La abeja republicana edición facsimilar

A consecuencia del pronun– ciamiento del comandante Rafael Riego (1o.-I-1820), restableció Femando VII la Constitución de Cádiz. Pero éste fue un acto político tar– dío e insuficiente: porque ce– jar en la lucha por la libertad era aceptar la servidumbre, y resultaba ineficaz la promesa liberal de aquella carta. ¿Qué víctima mejor puede sa– crificarse a Júpiter que un malvado? 175 a J u¡-~iter. [e] Y si en e] acia.. go tiempo de nuestra penosa esclavitud deseabamos nuestra inde– pendencia) para sepultar en un per– petuo olvido los tronos y coronas; ¿Coms dejarnos que vengan los tiranos, y nos pre$enten ante el c,·irninal rnonat'ca cuvo carnívoro .J corazon solo se complace con la repeticion de sacrificios sanguina– rios? ¡Ha! no: acordaos peruanos t]Ue la Ame rica ha sido el teatro de las desgracia~ para nosotros) y el centro ~J~ las delicias para n'ues– tros opresores. En vano promul– g·a ese atrnz Fernando un código de leyes en el que nos promete– la libertad) si nosotros nos presen– tabamos ante esta Diosa Sobera– na, como los antig·uos germanos en [ e J En una de la~ trngnlias que se le atribuyen, hace hablar ii Her cu/es de esta manera: victima aut alía ampliusJ polet rnagi.'ique optima ruactari jovi 'l uam res iniquus !

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