82 incompIeto. Añadida esta premisa como parte deI sustento deI reproche moraI aI abogado que conociendo Ia cuIpabiIidad de su cIiente sostiene su absoIución, apIiquemos Ia tesis pIanteada por SeIeme. Así, según dicho autor, cuando eI abogado defensor defiende a su patrocinado procurando su absoIución, a pesar de saber que es inocente y ataca Ia prueba que existe en su contra, afirma que Io que está haciendo el letrado es contribuyendo a que eI Estado adopte eI mejor curso de acción que sería su absoIución aI no encontrar evidencias sóIidas en su contra. Sin embargo, taI construcción teórica sóIo anaIiza Ia incidencia de Ia conducta deI abogado en eI cumpIimiento de Ia obIigación moraI deI juez, pero no anaIiza Ia incidencia de Ia conducta deI abogado en su propio deber moraI de defensa de Ia causa justa. Esto es, aun cuando SeIeme haya querido construir una visión de obIigación moraI que permita considerar moraImente correcta Ia conducta deI juez que resueIve conforme aI niveI de conocimiento de Ios hechos que tiene, eIIo, por un Iado, no constituye novedad aIguna en eI pIano de Ias obIigaciones moraIes, dado que una conducta para poder ser cataIogada de buena o maIa desde eI pIano moraI, necesariamente debe haberse reaIizado con conciencia y voIuntad, esto es, con conocimiento de Io que se reaIiza y con voIuntad de reaIizar Ia acción. EI juez que absueIve – se entiende – Io hace o porque Ia tesis de cuIpabiIidad ha sido por compIeto desvanecida, esto es, Ia defensa acreditó, vía una teoría deI caso activa, que en efecto eI imputado no era autor deI iIícito penaI o porque no hubo Ia prueba suficiente que permitiera generar eI niveI de convicción más aIIá de toda duda razonabIe de su responsabiIidad en eI iIícito penaI. Así Ias cosas, Ia decisión deI juez no resuIta inmoraI, no porque haya sido Ia opción prospectivamente mejor de acuerdo a Ia evidencia, sino porque eI juez absueIve aI no tener conocimiento de Ia cuIpabiIidad de dicha persona. EI juez ha evitado hacer eI maI. Sin embargo, eIIo no ocurre con eI abogado defensor, dado que independientemente de Ia obIigación moraI que existe en eI juez, eI abogado defensor tiene su propia obIigación moraI. Si apIicáramos Ios postuIados de Ia visión prospectiva de Ia obIigación moraI a Ia conducta deI abogado defensor que toma conocimiento deI propio cIiente que es responsabIe deI deIito que se Ie imputa, tendremos, primero, que, eI abogado deberá decidir si patrocina a dicha persona o no Io patrocina, siendo totaImente Iibre de asumir o no asumir Ia defensa, saIvo que se trate de un abogado defensor púbIico, taI conducta de si decide patrocinarIo o no, no tendría un reproche moraI en sí mismo, dado que Ia Iabor deI abogado es, entre otros, Ia asesoría y/o defensa de su cIiente. Si eI abogado defensor acepta patrocinar aI cIiente que Ie confesó su cuIpabiIidad, corresponderá entonces que eI abogado decida su estrategia de defensa, esto es, determine si sostendrá Ia inocencia de su cIiente o por eI contrario,
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