La formación de la sociedad civil y la democracia en el Perú

levas masivas e incorporaron al ejército a personas que tenían participación activa en los clubes políticos: Jauja es responsable de suministrar al ejército sesenta reclutas, pero recientemente las autoridades alistaron […] trescientos, incorporados a causa de su afiliación política. La opinión pública es la única fuerza capaz de poner remedio a esta situación y levantar una barrera entre los ciudadanos y el mal gobierno (La República, 1864d, pp. 149-150; 1864b, p. 140; 1864c, p. 144). Los ciudadanos residentes en los municipios más politizados eran los que menos parecían querer romper con sus viejos hábitos y participar en la vida pública. Aunque la vida municipal abundaba en toda clase de problemas, hacia mediados de la década de 1870, y en buena medida gracias a la campaña lanzada por El Comercio y otros diarios nacionales y regionales, así como por el Partido Civil que por entonces gobernaba el país, los peores y más flagrantes abusos habían desaparecido. Según Jorge Basadre, el historiador más importante del Perú, las municipalidades hicieron un gran aporte a la descentralización de la vida política, y habrían transformado la nación en un país federal de no haber sido por la Guerra del Pacífico (Basadre, 19615, pp. 2052-2056). LOS CLUBES ELECTORALES Y LA DESMILITARIZACIÓN DEL GOBIERNO Tras casi treinta años de dictaduras militares y continuas guerras civiles, la mayoría de los peruanos coincidía en que la mejor manera de transferir el poder de un gobierno a otro era por medio de elecciones, y sostenía además que eran los civiles quienes debían gobernar. Aun los funcionarios estatales y los políticos profesionales que procuraban modernizar el Estado comprendían que solo podrían hacerlo si aplicaban un fuerte recorte al presupuesto militar, reducían el tamaño del ejército y lo hacían regresar a los cuarteles (El Correo del Perú, 1874a, p. 1). Durante la segunda mitad del siglo, la unidad y la coherencia que pudieran existir entre los miembros de los clubes electorales del país eran un resultado de su compromiso de desmilitarizar la vida política, y no de la estructura organizativa, la perspectiva ideológica y la composición social de esas asociaciones, que seguían siendo vagas y amorfas. Los clubes electorales fueron el vehículo usado por los peruanos para transformar el poder social en poder político (El Comercio, 1859c, p. 2; 216

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