La Abogacía y el deber moral

60 Ejemplo de estos dos últimos supuestos es el siguiente: El abogado penalista Luis Maduro se desempeña como abogado defensor de Carlos Ramos, Oscar Valcárcel y Luis Tapia, todos ellos acusados como coautores del delito de tráfico ilícito de drogas, al haber sido todos ellos intervenidos en circunstancias en que el día 20 de diciembre del 2023 transportaban diez (10) kgs. de pasta básica de cocaína (PBC) por inmediaciones del A.A.H.H. Nueva Esperanza de Piura.El abogado Luis Maduro, manifestó a sus clientes, que era amigo personal de los jueces integrantes del Juzgado Colegiado que tendría a cargo el juzgamiento, comprometiéndose a hablar con ellos. Luis Maduro, en forma posterior, dio a conocer a sus clientes que los jueces habían accedido a apoyarlos y que a cambio debían recibir la suma de S/. 60 000.00 Soles. Efectivamente, tal monto fue pagado y la sentencia absolutoria fue emitida. Los tres clientes, satisfechos con el trabajo desempeñado por su abogado defensor, le manifiestan que, de ahora en adelante, contratarían sus servicios profesionales. En efecto, el día 10 de octubre del 2024 Carlos Ramos, Luis Tapia y otro sujeto llamado Sandro Torres fueron intervenidos con cinco (5) kgs. de PBC mientras se trasladaban a bordo de un vehículo en la ciudad de Máncora, inmediatamente se ponen en contacto con el letrado Luis Maduro, quien habla con el policía instructor ofreciéndole dinero a cambio de liberar a los detenidos, desaparecer las actas y omitir poner en conocimiento del fiscal de turno la detención de los sujetos, lo cual es aceptado por el policía a quien le entrega la suma de S/. 5 000.00 Soles. Los clientes elogian el trabajo de Maduro calificándolo de muy eficiente, por lo que le presentan a quien llaman “el jefe” éste también alaba el trabajo de Maduro quien agradece los elogios y además les da consejos sobre cómo debían actuar en futuras intervenciones policiales, tales como no firmar actas policiales y siempre llevar puesta dos mudas de ropa a fin de cambiarse inmediatamente las prendas de vestir luego de realizar las entregas de droga a fin de evitar ser identificados. A partir de allí Maduro era frecuentemente llamado, consultado y buscado como abogado defensor por personas vinculadas a dichos clientes quienes también eran detenidos por el delito de tráfico ilícito de drogas. El abogado Luis Maduro considera que todas esas personas tienen un mismo modus operandi, sospechando que se trataba de un actuar delictivo organizado y con permanencia en el tiempo, sin embargo, considera que tales patrocinios le generan buenas ganancias económicas y continúa con sus actividades. Posteriormente, una madrugada en la que el letrado Luis Maduro dormía plácidamente al interior de su domicilio, hizo su ingreso personal policial y fiscal de la Fiscalía de Crimen Organizado de Piura, en ejecución de una orden judicial de allanamiento con descerraje, registro domiciliario y detención preliminar, al haber sido incluido como imputado en una investigación secreta seguida contra integrantes de la presunta organización criminal denominada “Los Churres” dedicados al tráfico ilícito de drogas, en la cual se le imputaba el rol de “brazo legal”

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