Cuadro 6.1. Producción de periódicos y opinión pública, 18311855 En términos regionales, Lima fue el centro de la opinión pública a lo largo de todo el período. El 62% de los periódicos se publicaban y circulaban principalmente en la capital. El Comercio, el diario limeño más importante, tenía unos mil lectores. Diversos viajeros encontraron ejemplares del diario en pequeñas ciudades como Hualgayoc (Cajamarca) y Angasmarca (La Libertad), en el norte del país, aunque la mayoría de los periódicos de Lima solo eran leídos por residentes locales118. Casi todos los demás periódicos (un 27%) se editaban en la ciudad de Arequipa, en el extremo sur, y su público exclusivo era la gente del lugar. Los periódicos restantes (9%) aparecían en el norte y el centro del país. La producción periodística y el debate público seguían centralizados y concentrados en Lima. Una enorme mayoría de los peruanos no hablaba ni entendía el español y además era analfabeta, lo cual le imposibilitaba participar en las discusiones públicas. En el altiplano andino (Cusco, Puno, Ayacucho), donde vivía la mayor parte de los indígenas, más de las dos terceras partes de estos hablaban solo quechua o aimara (Blanco, 1974, p. 283). Aunque no hay estudios confiables de las prácticas de lectura y escritura en el Perú decimonónico, en la década de 1830 un periodista estimaba que los índices de alfabetismo eran del 30% en Lima, el 12% en las ciudades de provincia y el 2% tierra adentro, una cifra que incluía a párrocos, magistrados de distrito, soldados, propietarios de fincas y pequeños comerciantes (El Mercurio Peruano, 1829a; 1829b)119. Lima era sin lugar a dudas el centro de la producción periodística y la 134
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx