lo sobre t\at:ural), admiramos todos las sabias disposiciones con (Jtle el digno Prehtdo üe Pu•no, 110 i)ícn, salido de los aÚtl"es consiguientes á. un l'argo y peuose v-iog-e por mar y tien-c1, dé pront0 reme- <lfo-á todas las nece~id'ndes de su Di'ócegis, durante _su Visita y despues de elln;. _v Felipe, ,·orno Rl:I Secretario, es quieM }11s forrmrla casi fod·as, y quieu le sugiere ·muchas de cflns!· admiramos la precodsimn prosperidad· material y moral de Ht1 Semirnrrio; y }'el ipe es el Rector, e11 <pJien aqüel l'rn d\'!scdrgado su sol-ieitud paternal, y, al propio tiempo, ei mae~-.. -tro que inicia en los altos se('ret(IS <le t·ns cien-cias· mas sublimes a los jóvenes 1€- vitas!' acl'mframos los bienes que hace en nuest'ra Rerública el periódico titulado «La f~lesia PnnN1a»; y J<'elipe es su re- <l<nctor en jefe, y quien escribe sus mas importantes artículos! admiramos, ea fü1, el deslumbrnnte es-plendor c011 que, saeurliernfo el poi~' º de sus vestidura:-;, se presenta a-hora· ante los ojos de Amér'i-cn s-in mancha ni: arru¡pl la Iglesia Pun<~l"iff; y Feli'pc es el qtre in:1Hn·tafüa sus 'fre~ci,s victorias, con fa re·daccion t¿an ¡,aciente como nnimada :v veraz de sus Anales! ¡Y todo- este cú~nulo prodigioso·de im·pert>cederos trahnjos, los r, ,a liza en el estreC'l10 espado de tres nüos, entre el vigésimo 1 ° .Y :{. 0 de su preciosa existen"Cia, -y sfo olvidar por eso las demas ob!'iga'Cio+ies que l'e impone et rarúcter sac-erdotal; ofreciendo diariamente por los pecados <le todos incroento sacrificio; curando á todas las almas manchadas, con las saludables aguas <le la p·enitenein; enser)ando á tod<>S los ignora'ntes c-on sll's apostólicas pal ét br:is el c~m-ino de la vida eterna;· y pidiendo d1a y noc-ne, a'un con meng-un del 11ccesll'rio reposo, cnn los gemi•c:tos de la ¡.iaIom·a, qoe derr,nne sns misericordras :-;obre los .fustos y los pecadores, á aquel buen Di'ol'!, q11e, como amor,,s" mad, er i;e complac-e en ser importunado por unestros humildes y perse\'erantes ruegos! ¿A quién. pnes, sel'iores, despues de _lo que habeh; oi'do;. mejor que ú ét·, aplicnri-e puede entonccsaq1:1d µran elogio del Espíritu Santo: «que e:n pocos a~os atesoró los méritos, qu·c otros no logran siuo en las mas lar¡:.ra·s edaúes!» In brevi' ea,7Jle11it' tempura multa. 1\las ¡oh dolo,v! n.o pudiendo resi,trr ínas largo tiemµo tt,. tanta:s _v tau duras y.ruebas el quebrad'izo- barro en que lle- ~uba un tesoro tatt abuucbnte ue dol.\- t'rina, de car~t:h1d, y de celo: 110 pudiendo su delicado cc•erpo· soport.ar por mas largo tiempo los vuel6-s de u11 espíritu tan ~eur.roso; como· iMt guerrero, que,. cubierto de laureles. sucumbe en el teatl'0' mi:;mo de sus glori•0Sas· lrntn1)as, ca,e final mente herido de nm•e-rt.e nuestro· Felipe Amadeo, en el mi,.;mo• campo Je su& combates y fatigas apostólicas'. Y ;.:1si ¡Dios mio! nos nrre-batns en In· aurora de la vr-da, trna e:x:i~te11cra que, i;i_ tauto habrn hecho Jª por tu gl•oria J lnen de nuestra Jglesi:i, mrl J mil Yeees . mas prometia hacer aun cO'nt.inna11do naturalmente hastn su ocnso? ¡Oh esperanzas burlndas! ¡oh am11rg-o~ des-eng1111os! ¡oh vnnidnd de los lrnmnnos proyectost ..... ~fas respet<'mo!-1, eatóli<'os, los i11sondables arcanos de la di vina Providencia!. ... pues si bien nos ha privado á nosotros y á él de una vida moTta~. es para darle á él una vida inmort al. v á' nor:;- otros, en Iuga r de un Apóst ('.)t en Ia tierni, un intercesor mas en ef delo. Bren Ros lo per~t1ach~·11 nr,i sus últirn0s mo1nen\.os .... Pues cou la frcute se re11a, cou la paz del-justo en el alma, b-end·eci• Qo 1n1ai y mil veces por1 su Obispo J pn- <d r.e eu, Nue:-;t1·0 Señor Jes11cri:-.~o, y con fos-du.l,«r&imos- nombres de Jesu:s r de 11;}¡¡- rfit en los liibios, contando apell;ts veirititrcs ml'i:os, pern JleR06 ce,u los u1éritos de l11s m¡1s lar~as eóndes, ei'etTff apacilJl.emente los ojos de la materia á fos 1·n - ~ os de esta luz cadu('a, p,wa abrir ~t·mJ1ite'.l'•t1a111ente los del espíritu ti lo:, l1i:d,,s -y perenne::. rc:;p!.n1dore:, dd ~;ot úe 111 111!/,' LA IGLESIA PUNENA. eternidad. Cons·urnmatus in brei-i e:xplcvit lempora, nmlta! Solo la muerte podo pues sepnrar <le vue-stro ludo, Iltrno. set1or, i, u11 hijo tan tierno y tan sumiso~-á e¡.;e hijo á quien recibbteis i11oce11te e11 ,·uestrns brazos, pnra devolverlo puro <.·orno un ángel, a lo:; de Dio~! Razon teneis cu deór, que de_ja en vuestra gra11 nlma uu inepnra~ ble vacío. Razon ten eis eu tlornrlo como lo llornis, y en honrar tan dig1wme11te la memoria de un hijo que ha dado pcrr vos su propia vida! muy rn11s, en verdHd, que el coronado Dnvid en llorar l honrar la memoria d1: s11 querido Ab:-alon, qHe le fué, sin embargo, tan iuµrato, hasta atentar contrn s1-1s i11violnblcs dias.. .Pero si se11tis su dolorosa púrdida, alegraos de s11 glorioso t-riunfo! Y pensa d que solo ha dej11do vnestro paterno sello por el d~ Dios; donde os espera para no sepnrnros por todn la eternidndf ¡Oli! venerables cclesifi~t icos, co11s11elo y prez d e nuestra Jglesia, diµ-nos dispcnsndore:; d e los divinos misierios, que habeis veuido á ho11n11· la memorin de tan ilustre c·.ompt1ñero vuestro, escuchando mis fúnebres pnlnhna~! ¡Oh! jó- 'i'cncs ~emirrnrista:'>, sólida espen111za del Estado y de la Iglesia! Oh fieles todos! que, á porfia, hnbeis 11cudido á derrélmar cordiales lágTimas, 110 por In 1elíz f-uerte que ha cabido {t tilo diµno sncerdote del Altísimo; siuo por la desgracia vucstrn, de hnher perdido it téln ilustrado y amoroso benefactor. á tan clnro ornamento de nuestra Jglcsia y de 11uestra pátria! imitad (que esto, y 110 otra <·osa, es lo que os pide hoy por mi Loe¡1 ), imitad todos, los ilustres ejemplos que os ha legado con s11 prodigioso aliento en el obrnr cristia110! con ese aliento, que, en vcintitres nño¡;:, le ha hecho t>ngalnnarse con los méritos de lns mns forgas e<lndes! Sed, como él, ,h)c iles 'n ta élt1tori1..ada voz de vuestros Prelados! e~trechaos mas y mas cada dia á :-u vivificante s1·110, y por su mecho, al del Homano Pontífice, centro de todos los cornzones católicos; v sereis ramas vivns y fecnndas dtd ~rñ11 árbol de la Iµlesia, y fiareis frutos de vida eterna! Consnp-rnd, <'omo Felipe Amadeo, á Dios, sin rcsena al!!nnil, el lauro de Yn estro saber, , , ta flor de ,,ucstra pureza: )' , cunl J1, en nlas de ·la ciencia y de In virtucl, Tlr~areis t, posct'r un día .'ª ,•e rdnd y 1 la s1111tidad misma. blanco rrnpcrecrd ero de nuestras ,rimas! No po11¡.wi~, á e,Íl'mplo f-OJO, límite al¡rn-• no á vn1•st ro desinteres, crin y abneg-at)ion por la mayor honra de J)ios; que Dios o~ promete, á su vez, no po11erlo tampoco en el g-alardo11 con q11c os rccompensnrá, cunndo com1rnre<·irreis ante su divina presctwin! Si r¡ufd s11.pereror1aven~g, ego cum rediero, omnia redttarn tibi:. (Luc. 10.-:-35).-AsI SEA. INSERCIONESi PRra qne se ronozra rual r,5 Pn el mundo católico la condncladel Epis- ~opaclo , nos PS sc1tifarlorio in~erlar Ja carla dfr1gicla ror MonsPñoi- Savig-- nerfo á S. E. el Mariseal Nie], y la respuesta. Parú, ~2 de .Vayo de 1868. Sl!ñor :\Jnriscnl. Permítame US. que rnnnifieste In profundn !-iorpresn c.on qnc he leido In carta que con fec-hn 6 de Mn~•r, Irnbeis dirijido al sef'lor IHariscaT l\Jar-Mnl1011. En ese ric!"-pacho parece que U~. íntellta p1·e~e11tnrme como si yo hubirrn pedido la supresion de lu librrtad de concrencia para los mnst1lmn11csdc Ar¡?cl. ~Ii '\.t()t1 ellt(•rn, , . mi earildcr de Ohi"- po ¡,ro[e; :o l,1rinu <l~ a1denrnuo, t l'nur !\larrscal. contra sem(' jantc intcrpretacion de mis actos y de mis palnbras. l\unca, !'eñor lllinistro, mil veces mrncn, y de nin¡.mna manera quiero emp)ear la fuerza, ni la violencia, ui la se<iuccion p,,ru nt.raer almas il 1111a fe, rnyn prímel'íl eondidon es la de «Sl'r libre•. Y lo que os acabo de decir, sefior Ministro, Jo practico precisamente, llilce cerca de un Hño eon 11uestros pobres ál'abes. Niognno rle ;iquellos á quienes he socorrido con alimentos, con vestidos ó 1·ccursos de toda especie, me ha oido mmca, ni á los que me representaban, una sota palabra que iudic,11,e violencia, ó uno de esos verf{onzosos mercados cou que se (:üOJpra la concicucia de los pobres por un pednzo de pan. Ni11gu11a de las vi11d11s recojirlns por mí, hit s-ído bautizadn, a111H¡ue algunas lo hayan solicitBdo, y tan solo porque he temido que esas solit'iludes pareciesen como interesadas. .N•11~u110 de los J, I 00 11i1ios actualmente reside11tes en mi s tres c11sas de l111erfanos, ha recilndo el bautismo. "He qu e rido J qui1•ro, corno digo en mi car• ta del seünr l\Jariscnl iUaé-Muhnn, que co11serve11 á este respect9.toda su libertad, y si mas tarde quieren seguir síe11do mahometanos, no les retiraré por eso, mi apOJO ni mi afecto pater1111l». No deseo, pues, que en Argel se restrinja en sea lo que fuera, la libertad de otro. Pido simplemente que se respete mi libertad J mis de reehos de Obispo. PiJo qu e se me permita, t:omo es permiLido ;i tocios los 111isio11eros d€') rn1111iln