\ N ANO IV. . PUNO, .ABRIL -~¡ DE 1869. N. º 87. ~~!!.!l!!!!!!l!!!~~!ll!!!!!!!!!l!!~~~~!!!!!!!!ll!!ll!!!!!!~~!!!!!!!!l!!!!!!-l!!!!!!!!!!!!!!~~~~~!!!!'!!!!!!l!!!!!ll!!!!!!i!!l!!!!!!!l!!!l.e!I~~ fra Jglc untña. · PERIODICO SEMANAL. 1 ; . .. :,.,:..~ -... ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS, -~ , ,......~~~iiiiiiii~~~~~~~~~~~~i:i======íiE===iiii~~~~ Puno, Abril 21 de ·1869. En las circunstancias de la época que atravesamos, luctuosa en su porvenir, nada merece mayor atencion q~e la esmerada y bien en tendida educacion de la juventud: s1, de esa j.l!l.ventud que debe un día reflejar, lo que ahora se le ofrece en silencio para su nutricion intelectual y moral, y con ella;decidir su eternidad, mediante la marcha atinada o imprudente e;n la penosa c'arrera de la vida, y el buen b mal uso del tiempo. La educacíon, punto delicadísjmo, es la segunda naLuraleza del hombre, que la inician los padres, la forman y desarrollan los ·maestros en mayor ó menor escala, inoculando en la juventud un gérmen productivo de f-elicidad ó infelicidad. Requiérese, pues, que los padres sean conocedore3 de su importanLísima mision y sag-r:::irloci rlahaf'OO po.1·a ºª - berlos cumplir y realizar en sns hijos, tiernas mitades de sus _corazones, • á fin de darles la insLruccion genuina, por sí mismos ó sus encargados sometidos á su celosa vigilancia, y el buen ejemplo, recalcado sobre el ünico fuudamento sólido de la educacion: el p1·inci1no de la sabi.ditrícú es el temor de Di'9s. Tal y tan imponderable desempeño de parte de los padres, para las plantas delicadas, cuales son .sus hijos, encomendadosá su cuidado, ¡ay! ¡qué dese:igaños, dignos de llorarse ofrecen las sociedades del dia ! Recorriendo las escalas sociales, condiciones y estados, con sobrada amargura hai que lamentar los· pe1:- niciosos efectos del indolente descuido de los padres. Corazones tiernos infiltrados del veneno <le la corrup-· cion:-infantiles inteligencias saturadas de ideas mundanas, pervertidos principios y máximas disfrazadas con la careta de Ja verdad;-hé aquí, lo que son esos infelices niños, aun sin haber salido del regazo de los padres, que pródiga la d~vina providencia les diera para su bien y felicidad eterna: y esto ¿por qué? porque, doloroso es decirlo, casi ~o baj padres que los arrullen á sus hijos desde la infancia con la dulce melod'ia de la3 encantadoras verdades de la religion y la influencia de los ejemplos c1·islianos. Apenas el niño balbucea, ya profiere con sus tiernecitos láhios, palabras descorteses, y ....hasta proscritas aun po~ el uso de los mundanos, cuyos sentidos escwirjñan con :widez, . bebiendo, cual un suave líquido, la perversion de su inteligencia y corazon:-aun no saben obedecer, y ya tienen háb1 tos de llevar á efecto sus pueriles caprichos, á título de niños mimados1 so pretesto de que son inrantes; ag·regandose á esto, la pumble tolerancia de licenciosidades y avances·, que pasan por vivezas y habilidades, á cual -mas dignas de festejarse á presencia de los mismos niños y de estraños; con 1o que la tolerancia pasa á ser una autorizacion. Trascurten los dias, los meses y lós años, los hechos aislados se acumu~an, se adhieren y pasan á constituir hábitos: advertido por los padres, ya es tarde. Las envenenadas semillas están germinando en un. terreno fértil y vírgen, para mas tarde producir espinas punzan tes y abrojos, que ahogarán el crecimiento de las virLudes y sanos principios, si es que esos corazones e inteligencias, aunque tiernas, puedan admitir sus aeucada.i; semillas. Con Pl fin de co1·tar tau ruuestos resu1 lados, se aprla á lo que, ante los ojos del mundo se llama educacion; á fuerza de cansar las facn1tádes 1nLelectuales con estudios áridos, dejando las morules al arhítrio de las pasiones sin freno ni medida, se desatiende en lo absoluto el inneguble principio, de que con el mayor esmero debe cuidarse de ]a formacion del corazon antes que de la inteligencia; y por conclusion se trata; sinó de infundir aver·sion, al menos de insinuar la indiferencia á la instruc-- cion religiosa, actos de piedad y uso de los Santos Sacramentos, valiendose de arguc:as que hasta cierto punto engendran la impiedad solapada. Desde la Liorna ~edacl, los niños forman un concepto el mas desfavorable de los minist1·os del Señor, por la impresion que les hace el poco o ningun aprecio con que los tratan sus padres, y 101:¡ juicios que atenlos les oyen; quedando para ellos clesauLorizados los que .podrian con su presLígio divino, detenerlos en su descarriada correría. ¿Es esto lo 'Único? aun no. A la deseo tendencia ele la instruccion religiosa, sa une la práctica. Esas costumbres poco cristianas: esasreuniones: esas visitas: esas murmuraciones: esa pertnision de lecturas de novelas y de tanto libro nocivo: esa ninguna