l!tt Jgl ~ nntnn. PERIODICO SE.illANAL. · M 66 @&f&.19 O ...,,... G d&Q ij ORGA NO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIO.CES IS, Puno, Enero 1-f. de J8ü~. MISION PARROQUIAL No es de nuestro propósito ocupnrnos del ministerio parroqnju] _. en todu :::;u f'Stension y en t.o<la su ünporta11cja. Las diferentes Carlas Pastoral,,s del He-\·e1·endísimo e Illm.º Sr. Ohjspo Huerta, <lirigidas exclusin1mente á sus pál'l'ocos, do.....: cumenlos que ha registrado c<La Iglesia Puneña>> en sus columnas, nos exeusé!n de se1rn~jante trabajo~ no preci~amente porque sea de mas inculcar aeel'ca. de un asunt0 de tanta trascen<lenciü, sino pórque nos anima la profunda fé de que los sacerdotes encargado.s de la cura de almas, eoino <1ue tienen conciencia y honor, como que saberi y comprenden ]a responsabilidad que Dios y la sociedad les imponen, llenan por conviccion todos sus deberes y se co1Jduc~n como verdaderos pasLores con sus OVeJaS. Al frer)le de los graves y sangrientos sucesos por los que alraviesa el pais, presenci{rndose, por donde quiero, los estragos de una guerra fratricida, que, exa·- cerbando lns pasiones humanas, divide á las familias entre sí, separando al padre de sus hijos, y sembrando por todas partes el encono y la division; el párroco, sacerdote de paz y de caridad. padre cornun y desinteresado de todos sus fe]jgrP-- ses, tiene que h·vantar su voz autorizada en medio de esta tormenta deshecha, é intimar á todos los fieles en nombre de Jesus., la caridad para con el prójimo, fl perdon de las injurias, la pai 011 tre las familias, y la fraternidad crisLiana eulre todos los hombres. Hoi mas que nunca reclama la sociedad peruana la accion perseverante, sensata y enérgica del ministerio parroquial, para que, tocando los resortes de1 sentimiento religioso, converja los corazones emponzoñados por el odio, cÍ Ja concordia y á la armonía cristianas, irnicos y mui poderosos elementos para cicatrizar las hondas heridas de la patria, conducirla á_ su _des~ino sPpremo, y realizar, bajo las mspirac1ones de la calma y de la reflexion, todas las mejoras morales y materiales, á que tiene derecho, _y para cuya ejecucion la Providencja la ha dotado profusamente con ricos y exhuberantes elementos. <La Iglesia Puncfü1 ,>) animada Jd · esp:ritn e\·anp;,~liro qne rélractrri7,a el c•ato- ]i ·i:-;nrn, depl orn ;:;Ü1cen.1rnn1 le uq uelJ os rnr1lf'sy se 111-'nni te co11j1irnr ú todos los h jos dR Ju Ig]esja Pernzrna, pe.na r1 ue deJJ0:11<'1Jdo sus n~1Jcj1h1s .Y sus Jiyjsiorn's c111 le ]as uras de Ja 1 eJí.~.d0n -v de Ju patria, reeon1a.udo que son l;errnu.. nos, como l1ijos de un rnjsrno l)jos y de la misma mirion. se dPn un ósc·ulc.1 de paz y un tjp1·uo ubrnzo fratemal, y se preparer- desde lt1ego ú tralrnjur de c-onsuno eu el bien }Jl'Ocornunal. Las l'e\·ol uei oues, po1· san !.as y necesarias q ne sean, sirrnpre ha.u , sido un tenihle uzoLe pnra los pueblos, cuya diclrn solida y duradPra folo esla cjrueIJ Lada en la unjon, la armonía y la fraternjdad de sus asocjados. PoI;que la socjeclad humana, en ü1Ljmoresull.ado, 11oes mas que batrac~jo11 Je losc-orazonesporel amor, ]a armonía de las Yoluutades y su djreccion al destj1Jo comun de la 1umauidad; asi como ]a p_1Je1Ta eidl es la TP-pulsjon de los hombres entre sí, es el odjo, el desorden, ]a destruccjon, elemen I os todos disolveu tes y antirnciales, que el parroqu1ado tiene que combaLir]os eu nomLre Je] Dios de paz y de ra1·idé1d, ti1.1e siendo el Padre comun de los hombres, ]os ha hecho por esto mjsmo hermanos, dfStinados á amarsP, ayudarse recíprocamente y trabajar en su comun dicha. · Prro eu donde la accion del parroqujado tiene que