La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

!'_ 2~ Tierno esposo Jesus de su l!.desia, Que tan fino y lan fiel si empre ami',; Y el t'!-lar por los sig[os de siglos A su lado, cual D10~ prorncl ió: Enjugando su llanto sentido De dolor y an¡{us liosa afliccion , Al Homano PonLHice Sumo, infalible )a al fin declaró. (Coro) Espantado el . incn\ dulo ruja íllasfcmando de su Dios y A11tor· Y que lanzo Luzhel por ;lor¡~1er.; De sus hijos la torpe legion. Dó está Pedro, el µoder se levanta Por quien siempre la Iglesia triunfó Y por ma~ que el Infierno maquine, Ante ÉL 51empre sus puertas cerró. · (Coro) 4~ Si al Eterno en obsequio de Pedro Jesucristo sn prez elevó; Y. si Pedro á sus caros hermanos En la F_é y Heligion conllnnó; Pedro s1em~Jre será el fundamenlo De esa Iglesia, que esposa de un Dios De SL11.llirncs LE'soros es arca; ' Que Jesus nos legara en su amor. (Coro.) ~ Verso11 l§!Ueltos en obsequio ,le na INF.-U .. IDILIDAD Poutlücla. Solemnizase la fiesta Con ardiente caridad, Del Dogma ó nueva verdad, Que enseña, cree y confiesa, Nuestra Santa l\Iadre lglesia, Sobre la infalibilidad Del Papa ó primer cabeza De toda la crbtiaudad. En la Iglesia y su regencia A Pedro le fué , confiada Amplia y plena facultad: Teniendo fo y caridad Vereis ali í consignada Esa sublime verdad, Que hoi pide vuestra creencia Sobre la infalibilidad. Dichosos serán aquellos, Que m1111tiencn la cree11eia Que á San PAdro le fué d,1da De la Jglesia la regencia, Por nquel, que de lo5 cielos Descendió á buscar al hombre Y llenarle de consuelos En sus maJores desvelos. El sucesor de San Pedro, Nuestro amado Pío nono Nos dijo: sobre mí tomo Los pecados de mi pueblo· Y cual hnmilde cordero , Derrocóse en oracion, Diciendo soi el pritnero Que ha caido en tentacion· Perdona, mi Dios, perdon; A tu grey y á su Pastor. Oremos antes que salgas De este reci11to sagrado Por el Pastor consagrado Al cuidado de las almas. Repitamos, si es posible l)ostrá11do11os de rodillas, Su fervorosa oracio11, Con , aquella devocion Q,ue nos inspire lHaría En este solemne dia. Nccu•oJogía. Tenemos hoi que lamentar la tan ·sentida muerle de la señora Doña Manuela Salas de Bueno, acaecida el 6 del que rije. Tan fuuesla desapariciou ha producido una honda herida en 11 ueslro corazon, á la par que ha dejado un gran vacío en la sociedad pnneña: ésta ha perdido pues uno de sus mas dio-nos miemb ~ . o ros. :::5us virtudes so11 muí cono-• ciclas, para que pretendamos haceros una rni~ociosa J csc ripciou; peLA IGLESIA PUNEÑA, ro merecen especial nota su humildad inalterable, su gran afabilidad y su ar~iente carida·d ejercida con el neces1 tado y eón todo el que llegaba á sus puertas en busca de algun beneficio. La señora Salas de Bu-eno, perteneeien te á una de las distinguidas familias de esta ciudad, S?Pº captarse el respeto y veueraci_on de todos, mas que por su alcurma, por las cualidades relevantes que la adornaban, y de las que nos ha dado inequívocas prnebas. Puno llora con un llanto muí particular, y que solo puede ser producido por el amor, á la digna y fiel esposa, á la madre solícita y á la amiga noble y sincera; y creemos :6.rm.....ement? que lodos á porfia, irán á depositar sobre su tumba una corona de ciprez, misterioso emblema de amor y de tristeza. Por nuestra parte, elevamos una humilde plegaria al Dios de las misericordias para su eterno descanso, dando al propio tiempo un sentido pésame á sus caros deudos; á quienes ha dejado sumidos en la tristeza y la agonía. ¡Ojalá nos fuera dado endulzar un tanto su amargura y mitigar su tan justo dolor! INSERCIONES. CUILB. l\IA:NIF.ESTACION EN l' A \' Oil DEL ROMANO PO:-i'IIFICE. La asnmblea católica convocada nyer en ~l salon central de la Univerti idad, ha sido por mas de un título brillaute y nu1guífica. Mas de setecientas personas acudieron á la invitacio11 ' hecha para e11viur nl Solierano Po11lífice una rnauifestaciou de amor )' uua protesta ardiente y sincera contra la espoliacton de que ha sido victima. Ella ha suministrndo nna rirueba mas para c?11fu11dir á los que pretendeu que e11 Chile los venlad e rus católicos puedc11 contarse co11 el dedo. Si el loeal elejido para la