La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

AÑO 111. PUNO, JUNIO 25 DE f 868., N. º 66c1 ítt Jgl UlltÜtl. PERIODICO SENIA.N AL. OGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS, Puno, Junio 2~ de 18ti8. Una Ycz mas, la auroru tlel 25 de Jnnio nos trae un grandiuso recuerdo, llenando nuestros corazones de Yivísima alegria. Una YCZ mas, la gratitud nos impone el sngrado deber de leYantar hasla nuestro buen Dios nuestros ojos ugrndeci~ <los, para rendirle así el humilde tributo de nuestro nrdienle reconocimieulo. Los pueblos como los ÍLdividuo::i se complacen en reiterar por e] recuerdo ciertos ncon lecinlleu tos que iniciaron la era de :-su frlici<lnd, y emplean particular cnitludo vut<1 conservarlos con religiosa venerucion unidos á fechas memorables; v tal nos acontece ó. uosolros respecl~ del 25 <le Junio, en cnTo señn1aclo dia recibiera nuestro IlLmo. Prelatlo la vncion que hace Pontífices. Justa es pues nues tru aleg1·ia, nalural que coosagremos dos palabras ú un acontecimiento , cuya alLJsinw importancia no nlcauzu111os á medir aun debidamente. PDra el que comprende Ju hieuhechora influencia de nuesLrn uuf.?'Usta religion, que nacida en la colma del Calvario, y reg-ada por la sangre de un l\os, cobija lic1jo sus espesas ramas a la lrnrnanidad lodu; para el que, con mirada obsen:adoraJ sabe apreciar fos necesarius relaciones que la l1gun con el 11orvenir de los pueblos, y el cJesurrollo de las nacioues, no puede ser insigniticante fo consagracion de trn Obispo, dado que ]l~-rn en ::;us nrn11os los inLel'Cses l'clí 0 ·iosos de mu1 . o e 10s, mendo como es la mus neabada personificacion de 1n doctriua que siempre dehe conservar incolume. . Un Pastor es para un pueblo, 1mu cal:ezu que ocu1)úndos-e en la mister10sa clahoraciou de ideas J.e yer~ efod .y de pr?grcso, denama por do c1mern suhhmes ensefía11zusJ ilu~ minando con luz clara é indeficiente el camino que debe reconcr~ 11~1 Pnslor es pnra Uilil N acion 1 el v1goroso bruzo que, ora lrabuja por nrruncar los gérmenc~ del nwl para recmpl~r:r.arlo::; -por la fccuncfo serni- , lla drl bien y ele la prosperi<la<lJ ora tomhute por lu llefown y eousenacion de los intereses públicos; un Paslor es, en :fin, pura una sociedacl, el esforzado corazon que ambicionando por realjzar la ven tura social, en su mas elevada expresion, é inspirándose de su afecto paternal, Liene sul ud para la enfermedad, riqueza para la mendicidad, gozo para la a1liceion. Ay! de los pnehlos que carece11 del calor paslorul; ay! ele los que en !:;US públicas calumidade::; no tienen quien le3 otorgue el húlsarno del consuelo; a:y! de los que cum- .hian<lo necios el suaYe yugo episcopal por el pesndísirno de nudaces é ·¡mpolenle:: direclores, se Yen entregados á su propio consejo, en el confu•m laberiu to <le las h unrnnas YÍ5- ~isiluJes. Lejos _de contemplar el modesto brillo Lle las pon Lificab:; ¡ l'esliJ.uras, uLerrarú sus ojos el temible fulgurar de guerrera espadu; ~n lugae de e9cuc1wr apucjhles enscña1m.,1st cxpre~ion <lel lrnnquilo 1 r ngnage de la razon, a Lronarún Eus oiclos el lionendo re Lmnbur de Locas qn~ rnmitau la tlesolucion y lu muet·Le. 1 último argnmenlo de los ctne haUan el illioma <le la pasion; lo diremLs de uua Yez, cnreeiemlo de un OlJi:po eeloso de su feliciJnJ, se verún ;_,p}astados por 1u pesuda dominaciori <le .fiero conr1u:istu<lor. Qu<.- 1io ol~de eslo jarnús Puno, ya que para m felicidad, sus de$lÍuos espiritualES se encucutrnn prei;idido::i por urr <liguo sL1cesor <le los Apóstole9, La <l.olorosísinw hi ~Lol'Ía Lle la Lrahaj"Jsn Yidu que ha llevaJ.o basla qne miciónueslro Iltrn. 0 P1·et,do su wisi<m de puzy cm·i <lad, y el cumplido·Liencslm· tle que hoy go1,a, sou el mej s:n· argumento que podemos ofrecerle pura que j arnú:; s? uparle de la senc.\o por fo que tran- !jlla l10y, 8iernpre '.o hemos ditho, ·y ahora lo repelimos, revelando n3Í uua m1n- arrai 0 ·uda con-viccion: l)uno eslú 'llama~ ú un brillan te porvenir, cu_yo <~repúsculo ya nos al u1nhra1 y solo logrnrú reulizur1o ú la sombra Je sn Yenera1Jle JJustor, unirnunc109e c1o las sen l:Ímien los que el. Catolicismo enjend1·a, y cump_liendo mt <lchcr de puchlo cTi5lwno. Y creemos tamhien 1ue n nnen vjo. forú ese deher; si 110s eqni vocamos, l}endecimos uuestro <>ngafio que nos impide per~uadimos de lu iugraLi - Lucl ele lodo un puehlo, de fo incanMcuencia <le una <list.íno·uicla IJ01·- . o mm de la gran familia peruana. Mi.enlz'as lnnlo y dejando ya lle~ nacla por hoy nueslra mi sion de peL ri ocl is las,. sínLiénc1onos hiios , elevam0;:y Ll'Ómulos ele rrozo,.., un YOLO al Señor, por la conserYncion de nuestro Venerable Pa:slor1 y porque esparza siempre los beneficiosos frnLos ele su merecido y aposlólico mí-= nislerio. cuaCro (Jalabv-as n<·or.-a d••I f«"r<'éll' nni,•cr,..~u·in de _la <"on~n 8 ·1·a«-lon del uH.010. ~r. Oi)ISlbO Hue1·ta. No hni nacion monúrquíen ó re ,... publicuna que no celebre con nrns ó menos enlusiasmo el din clúsieo en que se innnguró en el poder pühlico su primer mandnlario supre~ rno; y semejonle hecho es enton~ ce~ el homennje ele jusliciu que so rinde al mériLo y ú la Yida destinada ú la pl'oduccio~n del bien general. Si es pues natural y 1egfümo en el l10n1hre ese arranque <lel senLimien Lo <le justicia en pro de sus benefactores; nada es mas sanLoJ nada mas conforme con el sen ti miento religioso, 111.uy. n_~,Wl)'iÜ Y 1egHimo lam1Jien en el bom1Jre, en el cotolico, que la o-vacion e:orclial y solemne con que ce1ehra la ronsa- !J1'acion con que 1111 l1Umilcle y Yirtuoso sacerdote se irntt1gnra como Pndre y Pastor ~agrado ú npnern lnr nna grey que el Señor le encomend(:ru. La san tu consagracio11 imporla en lonces la renuncia que hace de sí mismo el Sumo Sacert.loLeJ parél en lregarse por en Lcro ú su reb:1fio; viYir por el y µora él, ser la personific.:ic.ion clel bien en toda su extcnsion, el l10mhre de la ulmegacion y del soclificio, en unu pnlnLra, esUn· di spnesloJ como el Divino Muestro, ú <lae &u -vida mismu por ~us oYejus. Por eso la cansa- // ,·aúon epiücopal es el carúcler sagrndo <le .Jesucrislo1 Sumo Sacerdote y Supremo Pastor de loJ.as las almas, irnprc~o indelehlemenle en uu