ser mas efectiva y perseYe- , rante; en donde el Sacerdole párroco tiene que desarrollar todos los rec-.ursos de la religion católica, obrando activa y esforLadamente por el pulpito, el confesonario y en sus relacjones privadas; en donde tiene que mostrarsP. como un padre amoroso, un amigo solícito é interesado y nn director celoso, activo y abnegado á toda prueba, PS en su conduZ.tá act~ial con ]a raza indíjena. Deplorase por todo hombre de corazon el irnpn]so de suvers.iou y de desorden que clesp,-rüejadamente se La comunicado á los ind10s rn algunos pt1ehlos de esle Departamento, so pretesto de política; cornpréndese por todos que esta roza jgnoran te y dominada tan solo por instintos feroces y salvajes, no puede hacer otra cosa sino lanzarse, en gunrn de exterminio, conlra la raza blanca y todos los demas bienes de la sociedad civiljzada. Por consiguien Le, y estando en la conciencia pública, aun en la de los hombres mas apvsionados, que IJO tienen idea ni pensamiento alguno político los indíj 'enas; su intervencion en la crisis actual no puede menos que ser funesta y contraria á todos los fine8 racionales ele Ia asociaeion pe- - - € - _; _ h / r .an;1. Tvri-:ion lrnrnnnilarja Y r<'lj~1osa es •- ll Lo1ic~Ps e11 Lodo hombre nw~ onal \. SP11suto Yo]v ;' r c1l debPr (\ aqne]Jos ill"feliC'1·s, por la persuaeion y ]a d11J:wra; pcrn so- ·Lre todo, es· un clebe1' i1 1<lecli.m1Llc en ]os ptllTOcos, mia santa oU:ígacjon de su rnj11i!--t<-'rio conYertjrlos al ordPn, ú la obcdiencja y ú ~u yjJa de trabajo honesto y de lranquili<lad. Púra llentir, por su pu;._ te, los venerablf's púnocos , semejante dc1er, tan sagrado y tan aprernúmte, u> deLeu olvidar qne se les ha diclio y ~e ]P.~ rppj te consl.ao tPmen te: <<PrPdfra lapalabra, 1·nsta á t-/empo y jzwra de t-z'cmpo: r~¡yre~de, rzw_(J~,, arn011e?·ta ton toda JJa.- cum.c·w y c{uctrma.>> Twmpo veudrá despm's en que el indio, alimentado con ]u eclucacion relig:iosa, preY:iameote, .Y prepar-ado en segmclu de una manera eouYe111e11 le, con t'odos los auxilios de una medianí:l ó abundante ilustl'acion, t;Oll cout·iéncia esclareeida de sí m5smo ' y de los Ü1tereses soe:inles, tomal'ú su parte, como hombre y como ciudadano, en ]u r'.osa publica. Enlrelanto, no hai por qué lanzarlo en la actualidad al abismo de la perdicion y del desorden, coriverLj<lo en ciego insLrornento <le pasio11es desorganizaJoras y anLisocial~s. · (/La Iglesia Puneña>) represen lante de los intereses calólieos, y fiel _por lo mjsmo á su noble y ele,·ada misjon, y extraño a todo parLido político mjJitante~ ha exprimido su dolor al frente de los trabajo:~ que GfJuejan á los hijos de la San ta Iglesia de Djos, ha indicado los remedios morales que propina la religion católicu. y conj nrado á todos los fieles y en espec'.iul a los párrocos, para que respectivamen le cumplan su deber y obren el bien <le su~ hermanos y de la sociedad. Ha cumplj- <lo, pues, su proposito, tocando Jigera'rrwnte, con jmparcialidad y uoblc 1ule1·(~s, asuntos de actualidad palpitante. LA -CIViUZAGtoN. AnTícllLo 2. 0.-Pon D, J_uME lhLMES. Inteligencia, rnoral-idcid, bienestat·, combinados y gene-rali.wdos, dijimos que formabau el bello id,·,il de la ci viliz<1cion) rwr manera que á es1e , objeto dehe siempre encaminarse la i-ociedad, y con esta regla debe juzgarse de su adetanto ó retroceso. Tan sencilla es esta idea, que parecería extraño no encontrarla fijada ya por todns partes, si la experiencia no enseñase que el entendimiento humano suele buscnr por mil rodeos lo qne fácilmente podria encontrar por l111ea r-1:::cta. Lcmo qui1.; 1 il, no St podrá
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