reunion, hubiera sido nrns espacioso, habria estado lleuo de sinceros y verdaderos católicos. l\'o necesitamos decir á uuestros lectores, cu,d fu é el entusiasmo que reino en la asamblea. Se trataba de una cuestion que interesa \'ivamente á los católit-os, para concebir cual seria el se11timie11to que rc:iuó en esa reu11íon cuáles las muestras de atlhesinn y en~ tusiasmo con que fueron recibid,~s Jas palabras Je los oradores. Los discur--os que se pronunciaron produj(•ro11 en lu concurrencia grnn efecto y aplau sos ,·e1·daderame11te unauimes. A cmla mnme11lo, venían estos á interrumpir a los oradores. fué eu verJad sens ible que la~ fatjgas del \'iaje 110 permiti era:, al Jltmo. Sr. Arzobispo presidir la reunion; pero su ause11cia fué suplida <·11 parle por la ma~11ífica l'Hrta que diriJio al lltmo. Obi~po de Hirueria y que foé leida por el Sr. prebe11Jado _i)(l11 Ram011 Astorga. Ella impMtn la ma s completa aprohaciou del pa so dudo ayel' por los católi-cos y 1111 i:'tliento en la prosecucion de :.u olJra. Damos en seguida la carta-protesta dirigida á Su Santidad, ~· que fné suscrita e11 el acto por los co11currnntes. El Orfcon que tocó durante In reu11i o11, se hizo muv acreedor á c11tusinstas upluu50S, por su brillante cjccucion. Es verdad que no podia ser de otro modo, porque figuraban en él los mejores profesores <le la capital. ......................... Carta protesta QUE DEilE DIIllJIIlSE A SU SANTIDAD 1'10 IX. Santísimo Padre: La íntima satisfaccion con que recibimos los católicos de la arquidiócesis de Santingo, las decisiones del Coucilio Vaticano y mui especialmente la declaracion dogmáli;a de la infalibilidad pontiticin, ha sido profundamente amarguda por los recieutes ate11tados que han con:sumado la espoliacion del patrimonio de la Santa Sede y la ocupacion armada-de la Ciudud Eterna, que ha sido, es y :-ierá siempre centro del Catolicismo. J'acilmenle comprendemos cuan grandes males Jebian acarrear, Ueatí 1, imo Padre, estos deplorables ucontecimientos, que han veuido á coronar los antiguos y perversos planes de la impiedad contra la Iglesia. Esparcidos los mi em• bros de esta sociedad divina por todas las regiones del gl obo, separad os por la diferencia de rnzns, de idiomas, de costumbres y de i11slilucioL1es políticas, sabemos por las enseñauzas de la fe, <le la razoo y <le la historin, que no pueden formar un cuerpo compacto y homogeueo 8in un ceutro poderoso de ullion, sin un Pastor comun, que colocado en una posicion independiente y elevnda, pueda hacer oir su voz á los pequeños y á los grandes, proclamar y defender en todas partes los fueros de justicia y de la verdad, conocer y remediar con eficacia y prontitud las necesidades religinsas de todos los pueblos de la cristia11dad. Los enemigos de la Esposa de Cristo juraron por eso arrebalur á su Vicario el poder temporal, que, e11 union con el epi scopado católico, había declarado solemne y t.ermiuantemcnte r¡ue le era indispensélble, e11 las prese11tcs circunstancias, para el libre ejercicio de su autoridad espiritual. De esta manera lograban apoderarse tambien de los recursos con que los Sumos Pontifices ate11dian á !ns exijencias que demanda el gobierno general de la ]glesia católica. Y como ella se encuentra edificada sobre la piedra divina de In Cátedra Apostólica, sus diabólicos instintos les hicieron descubrir que heririíln al catolicismo en el corazon, si lograban despojar a los romanos pontífices de su soberanía temporal. .A nuestra época ha tocndo la -vergüenza de ver consumada impmi <' mente esta obra de iniquidad, que ha llenado el corazo11 de vuestros fieles hijos, ,11rn1dísimo Padre, del dolor mas áce, ho. Os vemos circu11dado de cnernigos implacables y astutos, que pretende·n encubrir con hipór:ritas manifestaciones de ~~speto las duras cade,rns con que apr1s1onan vuestras venerables manos. Usnrpa11do vuestro pt'Íneipado civil, os han pu esto en incnmu11icaciou estrecha con vueslra mui umada y santa Esposa, la ]glesia Católica, á la que ya 110 po- <lci); cnseliar, defender y regir con lihert.ad. No satislechn su rapacidnd con la nsnrpacion de todas vuestras rentas ha ido ú cc llar;;e hasta e11 la de los asi~ los de la piedad, del illfortunio y del suber. í al propio tiempo que os co11de11abi111 á una mendicidad lrn11\illante, se apoderaban de los socorros qn e os enviilu v11estro3 hijos por medio de la correspondencia epistolar. Penetrados [01, que !'