Señor Obi$po; y <le abí, por consiguiente, su destino ohljgnclo de obrar ::1icmpro rl ]Jien, e11 don<le quiera :y u eosla do Lodo sucr1íicioJ para <1uo se diga de 61 co11 el Evangdisl.u 6HisLoriadoi• sugrn<lu; <'jJt1·- ttans-iit úr:ne jacirndo,» fundados y muy fecundos tUulos el carácte1· que inviste de ·verdadero Padre v Pas~or ele su amad.a o-rey· . V b ¡ Load{) sen Dios que en su infinita misericordiu supo designar pura Puno nn Preludo distingnido y ejemp~ar., que formado en su inteligencrn y en su corazon por las henéfiras inspiraciones del E-nrngelio, es la mas cumplida representacion del deber; de ln abneg;ncion y de la mas e.xpamiirn caridnJ! " Hé u<1uí; por Jo mismo, el juslo motivo por qué Lodo corazon generoso se cu Lrega ú gru l us fruiciones , y ú 1i songeras con Lemplac:ioues e11 eI Lcrcer aujycrsa rio de 1n solemue consa 6 racion episcopal del lHrno. Sr . HuerLa, cuya condue la pasloral; apoyada en el irrecusable y harlo eloc.men te lesLimonío <le ]os heelios, a~redíta que sa be Ilenar debidaínen- ¡ Le su sagrada misío11, corresponder con dig11idad a1 ohje lo y ú ]a espcra 11 zu Lle ln I;.2, le!~Ü1 1 ) ' wereeer co11 Calolicos por eLlucacicm y ronYiccion. ucalamos siempre el EpiscopDdo, corno que es una dignidad de insliLucion divina, como que represen1a sohre la tier-ra al mistno :3upremo Pc1slor y Redentor del jenero humano. Pero cuando el Episcopado Católico, premunido eon Lodas las condiciones de una vigorosa y fecnnt1a inleligencio, y dolado acleurns de Lodas las ·yirludes eY«ngélicas, obser\'a acliYa, prácLien y c·onslánlernenle nna conduela conforme con sn ele"'ado ministerio, entonces nuestro respeto alennza ú su grado máximo, se conYierte en entusiasmo frenético. Y no es porque 11 nestro eorazon sea interesado ni ea1cu1ador; no: independencia inquebrnntahle ha sido siempre el alma de nneslrn ·rida, nun ruando ella nos linya grnngcntlo sim:nhores, pPrsecuciones y rncriiicíos penosos. Satisfechos con el Les timonio de nuestra eonciencia, por el culto que Lribu tamos al deber, siempre y en ciialquiera parle, somos id61aLra3 df'l méri Lo prúclieo, .v 1o proclamamos con Ya1or y con fümeza. Véase por qué e1 Epi scopado <lel Sr, H11Prla, crne, ademas de su cmúclel' diYinot bajo cuyo aspecto 1)erle11ece ú la Iglesia uni1·ersnl y es venerable para lodo cutólico; cslú lamhien sostenido 11or Loclas las condiciones <le una curnp1iua inlelig·e11ciu V de un con1zch1 perfeclnmen\e form"'ado, tí~, lulos ambos que Lucen inas resplanJecicn le el bri1l o <le su 11~lra; nos es profunt1mnenle quel'.ida y respetnblo, Por eso1 y de~pnrs ele lwe r. r cslo voLo plihlieo dcjusti <·Ía ú su alLo v rceonocido rnt'.·ri lo, unimos 11nc~l1 a hurní!Je YOZ (1c cungratu]aeion y de plúccir.1e1 ul i.Wen lo cor..., dial y unifonne cou que eelel:m.1 su amaJ.a grey punc~a el tercer ani......, versario de su cbmngrucion, que pu~ ra Loclos los hnbitunt~s del Deparlamenlo de Puno es lambi:en el Lercer afio en que el .r;/n i'o del bfrn focunüa sn ,·icfo 1110:·al y espiri LuuL -~-· -·. .• _¡

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