asistencia al templo y á las explicaciones de la doctrina evangélica y del catecismo: esos ocios! esa ignorancia afectada del modo de guardar los días festivos: esas oompañias de funestas trascendencias: esas infidencias y escándalos domésticos; y en fin, ese cumulo de indiscreciones, que se ostentan por los padres a los hijos-¿qué otra cosa son, sino la propinacion de un veneno su lü? Conocidos .sus inevitables efectos, se lamenta; pef<? no se evita lá causa. no se entiende 6 no se quiere entender, .que el temor de IJi'os es el principio de la sabi'duría. Temor de Dios en los principios: temor de Dios en las obras; y temor de Dios desde la cuna hasta el sepulcro. ¡Cuánto importa la educacion de la infancia! Y esta educacion no se conseguirá, en tanto que la religion no sea el indispensable elemento ,de las familias y la savia de la vida de los niños, cuidadosamente inculcada y practicada por los padres, destinados á proporcionar la doble enseñanza, mediante la doctrina y el ejemplo católico á toda prueba. Siendo la educacion de los niñost lo principal en ·uueslr,os diasL esta materia oírece un vashs1mo campo, y mucho mas la que se proporciona por los maestros, para que en nuestra ignorancia y debilidad pudiéramos pretender tratarla con la prudencia y tino que merece. Libros hai sobre el particular, que se ocupan con el mejor éxito; pero como no son leidos, y quizá descono-- cidos; por ahora nos hemos pro-- puesto hacer este mal formulado recuerdo á los padres, previendo un funesto porvenir para ellos y sus entrañablemente queridos hijos. Aceptad, padres de fan;iilia, nuestra sinceridad y buen deseo, sin considerar la rudeza que nos caracteriza, y el amor que tenemos por la suer. te de vuestros hijos. Tamhien os advertimos, que las columnas de este periódico están dispuestas si quereis entrar en discusiones sobre la educacion de vuestros hijos, que tanto nos llama la atencion. Con motivo de esta o~asion, te--:- nemos á la vez la honra de invitar á todos los amantes del progreso y de la verdad, para tratar sobre la enseñanza, por desgracia hoi bastardeada con principios sobremanera disociadores y anticatolicos; y para ello, tienen a sus órdenes las columnas de esta publicacion. Por nuestra parte, tenemos el prop6sito de iniciar ·algo sobre la materia, sPgun lo permitan nuestro escaso tiempo y conocimientos. La permanencia del Iltmo, sefior Ohispo de la Paz en esta ci ttdad, nos h~ complacido mu~ mucho, propor.. c10nándon?s la ~atisfaccion de prever un feliz gobierno de su Diocesis atend_ido ~tt sagáz comporlamien to: esper1éncia y luc~s. Dlírante los doce días de su estada, se le han tributado las consideraciones que se merece; y entre los acontecimientos notables hai que marcar la tesis sos. · tenida por el jóvén seminarista D. Federico Otamendi en el salon da S.ínodo del p~lacio Episcopal, especialmente dedicada al Iltmo. señor Clavijo. Egta funcion liLeraria fu~ bastante complaciente por la concurrencia, donde con la asistencia de nuestro Iltmo. Prelado, Iltmo. señor Clavijo, Sr. Coronel Prefecto, señores Vocales de la Iltma. Corta Supei'ior de justicia, clero y numeroso vecind~rio que acudió, y lo importante de la cuestion, se dio toda la importancia y solemnidad que con.venian. Para el conocimiento del publico, tenemos el gusto de insertar la clisertacion del j6ven Otamendi ; .~Trgido el ilustré Sr. Obispo CiaVIJO ror el celo de atender á su rebaño, Sb marchó ei dia de hoi dejaudo un tierno reCll.érclo en nu;stro corazon; y llevando lós votos que hacemos por su prosperidad y ~umplido desempe:µo de su mision paa... toral. ¡Plegue al cielo, concederle · un abundante rocío de gracias eficaces! SECCION OFICIAL. REPÚBLICA PERUANA. .Proviso-rato y Vicaria Genera.l de la Diócesi·s.-Puno, Eriero 7 de 1869, Al lleverendo Padre Presbítero Fr. Jasinto 1\1. Urribarri. R. P. Habiendo quedado vacante la Doctrina de Pisacoma por fallecimiento del que la servía, Fr. Mariano Valencia, y en uso de las facultades que nos ha conferido el lltmo. y Dignísimo Sr. Obispo de la Diócesis; asimismo que, por el mérito de las licencias que ha obte.; nido, tanto de su Ordinario, cuanto de sú Prelado local para permanecer en esta Diócesis, y por el de la aprobacion unánime que merecio en el exa• tnen sinodal, que en 13 de Noviembre ulti1no rindió el Religioso Dominicauo, Presl:ítero Fr. Jasinto M. Urribarrl; hemos venido en nombrarlo, como en efecto lo nombramos provisionalmente y mientras se le espida en forma el título que corresponde, por Cura interino de la Doctrina de Pbucoma en la Provincia de Chncuita, para que ln sirva en clase de tal, con todas las facultades anexas á la cura de almas y sin pension alguna, füera de lo que tiene dispuesto .el Iltmo. Sri Obispo eu
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