>t1!'-c.1·ibimos, Santísimo Putlre, de la pe11a mns intensa al con~emplar vuestros sufrimientos y la inhumana pcrsec11<·ion contra la amante y arnadí sima l\Indre, que ha iluminado 11uestras almas con los resplnn- <lorcs y contiuelos de la fé, y <:n la impotencia de acudir á <.lefentler vuestra augusta persona y vuestros der~chos sagrados, queremos darnos el consue Jo y cumplir COH el deber de enviaros 111 cordial expresion de nuestro fili~l afecto) de nuestra adhesioo ilimitada á lit Santa Cútedra de Pe.uro, eu que os ha. colocado Pastor d!vino para gloria de.su Iglesia en estos difíciles tiempos. Nuestros principios republicanos no nos impiden tampoco unir nuestra voz á la de nuest, os herm1111os de los dcmas paises católicos, para reprobar c11é-rgicamenle las maquinaciones tenebro·sas y los ut_enta~os publicos de la ímpiednd revol1101011aria contra el trono mt,s nutig.uo, mus legitimo, mns_beuéfico y mas venerado de las naciones civilizadas. Deploramos al ta mente la ceguedad de un prí11cipe que tiene en su familia prcdece .)orns tau ilu:stres por su emiuente piedad y que ha mandado profanar á sus soldi1dos la ciudad de los mártires. Protestamos contra la fuuesta ambicion que le hace codiciar esa coro11a que, ennoblecida por las virtudes, la sabiduría y los inmortales ser- ,·icios de_ lo~. Romnnos Ponlifices, por mas de diez siglos, no puede reposar e11 otra frente que la suya. Nuestras conciencias i11dig11adas protestan, sobre todo, colltra la politiea pérfidh y anti-católica que arrastra al sobernno de una gran 11acio11 á la cobarde, aleve y escandalosa violacion del derecho de gentes, que no trepida en ultrajar las canas y acibarar los últimos dias del humilde y dulce Vicario de Cristo, del Padre querido y reverl'nciado de doscientos millones de hombres cristianos, 9ue ~I rey de ltalia llama hermanos y a quienes vulnera en sus afecciones mas caras y eu ~us intereses mas sagrados. Aunque el horizonte se presenta amenazador y tenebroso y aunque ni \;uestra Santidad ni nosotros divisamos esreranza alguna humaua en medio de esta f111·iosa tempestad, 1111estra trí<;teza se encuentra mitigada por la inque~ brantable confianza con que Vos, Santísimo Padre, nguardais y nos cnscñais á aguardar la prot.eccio11 del FtrndHdador divino de la Iglesia Católica. Nosotros l'Speramo-. que si JtL permite que sufra tan recia coutradiccion el elemento hum,1110 de esta r11stitueion divina; ha de s1~r para que aparezea mas visible y glorioso a11te los ojos de los que quiere salvar el elemento divino que constituye su fuerza y su vida. • · Paréccnos qne Dio.\ no C'stá acrisolando con amargos pad1~cimieutos las virtudes _de sn \'icario, 8i11n par(\ la cons?mac1on <le s11 sa11tidad y de su gloria, para derramar despues á manos !lenas sobre todos :-us hijos las µradas impetradas por las litgrimas de su pro• longa do marli río. · Nosotros, entre ta11to, adorando los i,nesc~utables designios del cieln, y eonformaudonos con vi:estro ejemplo y con vuestro encargo, no <'esaremos de tra- . bajar, amadísimo_ Pudre, cou humilde y fel'vorosn pleg-arra, JJara ·que se abrevien los dias de In prneba y aparezca pronto para la Jgfosia c1flijida el de la red en cion y. de la paz. . Dignaos aéojer be11ig1111mente, Sa11lís1mo. Padre, estqs votos de los hij0s que tcne,s en esta apnrtnda region del Nuevo l\Iundo, qt1e tuvo la dicha de ofrece~os en otro tiempo amistosa h0spital1dad, y que _tantas veces ha experiIDL'n.tado los efectos de vuestra pre<lilecc1on y be11evolencia. Y rara ale11tar11os y consolarnos en nuestro quebranto, dignaos envia ruos, Padre muy amado, vuestra bendicion ~po~t?lica, para nosotros, para nuestras fan11l1as y para n.uestra Patria. Sanliago de Chile, Enero 6 de 18i l. -Besan los pies de vuestra f.antidn1I. vuestros afectísimos hij.os y humildísimos servidores. IMPRENTA ''LA IGLESIA PUNEÑA'' DE ~lARIA:-lO C. lllARTlNEZ.

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