cursos de oposiciou. La coleccion del Diario de las sesiones, ó sino de la Gaceta, o'iciaZ está al alcance de cualquier curio~o q-~e ,quier~ con~cer el estilo, el carácter y el -JinaJc de ideas que es de uso corrionte en tales documentos oratorios. l\le bastara decir que la declamacioo y la sátira, la reticenci~ y la aofi~clogía, la mílrdacidad y la 1rre-verencia, todas las armas, en fin, ya reprobadas por la severa moral, ya te_nida~ ,~orno peligrosas ea la gran oratona cristiana, se emplean sin reparo por el tribuno que se ha propuesto dar eo tierr~ con el gobi~rno de la nacion. No hay piedad para el gobierno: no hay respeto para las cosas y persona& mas altas. Entratándose de derribar un ministerio, todo es líci~o y conveniente, con tal de que produzca en el áuimo de los diputados el efecto apetecido. ¿Pero quién es ese q.ue habla? ¿Quién es ese que apela a los mas elevados sentimientos de justicia unas veces, al patriotismo y á la aboegacion otras, siempre á la recta imparcialidad de los diputados, para persuadirles de que deben votar contra el gobierno, y hacer, por consiguiente, que el monarca constitucional elija nuevos ministros, fieles representantes de las ideas de la mayoríé\ de las Cortes? ¿Quién .es ese bendito a• póstol que se destroza la laringe á gri• tos clamando por la honra y la fehcidatl del país? ¡Quién es! Uoo de tnntos mercaderes de la palabra; una especie de t~ndero de elocuencia, que posee el arte de defender todas las causas, segun ctindra á su ambicion descomunal ó á su saña vengativa. Dios le habin concedido un riquísimo don, con el cual podiu llevar n .muchas inteligencias la viva luz de la ver.dad. Para este fin se le dió la elocuencia á ese tribuno. El, ingrato y soberbio, creyéndose dueño absoluto del inestimable tesoro que posee, trocó en vil ol,- jeto de comercio y gran~ría lo que es depósito sagrado é inviolable. · Ca pi ta nea fracciones po Iíticas, porque á semejantes hombres uo les faltan nunca otros tales que les sigan, por ver de llegará los mismos fines que aquellos se proponen. Era amigo dP.l ministerio y de los mi-- nistros eu particular basta hace poco tiempo. Fué elegido diputado, y espero que inmediatamente ·se le ofreciera un alto puesto en la administracion pública. Acercóse á los ministros con es~ te ·objeto; pero los ministros, pre-su rosos por llenar las vacantes de sus antecesores con amigos de confianza, se olvidaron de nuestro hombre, y hubieron de darle un desaire. Herido en su amor propio, juró- verrgarse nuestro in• signe orador, y ya lo veis; se venga a• provechando esta ocasion pnra- 61andir el arma poderosa de su elocuencfa contra el gobierno· que lo desairó. Venganza, venganza míserable es ese mentido llanto que derrama sobre las desdichas de la pátria. Venganza ruin es el escá'udalo, que fi'nge al1 describir con terribles-colores la inmoralidad que reina en las esfera!, del poder~ Veugaaza, nada mas- que ve11ganza, es la lógica de sus raciocinios, la brillantez· <de sus períodos,. los raptos· d'e- !\U entusiasmo, el colo1:ido· de sus imágenes,. la oportunidad. de- sos citas y la gravedad de sus acusaciones.. Venganza cruel y ambicio o desmed'ida mueven su. lengua;. pero con tal forl'u'lla, que los amrgos del ministerio, los que- formaban la· mayoría d,; las Cortes·,. aterrados• ante- las acusaciones del ora-dor, y temerosos' de que el país entero· los l1aga r·esponsables de las faltas de los- minfstros,. vuel'- ven la espalda al' gobierno que les· da· de coruel' y los míma1corno á' pedazos de sus entrañas, y van á: reforzar- las huestes del valeroso campean de la dignidad de la pátria. Y el mini!'lterio cae, y el valeroso campeon á quien la ven• ganza ha proporcionado un tri uufo asombroso, ve en deredor de si un gnrnde LA IGLESIA PUNEÑA. -ejército que le aclama por jefe. ¡Qui·én sabe si mal1ana será uombrado presi• dente del Consejo de ministros! ¿Veis qué móvíles tan