La abeja republicana edición facsimilar
86 U. , dijeron todos , ya sabemo~ Jo que hizo en Guayaquil • y en Es– paña, y en Lima: lo conocemos, y ese uníforme .•.•. y ese uniforme ,. siguió su defensor , lo ha consulta– do previaniente , si le decía bien á su presente empleo •••. Respon– dieron todos, U. nos calienta la ca– beza, porque sera lo mismo que ese caballero afrancesado tan godo, tan godísimo , que hasta de su mula de caleza tenemos alguna sospecha , y no ha faltado Q}Uien la denuncie a quien parece que no es sordo: estabamos en estas consideraciones cuando he alli que pasa d tenien– te coronel t'fectivo, el Coman– dante de ingenieros , el Señor Mo• lina : aqui fué troya : jesus ! jesus ! dijo un viejesito, muy flaco , muy delgado, muy seco; pero muy bLM:n patriota, mas que Mucio Scebola, pero muy enérgico, mas que 1;a mismo M. Bruto: basta ya dijo de ser tan necios en nuestro patriotismo: dejemonos de caros sacrificios para tan mala ó ninguna corresponden• Se refiere al teniente coronel José Ignacio Molina. Las ex– clamaciones que siguieron a la mención de su nombre evo– can sus servicios en las mili– das virreinales. Con el grado de capitán, fungía como sub– inspector de la Compañía de Morehos Libres (1810); y, aunque ascendido ya a tenien– te coronel, mantuvo el mismo cargo hasta la proclamación de la independencia. Desde entonces prestó sus servicios al gobierno libre; y con el re– ferido grado de teniente coro– nel obtuvo su reforma en fe– brero de 1830.
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