La formación de la sociedad civil y la democracia en el Perú

Cuadro 4.1. Nuevas asociaciones cívicas y económicas, 1830-1855 El Perú poscolonial tuvo una vida pública moribunda desde el comienzo, y la situación no cambiaría a lo largo de todo este período debido a las incontables guerras civiles e invasiones extranjeras que asolaron el país. Comandantes regionales del faccionalizado ejército del Estado, a veces solos y en otras ocasiones en alianza con bandas nómadas que mezclaban el bandolerismo con la guerrilla, abandonaban con frecuencia sus cuarteles y hacían marchar a sus tropas por el país, saqueando y capturando una ciudad provincial tras otra hasta rodear y sitiar Lima, la capital. Los ejércitos boliviano y chileno invadieron y ocuparon el Perú en diferentes momentos entre 1836 y 1841, provocando aún más perjuicios a la vida pública. Décadas de guerras civiles e internacionales obligaron a la mayoría de los peruanos a retirarse de las calles y buscar refugio en la privacidad de sus hogares, en compañía de sus familias y amigos. En 1850, los editorialistas de El Progreso, uno de los principales diarios de Lima, describían la vida pública del país en los siguientes términos: Nuestra nación sigue hasta el día de hoy mostrándose reacia a participar en los asuntos públicos, en razón de las amargas traiciones que ha sufrido a lo largo de estos años a causa de los muchos estallidos [de violencia revolucionaria] que han recorrido el país. Nuestra aversión actual [a los asuntos públicos] se agrava debido a las costumbres que se remontan al antiguo régimen [cuando no se nos permitía tomar parte en nuestros asuntos]. Sin embargo, si persistimos en la división nunca se satisfarán las necesidades de la vida moderna; debemos unirnos y velar por el bien público (El Progreso, 1850d)79. 84

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