patrióti'cos, tan generosos, tan elcvad"Os, guia11 la Mn... ducta de nuestros parlamcutarios Cícerones? I ¿Veis por ·qué insign.ificante cosa se p'e~turba el pl'lis con on cambio de gobietioo, y por 'cotlsiguiente de admi ,• nistracion y de personal? ¿ Veis cuán miserablemente se juega con el órden1 la paz y In dicha de las sociedades? ¡Ah! salgamos1 lector ámig-o; sul1,tamos de esa tribuna destinada al pueblo soberano pira que presen-cie tnn bellos espectáculos. Salgamos prollt. RÍ: porque al ver la complacencia con q11e el pueblo acude á estas represen tacioues, me dan impulsos de creer que el pueblo soberano es un sober11no bnrlulaque. (Contúiuará). Exposlcloo ,,1 Santo Padre de lá F'eder~tcl()n de 1os ccíircullo8 catollcos belgas. Hé aquí e1 texto de la exposicion al Santo rnd e, que la Federacion de los cir- • culos católicos belgas votó en su Asamblea general de 2:3 de Abril. Santísimo Padre: Obededendo á un sentimiento filial, los catolicos belgas tienen la costumbre, al princiriar sus congresos y reutlÍunes de caridé!d, de elevar respetuosamente su pensauiento y su corazon hácin 11uestra amadisima Madre la Iglesia Romana, y hácia s1 visible cabeza el sucesor de San Pedr3. Nuestra co11fütnza en esta 1\Jadre, generosa como la mejor de las madres, no tiene límites, Nosottos invClcamos, romo prenda de fecundidad para ouestros trabajos, la bendícion de aqu el' á quien Jesucristo mismo ha im,tituido dispensador de sus bendidones, Sau:ísimo Padre: la Fcdm·acíort de los circu)<,s católicos belgas, que cuenta mas de 8,000 miembros, fiel á estas tríidi• ciones, cree <le su deber, expresar de nuevo a V. S. los sentimientos que la animnn · para con la Iglesia y v~estra sagrada- persona. C11ando todo vacila y parece perecer, cuan do glorias fascinadoras se desvanecen como el humo, y loB pueblos tur hados iuterroga1r al porvenir con espa11to1 ¿no es para cada uno de nosotros µm inestimable ventura y para nuestra federacion un supremo consuelo. po• der templar nuestra fe ell el centro de toda fé y de toda verdad, y alentar nuestro valor en el foco inmortal del verdadero valor; que es- el '\'alol' cri~ti~- no? íRoma! ¡Uoma ! exclamaron un día las naciones angustiadas, las conciencias oprimidas y las vrctimas de la · trraoía' y de la fuerza. Este grito salvaba • los montes y lo~ mares; y Roma1 la Rotna universaí1 In ciudad de los Apóstoles y de los milrtires, la Roma de San Leon< de Gl'C'gorio Vlf y de Jnocencio III respo11-· día: Héme aqaí. Portifraada cou esa divi'nn maternidad que tiene de lo alto, olvi·da,ba !-ffS tribuí11cro1,es y sus pelr~ros para defender á' sus hij,os y procfama 1· en pre sencia- de· los· poderosos y de los· - opr-esores los derechos de la verdad, de la justicia y de· la libertad de los- pueblos , Nosotros tnmbico, Santísimo 11adrc, nos volvemos á la ciudad eterna y diri• jitn os uucs tras miradas hilda la pnternal y tutelar autoridad d·el Vicario de Jesurcristo. · Mas, al mismo li'eó1p'O que ,~ pedimos que co11tÍllue en los heneficips de su solicitud J de su tel·nura, que son nues- • tra fuerza y uuestto honor, deponemos a sus pi-es los votos ardientes que los miembros federados de los círculos de Bélgic•a forma,\ por la restauracion de la soberanía temporal de la Santa Sede y por su cnmpleto triunfo. Lo sabemost Padre Sautísimo; desde aquel lugnr venerable, en el cual hace apenas un año, V. S. extendía su mano para bendeci_r á un pueblo inmenso hU• mildemente postrado, desde allí mism.o veis hoy á la fuerza que intenta establecer en el mundo católico su odiosa dominociou. Vuestro Vaticano, el mas augusto palacio <lel universo, se ha convertido en una prision para V. S. Ln );¡andera del expoliador que viola la santidad de los tratados reconocidos por el mundo entero flamea sobre las colinas del Lacio y sobre las montafias de la antigua Sabina. Mas, entretanto, Santísimo Padre, vu estra confianza es inquebrantable y vuestra graude alma uo esperimenta ni el temor ni la debilidad. Recordando V. S. las divinas promesas, espera tranquilamente el dia de la libertad y de la restanracion del dere cho. la Bélgica católica, como lo sabeis, Sat1tísimo Padre, llama este dia con todos sns votos. Sus Obispos y su admirable Clero, los ricos y los pobres; los doctos y los sencillos. y eh fin, toda esta juventud católica, á quien sirve co . mo de valerosa caballctia la Federacion de los circulos1 piden á .Dios que se digne apresurar el cumplimiento de este voto, que interesa en tan alto grado á la paz de las t1aciones y al porvenir de la sociedad cristiana. Tales son, Santísimo Pttdre, los sentimientos que h·,ceu latir uueslros corazones. Dígnese V. S. aceptar su expresion, y concedernos la bendicion ,a.:. postólicn. Este manifiesto. votado por aclama• cion, fué puesto eu conocimiento del Santo PadreJ por un despacho telegrafico a S. E, el Cardenal Aotouelli; el cual respondió por el telegrafo: «Su Santidad ha acojido con tnocha satisfoccion los sentiinieutos, de la Federacion de los drculos católicos belgas y les concede su paternal bendiciou. » SECCION OFICIAL, llepvbl,ica Peruana,- y ,fraría General de la I),{óces1:s.--P1mo; Juli"o 21 de 187L Al Sr. Cura encargado de la Doctrina de Santa Barbara de llave. s. c. Tengo' el placer_de comunicar á U., que con esta fecha ha dispuesto S. S. 11tma. 1 pase á encargarse de la Doctrina de Santa Bárbara, en clase de Cura Inter, haciendo un ptolijo in'\l·entario de todo lo perteneciente a dicha Parroquia, y con la pension de cuarenta pesos mensuales en favor de la Sanla Ig-lesia CaLedrnl; debiendo P.roceder U, á entregar la Doctrina de San Miguel c1ue actualmente sirve, a'l Sefior D. . 1 Juan ?e Dios Valencia) prévias las · formah1dades del ·caso. Dios guarde a Usted. M ar-,:ano Ramos. · Repúbli"ca Peruana.- Vitaría General de la .Di'ócesis.-=-Puno, á 22 de Juli·o de 1871. Al Sr. Vi-cai'io Foránen de la Provincia de -.... . . . Sr. V. F. A mas de . que el Rdmo\ Monseñór Obispo d·e la Diócesis b'a encargíido demasiado en su p-astóral inserta en el N. º 128 de c,La Iglesia Puneña~; el drber que t'enetnos de auxiliar al Gobierno de la Santa Sede, deseando cooperar de mi parte á e!ité fin santo; y hacer que el ele• ro de la bióc%Ís aproveche de la oportunidad de dat un testimonio honroso á Su Santidad Pio IX, me dirijo á US. para que se sirva pasar una circular á los pátrooos de su dependencia, súplicándo]es remitan á su poder el socorro pecuniario que sea de su voluntad, el que será publicado en «La Iglesia Puneña» y remitido á Roma por htiestro dignísimo Prelado. Dios guarde á US. il ar'iano .Ramos. .Rep~bli'ca Perudna.~Prejectura del .Departam,ento ele Püno,-A 26 de Juli'o de 1 8'1 i, Al Iltmo Sr. Obispo ele la Diócesis. 1ltrr10. Sr. Siendo ne~esarió dar la mayor solemnidad po~ible al anivers::trio de . nuestra indep.endeocia,1 .Y tributar las gracias al Todo Poderoso por tan plausible acontecimienlo, tengo el honor de dii'igirrne á US. Ilttna. á fin de que se sirva disponer que el próximo dia 28 se celeLre una Misa solemne en la Santa Iglesia Catedral; á la que; desde luego; asistiran l~s au loridades y todas las corporaciones. Dis guarde á US. Iltma. jOSÉ MARÍA BARRlbNUEVÓ. Republi'ca 'P'eruana.-1Ji"ócesú de Puno,-A 27 de Julio de 1871. Al Sr, Prefecto del Departamento. Sr. Prefecto. He recibido el apreciable ofieio de US., y me es grato anunciar.le en contestacion; que he dado las disposiciones necesarias, á fin de solerunizal' la Misa que en accion de gracias debe celelmirse mañana, como justo homenaje que debemos tribu Lar al Dios de las misei·icordias por habernos constituido cotno Na0ion libre e independiente en el orden político. Dios guarde á US. JUAN Al'IBROSIO, Obispo de Puno. Es copia fiel.-José R. Cavdela -(Oficial 1.º) Imprenta «LA IGLESIA PUNE.NA• DE MARIANO c. MARTI~:EZ.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx