La abeja republicana edición facsimilar

46 distinciones. No olvidemos , de que la mano regia es demasiado poderosa, y que quien llega a sen– tirla en toda su estencion, no tiene persona, no conoce propiedad , no siente en sí el magico impulso de la libertad. Estas prermgativas so– lo se oonserva11 por los que estan habituados á defenderlas, y de he– cho la~ defienden perennemente con la eficacia de su caracter, librado en las instituciones populares. Si el hombre en sociedad há asegu– rado sus preeminencias naturales, no por eso ha perdido su tenden• cia a usurpar !as de sus socios. To• da la dificultad está en el buen ex'ito ; y segúro de este, nada te– me. Así que, la oportunidad de oprimir solo depende de la iuepti– tud de resistir; y a la manera que en el estado natural, ella consiste en la debilidad fisica, en el social nace de la fiaq ueza civil ¿Como nos defenderiamos de la real opre– Bion , .si poco diesuos en el exerci-

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