La abeja republicana edición facsimilar

87 • • 1 t1a , preciso es v-0 vettnos godos! ~mpezemos por usar el distintivo del color verde , que t-ste será el primer escalon que nos ponga {:n loi empleos , iba á seguir cuando repa– ramos que se nos acerca un sujetazo de arriba , y este peor que todos por su indomable orgullo, y por que r.o se le puede ni aun hablar: ya , como que es educado desde tau pequeño en la escueta de los godos , es tan altivo: ya , en fin nos fuimos raspando la bola cada uno , porque no hay duda no se puede to.lerar en una repú~lica Lt odiosa prese ne ia de un majistrado ó personaje soberbio; ni orgulloso, que en sus ojos, y en su cara lle– va las certísim a-s señales de un es• piritu feroz y vengativo. CONTINUA LA VINDICACION del núm. 5. Siguiendo mas adelante se dice , que á pesar de la nu/jdad del ca– .l,iJdo del tiño de 2 I cedió ~ste al

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