soles, en clase de limusna á beneficio de esta nuestra Santa Iglesia Cntedrnl. Y tómese razon.-Huerta-Pot ma11d¡ito de S. S. el Sei'í.or Provisor J Vicario Genera\-Franciscc Ruiz-Sccretario.-,-(Firr110.do). Concédt>,e al Religioso Fr. Jacinto t:rribarri. licencins de celebrar, prcdiear. )' confesar á personas de lllllbos sexos, con ciertas calidades. Procisvrato y Vicaria. Genrraf lle la Dióce~is. -Piino, Octubre :3 <le l SGS. .Ate11die11tlo á las razones que ,·erbalme11tc nos ha espur~sto 1111estro párroco interino de Santiag-o de Pupuja Fr. Juan Pal.,lo Arredondo; hemos venido en concederle liceucias al R<•ligioso Domínico Fr. Jar.into ~r. l'rriba1 ri, p11ra t1ue pueda celebrar el santo saC'l'iíicio de la ~[isa, predicar y co11fo¡,;ar á ¡,er:wnn'> de amho-; sex.oc-:, durnnle el presente mes, dentro del q11c nos prcsent;,rá el permiso qne len~a pnra <•star fuera de !Hl ➔ claustros, tanto de ,.;u prelado local, <'Lrnnto del ordinario de la Di1íl'L'si.; á q11c ,pertenezca, bajo la pc11a de quedílr suspenso si asi 110 lo v<.'-rifica, t·n confnrmidad con lo dispuesto por las 1111evas <"Ollstitucioncs ~i11odalcs d!!I Obi:-;pado. -Iluerta-Por mandato de~- S. (•I Sefior Provisor y Vicario (;e11rral de la Diócesis.-Fnwr:isco Rai::;-Secretario. fü fiel copiaCorneli<, Scda::ar-(Ofieial l\Ja~·or). INSERCIONES. SER;\IO:\ P\Nl~Gll\lCO, Pl\l:'IHC.\UO l ~.N HOJSOH 01•: r,, Brn.\AYElYlLH -\IH Vrnr:J:N l\l..\111-\ hi\lACUL •\D.\. 1 t: ,'i l~L ~Ei\lI.NAHW Co~c1p ,n DE LJl\T 1, 1·on m. Sn. D. JuA~ EsT1~vx~F.s Y SDJLHnro. Fili mi. 111i ·c r1~rc me,. q11ro Ir. in 11lern 110,c•m 111c11silrns pnrl,I\ i, el lac lric1111iu dcdi 1•t .1lui, el i11 ,Plalclll i11:-laru 1wrdu>.i.-AL,c. 1.u. 2·, r:.,1•. í. 0 '- -zí. Cuan grato me es, mis q1wridos hijos, pro11u11eiar la úllimn pal¡¡IJra que os dirijc la 11i;1s tierna de I odns las madres, en la fu11t-'sta partida d1! ~us amados hijo~. ,\ l:Jrid \'lle:-.! ros cor,,zones y g-uardadla eo11 i11fo1íg·n ble vigi · lancia, porque ella es presente dl'I amor mas puro ." asce11<lrado. Acatadla profu11dnme11t<', pnrq11e es tambicn la espresion de un pr11snrnie11to celt•S· tia[, que quiz:i encierra el es<'ondido secreto de rnestra et.croa fdicidnd. ;\o es el panegirico del i11sig-n1~ pri,ileg-io de la Co11cepcío11 l 11m11c1dada de !\laría, lo que vais ú e~c11cli:1 r. Vuestra próxima 3cpnrncion del 6emi11ario y el amargo se11timic11lo que clln va á eausar en el cornzon de vuestros superiores, han convl'rtido su elogio e1; amorosa exhortacion . .lamá-; e.-;111vo bnjo el dominio di;l pecado la. fü•y11a de Jas Ví~geue~: y por e:--o, q11q·ie11do que los hijos lleven de alµm,a manera, la imáge11 sin ma11cjlla de la madre, os hace en 1111 día tan solem11e como este, esta justísirna pelicín11: i11violable fidelidad á la !ey santa del Sel1or, perseverancia en su inefable ami4ad. El argumento que os propolle para moveros il su imitacio11, es el 11ovílí:-imo título de l\Jad re de Oolot•e¡.;, , éd poi' qué repito estas sentidas palalm:s, qne en otro tiempo dirigía una ilustre rr,u- ~er 111 rnns tierno de su._ hijos, para <tstimularlo al cumplimiento de la lt!_Y: Fili rm·, miserere md, q'!l,r<! te in 11tero novem rnensibus portaV1:, et lac trien111·0 cleJ,i et alttiJ et in cetate,n ·instam prnla:r.i. Jóvenes, oid el. acento lastimero de la LA IGLESIA PUNEÑA. mejor de las madres. Recordadlo en todos · los instantes de vuestra \-ida; rorque la felicidad, siempre marchó en pos de la picditd filial. Virgen Sncrn1,a11ta: ¿Quié11 podní penetrar e11 el hondn ab1srno dci tu maternal caridad? Mis yertos lúbios podrá11 llill'er llam ear ·1as llamils <le tu 'cuce11d1do amor v nrt'l:halar todaí- las al m,,s hasta tu e~celso t rnno? i\l i tibio coraí'o11 podni sorprender las inelables t1·1·11urns de la maternidad? Mi ()l!Sada vida pn~lrit ilnmi1inrrne para hablar de la solicitud y prodigiosa vigila11cia de la madre por exele11ei11'? .... Vir0 e11 i11maculadn tü eres mi ú11ica esp~ra11za, porque tú sola puedel:l Irasformar lllis pal11brns en l11rninosos rnJOS de divina luz, c¡rre e11ge11d re11 en lcis CDrnznnes de mis oyenLes el verdadero a111ur fil1al-i11ttirpou tu diví11a 111 :itel'llidaJ rnie11tras repito el marnvillu,;n co111pe11dio de todo.-; tus eloi,!io:;. (;011 dí\i11;1 sabíúuría se prnhibia ú )ns j11dio-; e11 la le_v d e :Hoisés, comer la c,,rne de los puen~os-U1! Hey impío op1\11ié11<l .. se ú la dispncision d1•l s11p,.crno il'gi:;lador, 111,11ida b11jo pena::,; at.roce,, q11c todo,.; u,.;en del nlirue1110 vcdad•i; y los fieles observantes de la ler, se colucar, eu el g·lorio:;o co,dlíct,; de obedet:er il Dio~ mu;-; que a los liomlJre:'i, aut1 a custa de su sa11grc·:- l i11a noble madre, rodeada de todos st1s hijo:;, comparece al trilrnnal: el Bey ks i.1Lillla :;u 11wtHL1to; _v en este mo111c11to, 110 cícrlanw11lc, con h debilidad Je la i111'a11cia, si110 eo11 el pod\!I' de la gracia, se lcva11ta el prillll!l"O .Y le increpa .-¿(J.11é pretendes'? le dice, qné esperas de no,.;ot.ro,,'? moriremos antes 1ue obedecer á tus í11j11,;tos t11a11dalo. 1 : exacerbado el tini110, orde11a que al instante ~e le corte la lcng-ua, se le .:irra11q11e11 los raJJello:-;, se le corten las extremidades <le los dedos de pi.es )' 111a 110::-, y a<;í se le coloq11e e11 una sarlen caldeada al i11Le11to. La madre y her111a11ns q11c presenciaban este horroroso espectáculo lejos Je iutimidarse se C!llusiasmal1a11 á sc•guir la misnia suerte. Q11é importa, d1~cia otro, que .\ª ll ega ba al 1ua1·tirio ~amliien, perde1· el sue1io de esta vida, la lengua y todos los mil'rnbros Je e.-;te cuerpo forrnado del he110 de la tinra, si todo llil de ser j11s· tarne11te re:--tit11idn y libernlmc11te recorn pe11sndo 1 1or nu:st ro Dios .v Señor: habló estas pi1L1bras .Y murió con espantosa crucldaJ. ,.\si murieron todos co11 exlrnordinario valt,r, para e11co11trnrse hoy g11z,111Jo en la eternidad. de los torml!11lus y a11gust.i,1s del li<·rnpo. Qué \'Uildro tan se111ej11nle se rnc presenta lioy, mis qlleridos hijos: :Haría, vue.~trn madre rodeada de tod1is vosol ros, que sois tambien s11s hijo;-;; el m1111do, el mas cruel de los t.íra110::-, os prepara uu del ieioso y cs¡~lélldido banq11cte, para ofreceros la ear11e sabro,,a del pla('c1·; 1.111 i111n(•11so círc11lo de laln('.e:-- 11 nii~·os estú '"ª rodeando la pr(lfa11a 111e~a ; y :\latía, q11e os vé en el peli~ro i11mine11tt~ Je ma:1chnr \'11estrns litbí11s sahorcando la proilihida vianda, que teme q11c traicionando la gloriosa profc.•;ion de cri-.,t1a11os dejenerá; Je In estirpe celestinl :'t que pertenerci .~; María, con la pronta solicitud de u11a amorosL-imn mndre, levanta hn,v su voz, poderosH, porque <'s la voz de l amor, v os dirir.re ú cada 11110 de vo.-wtro~ e!itils palab1-'as de ter11t1ra, que debcis gr,1bar cu \'Ue:-:tro corazun: Hijo mío, qué vais ,) hacer'? tcnéd piedad de mi, que os he llevado uue, e mese~ e11 mi seno, c11 medio de Cl'ueles a11g·11stias _v trabc1jo,:.; ele mí, qne con mano Cétritinsa os he f1·a11quPado mi propia s11sla11cia para alimentaros, y qt1e os he conservado con increible vigilancia ha:-.la la edad prescnte:-jóve1ws, escuchnd, el lnsl i mero ace11to de la m,-jor de !a-; madres; recordild, en lodos los i11 ~t111,l~!S de vucstrn vidn, porque la fcli r> idad siempre anda en pos de la piedad filial. Véd con que exactitud linbla :Haría. -Ella misma os ,·á á esplicar vnestru 11ovilísima gc11eraciu11. La gl'Hcia es la vida del alma, corno ,,1 alma es la del cuerpo. La fUL•1,te de todas las gracia:; es .Jc:,;us, l~I es vncstra vida: Hgo s·am vía verúcts et vi ta. El e~ aquella Yid viviticante que maul1e11e verde:; J frescos sus precio~os sarmieutos. \ ' o:-:ot ros moriríais como aquellos se secarin11 :-i 110 participarais de esa sa,ia prodigiosa. Pc•ro, Jesus, que es \ ue,-tra ,,ida cnnoeió de~de que pron1111\·ié, hijos rnios, aquellas palabras, q11e serú11 :--iempre de eterna felicidad para el linage h11rn a110: Fiat mz"/ii secu.ntlitm ve1·b,mn tiwm: desde entonces qu edó realizado el dulcísimo misterio de la E11ca rnacion; _y desde entonces salieron ta111bi<:11 dos copi11sos torrente:; de vida: el 11110 saltó hasta el Cielo, y lo pohló de Santos; el otro riega ." fertiliza el IH·rinoso cnmpo de la Jglcsia-nq11ellos millares de vida rollllstn, c¡ue sobrevivieron i, la misma mu c rle, porque diPron testimonio de la \'erdad, salieron tainbie11 de aquí, y de aquí se dd'u11dc por los ca11ales mi,.;ter1osos de los s,1crnme11tos á toda,.; las almns c¡1,.1e ~ozan de verdadera vida; desde cnto11ces puedo lhmarns mis hijos, porque desde e11to11ces Jesus vi ve r,or mí y vosotros po,r (·l. La vida, cualquiera que sea, ne cesita del pábulo de la conscrvaciou, la rnestra si no I o tu\ iera se agotaría como una hermosa planta c11 el desi er to, como 1.e rxtin¡.:uc la vida del 11ilio cua11do le falta la materna sustentacio11: ¿cuúl es pues, el alimento que mautieoe v11cstra vida? ¿110 es el pan de los áugcles, el manjar delicndi;·ímo del cuerpo ." sangre de su hijo'? Jamás