testimonio como expertos en el Congreso en apoyo de la reforma del sistema crediticio. La democratización de la vida política Los intelectuales públicos y los periodistas se concentraban en el papel de las asociaciones en las elecciones presidenciales, el desarrollo de las municipalidades y la descentralización del poder administrativo y político. Durante su campaña presidencial, Manuel Pardo explicó en estos términos el papel de los clubes electorales: La influencia de las asociaciones es en la vida política tan grande como en la vida industrial. El trabajo de un solo hombre no puede producir energía suficiente para superar siquiera el más mínimo obstáculo en su camino. El trabajo de un millar, en cambio, cuando se aprovecha y se organiza, generará grandes resultados, como el Ferrocarril Trasandino [recientemente terminado]. Tomemos otro ejemplo: los ahorros de una vida de una familia, guardados en su cómoda, representa una gran pérdida para la sociedad en general, pero cuando se combina con los ahorros de otras familias, en más o menos cinco años [con los intereses acumulados] financiará una línea ferroviaria desde la costa del Atlántico hasta la costa del Pacífico. Esa es hoy nuestra principal tarea: asociar grupos y unificar su energía que, hasta hace poco, ha sido inerte y pasiva (Pardo, 1871a, p. 2). Los clubes electorales generaron y transformaron la energía social en poder político. La participación ciudadana era la única manera de democratizar el Estado y recuperarlo para la nación. Muchos de los partidarios de Pardo, incluido el jefe de redacción de El Comercio, también escribieron incontables artículos periodísticos y panfletos en respaldo de los municipios y el federalismo. Al suministrar servicios a los vecinos, las municipalidades también les infundían civismo: «los regímenes democráticos imparten a las municipalidades el sagrado deber de velar por la salud, el sustento, las buenas costumbres y la instrucción de los ciudadanos. […] Quienes cumplen este mandato se convierten en centinelas de la libertad y anulan nuestro [apego al] egoísmo e individualismo» (Gutiérrez de la Fuente, 1863, p. 7). La libertad municipal transformaba a los individuos egoístas en ciudadanos. El jefe de redacción de El Comercio iba más lejos y relacionaba el desarrollo de las municipalidades con el federalismo, y unas y otro con la nacionalidad: Los lazos de amistad entre un puneño y un boliviano son más fuertes que los que el primero puede tener con sus compatriotas del centro y el sur del país. […] Por 245
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