que esta11 hHjo 111 protercion <le In ]i'ra11cia, co11senar Jabrir i1 mi co:-.to para nuestros pobres árabes, asilos e11 que sen\11 recibidos los huerfa11os abando11ados de todos, las viudas, los nncianos J los enfermos. Pido que se me deje estnblecer, en los 1 lug-ares que dc::.igncn los indíg-c11as v donde por consiguiente reportarán toda clase de ve11tajns, cnsas de socono para curar sus heridas y socorrer ws miserias. Todo esto lo rido, sin prot<>ceion ui ny11d11 rlc nadie, á mi costa .v ri eSf!O, y 11aturalme11te e11 los límites que demarcan , la sabiduría y la prudencia; esperando qtw el espect;ículo de In enrielad ser ú la prt>dkacion mas elocuente para aproximar poco ú pnr.o il 11o~otros los <'orazoucs que se hnllen :odavfo'tan alf'jados. Haee 18 siglos, snior l\Ii11is!ro. que In Jglesia ejerce libremente en el mundo el • dl~n•cho que recl111110 11cpd paria ello. Yo mt: atrevo f1 esperar que ese rlere<'ho uo ¡;:erú coulestndo e11 A r¡zcl, y que la:-; pnnibi cs t'(llliYo<·ncio11es de estos últimos tiempos serán disipadas de <·sta manera. Recibid, sellor ]Hini stro, la c:x111·csio11 de los sc11ti111ie11t.os de altn consider.icinn COII que lf'ngo el hn11or de ser de u~. muy lrnmild!~ y oliedíenle i-en·idor.- CABLOS',-A rzobispo de ArgeJ. Pm·is, .lfayo 22 de 1868. Mons•~ñor. Tt·n~w el ho11or de acusn1·reeibnú Vut>stra (;raudl'za, de la ("arta que me ha hecho el honor de escribirme el 22 de Mayo co1-r1(:11te, <'Oll motivo rln mi dcspucho del G, dirijido al sel'1or :\Jariseal, Duque de Magenta, insertada eu el «!Houitnr Oficial .. de A r¡:.rcl. El ubj, ·to de nii cnrfíl, l\ín11sf>ñ()r, no f>ra i11culp;1r vuestras inteneiont:'S, sino dnr nuevas :-egurid;id¡•s á lns poblncio11es de Arµ- 1' 1, .rle1n;1:-iado fáciles ele alarmilr- :-.e, desde que se ajitan cu ellas cuet;tiones religiosa!-. l\le creo muy fc1íz de asPgnrnros que In desn ve11m1cin que se formó nitre el st•fior Gnh ,. ,·nador ¡?encral <le Í\ rgel y Vuestra Grnnrlr•,:n, tuvo r,nr punto de pHrli<ia mas bic ·n nna mala i nft>lifrt>ncia, qu<\ una diverg-e cia de opinion(•~ sobre el fo11do mismo de las cuc~tioncs que la han 111ot-ivndc1 • r:n todo tú ·mpo. en efi.ctn, p i ,;nbcrnndur s1.: ha lll<J):trado eim¡,alit·P a la ..:reacion de estaolecimier1tos bospitalari'os destinados á los nilios indíg~nas-úÍti: mamente ha secuudador por cuanto medio ha estado en su peder. vnestra iuici_at1vn; y en cu'.anto rt~specta al pouemr ,te estos II rfios, ~ns cleetarnciones pueden t.r,111q11ilízaros eompfetameute, porque él 110 ha ce~ado dt admiür que unic:1 me11te los tribunales !ilean los llamados á cortar las cuestio11es q1te pudicl'a1t nacer por reclamos de fas familias v de las tribus. • .En fin, !Uonsefior, vos reconoceis. del mismo modo qne d Gobernador ''er1er.il que es necesario dejará l1ts poblncione; musulmanas de Argel, su entera libert11d de co1,1ciencia~ y vos declarais que jamá-; faltara vuestrn afecto patc~rnnl á los ¡11 _ díge11as socorrido~ por vuestra caridad por mas que persi~tan en sus cl'eeucia~ religiosas. Estos :-e11tirníentos cristianos" tnn 110 _ bl~mente espn·sados por Vuestra Grn,,- d~za, rcasú~ne~• exnctamente el pensnm1enlo del (1ob1erno del Emperador, relativame111e ú los indí¡.{e11nscle ,\rrrel. Ellos i11dican In linea efe co11dncta qi1e debemo~ obs~rvar todos para preparar tn aprox_1macrnn, y quizits un día cercano, la fu~1011 de razas que la menor imprndenern p11e1íc conducir ann á '" hostilidad; y v11e,.;tra caridad, que se ha 111ultiplica.d? y ha probado todo su poder en la cns1s dolorosa que atra\'iesa la colo• 11ia, uo puede menos de scrvil'tlos de c1v11da. "Creed, lUonsclior, c¡ne el Gobierno 110 ha te11ido nunca la i11tencion de reslri11gir v1~es~os dPrecho~ de Obispo, y que :-e os deJara toda In latitud posible pnra €:\- tender .V mejorar lo, asilos en que vos quereis prodi¡rnr a los uilios ah1111douados, á las viudas y á ios Hncianos, los socorros de vuestra caridad cristii11w. En cuanto á la peticio11 que hilreis p,1ra hacer nuevos edificios en todos los puntos en c¡ue deseen los indígenas, el Gobierno está dispuesto tí dejaros tal facttltad y nu11 {1 sec1111daros en ella. Pero, como YOS mismo rc•conoceis, dchcu presidir ,i la crcacion de est.os <'Slahlcei111ie11_los una gran sabiilnría y 111rn prudencia el trema, en inter·es de su misma Sl?gurídad; porque cualquiera que !--Cil, Monsr-rior, la generoi-idadde vuestro pensamieuto, debe ser garantida por el Gobierno, que no permitiría dejar impune cualquier ataque de que fuerais objeto. Ahon,, siendo el gobernador ~cneral tic .-\r~el, responsable de la seguridad ¡le las personas como rle la tra11q11ilidad g-c11eral oe.Ja col1111ia, es 1rnlnralme11te el mejor juez, de la po¡¡ibilidad. de cstns fu11dacio11es. · Por consiguil'nte, ,·u<'stros est;ihleeímie11tos senín naturalmeutc sometido:-, cu cuauto á su u11toriznciu11 prévia y a las co11uieio11es de su existencia, a la:-1 leJes y reglamt'lltos que ri~eu las í11stilllcio11es de la mbma clase, tanto e11 Fn111cia como en Arg-el. CP11 estos límite~ Jím1se11or, podcis colltar co11 el concurso decidido clcl Gobenwtlor ~e11eral <le Ar~I. conHl tam- .. . bien con el del Gobierno <lel Emperador. No eo11cluiré esta carta !iiÍII dar grncias á Vuc~t.ra Grandeza por el espíritu de coucilial'ion con qm' ha puesto fin á una desilve11e11cia sensible bajo torios aspectos, v verdad1m11n1•1ltP. difícil de coro,, pre11cler por qué se hal,ia elevarlo entre uno de los hombre:- que h11cc11 mas ho~ uorá nuestro p1ds ;y 11n prela.Jo qui!, con la preocupacion de .•rn, buenas obrns, no ha manifestado otro t('OIOI' qne l'I d,, qne uo se le de,i11se 1111 campo hast1111te basto parn el ejercicio de su carirJnti. . Rccibíd, '.\Jonseñor, la segurid,ad de mi alta co11sidert1cíon. F:l 1\Iariscal, Miuistro de la Guerra.- NI EL. (De «El. Perua.~·º" .) Po·t~odo lo uo firmadofGN ACIO fEMAND'f.1., hll;HJ~NTA. ~~ • LA IGi~l~S IA i)mrn~A .• Por }l. C. !,i.-CaHe de Jerusale11, n." ~~t.
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