comió ,tlguno de aquel, para que 110 se ltaya llenado de vida y rübu,;tez. Y bien, e~te alim ento ¿,110 ha sido m:s teriosamente extraído de mis entrañas virginales por el Espíritu Santo? .v este di\'i110 cuerpo 110 ha sido vivificado con el calor de mis pechos, sustentado con mi leche v conservado con mi solicitud J de~vclos'? Oh! cua11 cierto es, mif- qncridos ltíjos, q1te yo os he ellgendri'tdo y alinlf'nlado ron mi propia s11sta1·1cin . ().uizit hn_v t~s el rlia en que por última vez r eci bís el nlime11to de \'uestra madre, para saciaros desp11es con los ,miar¡rns é insípidos mnnjnrcs del mundo; pero 110 ..... co11tcrnrl11d, todavía los misterios de nii matcrnidad:-Estnha tienetado qne la vida debía ser frnto del dolor _v de la nlllerte; elln se de1·- ra1n ó ah1111da11teme11le por toda la tierra, c11ando la SHngre de mi hijo coi - rió co11 profllsio11 en el cnlvario. Yed cómo os e11ge11d re en medio <le la am11r!!t1ra ,. del dolnr. :\inµ-t111a i11lelígc11cia c·1·1•ada podl'ú comprender jamás, la . i11lensidnd de los torn1enlos de mi hijo en su misterim:¡¡ pasion; solo su alumbrado e11te11di111iento q11e penetraba el rni;:terio de la g-rn11dcza de un Dios, la vileza in co mprensible del liornlire, )' por consig11ir11te, la ine.::;crutablc 111alícia del pecado, solo él p11do co:,ncerla J su í11vencíbl1~ corazo11 ;:entirla; mas yo qne soy su 111adr~' tnmbÍl'll snhré i11tel'pretar. porque ¿q,,i én IH'drú entrar en los sC'cretos 111ist1·1·io,os del ltijo, sino es la perspieaeia dP[ l'Ornzou de lc1 11111d re? s11s oprobios y hlasfelllías eran mortnlcs heridas paril 111i corazon; lar,; cí-pínas que nrnrtiriw(¡a11 su santísima cabrza eran zaetas envc11e11adns que lo atn1H•zaba11; yo S<!ntia c1i lo 111a:'i intimo de mi alma la 11rnarg1Jra de la hiel que él sc11tia en sns divinos lúbios; los clavos qne taladrnron sus pies .v manos adorables era II ol ros tan tos cuchillos (jl!C me h1•rian desHriada<1ame11te; i11mov il ,ti pié de la crnz, por la i11tc115idad del dolor, leva ntaba mis llorosos ojos ú mirar la hermosura de su rostro, y la i-angre que dC'slilaba de él, gola ú !!Ol.1, para mi era nlJunrL111te :1cil.J.ir ~¡u c de,til !tlJit gola il sul a tambien hast-1 el fondo de mi corazon y lo saturaba de amar~ura. l\Ii desgraciado hijo estnba crucificado eu el iufame patibulo de la cruz, y )'O lo estaba eu el cruelísimo del dolor. Co11 sabiduría y piedad decia mi siervo .luan, que una misma yfotima se sacrificaba en dos altares:-en el altar de la cruz y en el altar de mi col'nzon. Sabeis, hijos mi.os, por qué sufria yo ta11to, y como mi divino hijo sufría y su dolor ern mi dolor? porque 110 babia en nosotros mas que un solo co-· rnzo11: en el mundo jamás unió el amor tan í11ti.mamente dos corazones como unió cou vínculo eterno el mio y el de Jesus: por eso él estalJa en mí y yo e11 el, su vida era mi virla y sn muerte tambien la mía: la muerte mas cruel que podia sufrir despues de la suya era mi propia Yida. Aho· ra compl'endereis cuanto seria