La abeja republicana edición facsimilar
21 por mi~ sofisterias. y vnlviesen á robar, partiendo conmigo de sus hurtos, nadie teñdria a mal esta con. docta, pues por ser la amistad una virtud la tengo con estos, y eomo estos son mis amigos, debo recibir lo que me dan, , que tal! esto si que t"S discurrir.- D. 7 1 • Sabia– sncnte, sabiamente.-D. L. Que mal ha hecho el que ha criticado 81 Sr. Fiscal, porque al fin y· al ca– bo el se ha de quedar riendo en su empleo, y cuando menos se píen• se se ha de vengar del que tuvo Ja imprudencia de impugnado. Por eso yo si fuera escritor publico no me metiera en nada de esas co– sas, porque desengai\emonoi: uno ~e mata, descubre picardías, mani– fiesta abusos, y lo que saca es que no se remedie nada, v se acarrea el aborrecimiento de todos: lªh ton– los! !tontos! que verguenza.-D. T. Oiga V. Jo que sigue.-D. L. No, ·no, no.-D. 7'. oig-a V. señor lo demas.-D. L. No quiero, abur. D. T ¿Que tales hom- Fiscal de la A.lta Cámara de Justicia era el doctor Mariano Alejo Alvarez. Y no sólo pare– cen estar dirigidos a él los ti– ros que aluden a los concep– tos sobre la amistad; pues era arequipeño, como pretende serlo el palangana más locuaz, y en Lima hizo una lucida carrera forense .
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