, ron los cuales nos su,cribimoi;. en uni<•11 <le los i-agrados corazones de .Jersus ~· !\111ria, nuestras mny honorables y queridisimas herqianas, vue,tras hu- . mildísimas é indignas hermanas y ca:ia• das en 11uestr0Señor. . Los hermanas de la Comunidad de niiesira Señora de Caridad del Buen Pastor de Angers.-BENDITO SEA D10s! r , rnPiiENTA m: l\hnurw C. l\lAírrnHz- ·Calle de Arequipa N. 0 l 6i.

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