lo acervo de mi dolo1·, cuando . bajado de la cruz ví á mi único hijo eutre mis brazos, d¿sfigurado y Jcr-to cadáver. Oh! e11touccs no compreudia si vi via ó moria, porque el amor me arrebataba háci:i la muerte, y la realidad de la vida me hacia vivir. Así os engendré, hijos mios, en la cruz. ¿Habeis conocido alguna vez, una madre que tan to haya ·hecho por sus hijos'? )' vosotros, hijos de mi dolor, me a1.rnndouareis por el placer? Hijo r,1io, te ruego que mires la hermosura del cjelo, las maravillas de la tierra v de la creaciJ11 entera: todo ha sido sncado de la lliida, p(Jl' el om11ipotente. Asi hacia comprenderá rn tiet·110 11iño la heróid1 mujer de la antigua ley, la grandeza de Dios, para separarlo del pecado, despues de haberle hablado de su dolorosa maternidad, y si vosotros (lo qae no puedo creer, porque el amor me io prohibe) si vosotros no quereis reco11ocerme como la mejor de las madres, yo tambien po11d1·é á vuestra vista un espectúculo mas grande que la creacion: ei1trad en la ¡:rrnta de Betlen; allí vereis un niüo tierno, retozar en la miseria de un establo co11fu11dido con las bestias-es el Seüor, el Soberano del cielo v de la tierra. Y no os admira tambien, ver la grandeza infinita de un Dios esco11dido bajo la figura de un siervecillo que eu todo se sujeta á mi volu11tad " á la de .José mi castísimo esposo? Í~n su Yida públ icc1 jamás desplegó sus lúbios siu que de ellos brotace la luz y la vida, 11ing1111a vez se abricro11 sus divinas manos si110 para dt'rramar por todas pur- · tes a1Ju11da11tes y verdaderos biene!-.; cada palabra suya era uua 111arnvill,1, y su vida to<.lo luz, un nuevo sol c¡ue il umi11aba las i11teligencias y regene . raba los corazones; y todo esto ha si~ do hecho poi· vosotros y pnra vo~o! ro:-; 'Y todo ltu :;ido sacado tambie11 de la ;1ada por su inefable mi.;;ericordia; por que la muerte era vuestra unica herencia. Pero, id olra vez al calvario, ú co11templa r 110 ya el í nstrumento de 1ni dolor, :-;irio la sanarienta huella de ,·ucst ros pecados: cr.ucificado esta d cunpo de mi hijo por vuestrn ~c11 :'11.lil!idad, las espirléls que p1111san su cabl' za s011 vue:;tros rep1'nbados pc1,~11 · 111i e11tos, sus manos u-;télll atravnadas porq11e lns vues!rns ha11 sido manclladal:l con líl iniquidad, 1,us pies Fnclavndos, porque co11 los vuestfos habei~ corrido en pos de la ilusion )' de IH mer,t.ira, ~u co.~t11do está abierto por vuestros i11ic1rns deseos; todo su cuerpo es una ll:ig-11, porque con todc¡ vuestro c11erpo liabeis pecado. ¿,Y pod reís, hijos mio,,, miror la imúgeu de Jesus cruciiieado por vuestros pecados y vol - ver á pecar? En el suprenio insti,11te en que mi hi.1n puso Ht espíritu en manos de su padre tembló la lierr11, se 11briero11 lo.~ sepúlcros, la erendü11 entera se ,,istió de duelo y lloró; y vosotras novilisi1nas cric1tu1 as, Ynlver t.: is á crncific11rlo? ;\o, hijos mios. mil l 'Ct:o, tio -t'un dulce cs1,crn11v1 lkw1 '
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx