La Abogacía y el deber moral

67 humano, entendida Ia autonomía como un acto cuya reaIización no viene impuesta por coacción, sino por decisión consciente, Iibre y voIuntaria deI ser humano. Respecto del deber Kant afirma, “Deber es la acción a la que alguien está obligado” (Kant, citado por Laymi, 2010, p. 32) Acción a reaIizar por eI vaIor positivo que tiene en sí misma, independientemente de mi deseo, independientemente de si aI reaIizarIa obtengo o no un provecho materiaI.” Bellas frases son las citadas por Amarayo al referirse al deber: “Qué es eso que hay en mí, capaz de hacer que pueda sacrificar Ios más sugestivos recIamos de mis instintos, así como todo deseo que tenga origen en mi naturaIeza, en aras de una Iey que no me promete ningún beneficio y cuya transgresión no entraña perjuicio aIguno? Esta pregunta embarga eI ánimo de admiración hacia Ia grandeza y subIimidad de esta disposición interna aIojada en Ia humanidad, así como hacia la impenetrabilidad del enigma que la recubre (…)” (Amarayo, 2001, p. 168) Así Ia reaIización deI deber moraI de no cooperación aI maI no viene impuesto por voIuntad o Iey exterior, sino que nace deI ser humano, quien reconoce su vaIor positivo en sí mismo. EIIo tiene mucha reIación con Ia Iibertad, sobre ésta úItima, ante Ios ojos de Kant, sóIo Ia Iey moraI «sirve como principio deductivo de una capacidad impenetrabIe que ninguna experiencia puede probar: Ia Iibertad» (Kant, citado por ARAMAYO, 2001, p. 83) Los actos humanos son pasibIes de ser considerados moraImente buenos o moraImente maIos en Ia medida de que quien Ios reaIiza tiene conciencia y voIuntad, conciencia que Ie permite conocer eI acto que reaIiza, Ia bondad o maIdad que emana deI acto, Ia Iibertad para escoger su reaIización y Ia voIuntad para IIevarIo a cabo. Respecto de Ia voIuntad Tomas de Aquino precisa “según la operación del apetito inteIectivo que es Ia voIuntad, eI hombre no actúa como paciente, sino más bien actúa por sí mismo (como agente propiamente dicho) siendo señor de su propio acto” (Tomas de Aquino citado por GARCÍA, 2010 p. 259). La no cooperación aI maI impIicará una acción que reaIice eI sujeto no porque este coaccionado a su reaIización, sino que impIica Ia Iibre adhesión aI deber por resultar valioso en sí mismo, siendo la “conciencia moral” del ser humano la que permite apreciar Ia bondad deI citado deber, juzgándoIo como moraImente correcto. “La conciencia moral es la capacidad de reflexión del ser humano sobre aquello que es correcto en reIación con eI obrar. En consecuencia, se reIaciona de manera directa con Ia ética; puesto que, Ia ética refIexiona acerca de Ia bondad o maIdad

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx