La abeja republicana edición facsimilar

62 tal San Marti n nada dice sobre el avenimiento que debe haber por su parte para espirar sus crimenea en el cnso desalir de Jincuente. Movido de la curiosidad, so– licité el expresado numero de la .4beja, y no habiendo encontrado en ella, nada de suposicion, alave coa migo mismo á su autor, tanto por la moderacion de su discurso, c-uanto por la energía con que esc-ribio ea unos tiempos los mas críticos, coa Jo que dio á entender que su objtt~ Do fué otro, que el manifestar a sus compatriotas los males que habian sufrido. El primer articulo en que ata• c-a 1:i conducta de General San Mar• tin , es aquel en que dice : que "6sponjando á 106 p11eblos de di kgith11os derechos, reasumib n ,i, el mando politico !J ,nilitar con el Cilulo de Protedo,.. de la libertatldd Per11. ;Qui~n ~ aqud alucinado ó na• da patriota, que dude que el Gene– nl San Martin M>lameote obluto j

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