La abeja republicana edición facsimilar

20 V. de decir es una vel'daa, y ,,a za prueba de ello, aqui está la Abe. Ja nutn. 17,-D. L. No venga V. con egas indecencias, que todo 110 es mas qu~ un farrago de d~– parares -D. T Pues se engaña V. y antes lo hago para que vea confirmado lo mismo que V. dice; aqui se descubre un Sr. que se carteaba con Monteagud«t.-D. L. ¡Ola! ¿quien es ese hombre? haber Jea V. un poquite.-D. T. Lee:: D. l,. ¡Jesus! ¡Jesus! que ver– guen.ra , ¿como se toleran en Lima e$to~ es critos tan indecentes? ¡que ignorancia! decir que la amistad no es virt14d sino cuando 1e proj_e,c a luw,'6res virtuoso•~ miren que dis-– para tan, ¡vaya> vaya! La amistad ¡iempr~ e& virtud aunque se tenge con un ladron; y asi supongamos una bipotesis: si re,ucitara Guerrero., ó el rey del monte, y me dieran vein– te y cinco enzas porque los de.. fend iera, yo obraria bien, y la amis– tad quEt tendri~ con estos seria una virtud; y si Uegabaa a libertar&&

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