La formación de la sociedad civil y la democracia en el Perú

no nos han presentado todavía un panorama general de la vida democrática en el núcleo, tema de mi estudio. La doble línea que separa núcleo y margen es un recordatorio de que mi estudio no pretende otra cosa que hacer una exposición parcial y selectiva de la vida pública. La descripción que Tocqueville hace de la vida cotidiana en las zonas centrales y marginales de los Estados Unidos es pertinente para nuestro análisis de América Latina. Así describe aquel el comportamiento de los habitantes de Nueva Inglaterra en el núcleo democrático: «Como la ley [de conducta] es indeterminada, desobedecer no es un crimen. […] [Los norteamericanos] se fijan más bien en el fondo de las acciones que en la forma. […] [Los ciudadanos] se acostumbran a considerar en aquellos con quienes se ven, los sentimientos y las ideas, más bien que sus modales» (1969, p. 568). También es relevante su descripción de la vida diaria en los márgenes autoritarios. Allí, cada uno vive como si fuera un completo extraño al destino de todos los demás. […] [Para este tipo de ciudadanos,] sus hijos y sus amigos particulares forman […] toda la especie humana: se halla al lado de sus conciudadanos, pero no los ve; los toca y no los siente; no existe sino en sí mismo y para él solo; y si bien le queda una familia, puede decirse que no tiene patria (Tocqueville, 1969, p. 692). Aunque vivían en una república democrática, estos ciudadanos no formaban parte de ella (Tocqueville, 1969, pp. 556-557)9. El estudio de la vida pública Como he señalado antes, los estudiosos tocquevillianos discrepan en lo concerniente a la importancia relativa que cada ámbito público tiene para la vida democrática, pero lo hacen sobre la base de supuestos similares, que a mi juicio no son del todo útiles. Al examinarlos, desdibujé deliberadamente (como en una pintura de Monet) la obra de cada autor en particular a fin de aclarar las principales ideas que sirven como marco del análisis general. Primero: los tocquevillianos presentan los regímenes democráticos como institucionalmente monocéntricos, lo cual los lleva a atribuir una significación a priori a uno u otro ámbito público, a expensas del resto10. En América Latina, los ciudadanos ejercieron la democracia en los cuatro terrenos públicos: la sociedad civil, la sociedad económica, la sociedad política y la esfera pública. Cabe admitir, empero, que la inclinación e intensidad con que la ejercieron en cada uno de ellos varía en gran medida 24

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