Los militares peruanos estaban convencidos de que sus oficiales eran, en el país, los únicos imbuidos de «racionalidad» y capaces de representar a la nación. Los conceptos castrenses de ciudadanía tenían un vago parecido con la noción jacobina francesa de «nación en armas», con la salvedad de que en la versión peruana los fundamentos eran la jerarquía, la dominación y la xenofobia en vez de la libertad, la igualdad y la fraternidad (Aljovín, 1996, pp. 358-362). ESTRUCTURAS SOCIOINSTITUCIONALES Durante las dos décadas y media que estudiamos, los peruanos organizaron un total de veintiún asociaciones políticas (véase a continuación el cuadro 5.1). La mayoría de los clubes electorales (catorce) surgieron como preparación para las elecciones presidenciales de 1851 (Forment, 1977). Cuadro 5.1. Nuevos clubes políticos, 1830-1855 Aunque insignificantes en términos numéricos, esos clubes eran importantes desde un punto de vista simbólico, ya que brindaban a los ciudadanos una oportunidad de expresar su oposición al régimen militar (Peloso, 1996). PRÁCTICAS ASOCIATIVAS EN LA SOCIEDAD POLÍTICA En la sociedad política, la vida asociativa estaba tan poco desarrollada como en la sociedad civil y económica, razón por la cual los ciudadanos con inquietudes democráticas debían hacer política al margen de los 110
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