La abeja republicana edición facsimilar

Los liberales -principalmente profesionales y pequeña bur– guesía- que aspiraban a po– ner en práctica sus principios doctrinarios, eran vistos "co– mo criminales e indignos de perdón" por quienes desea– ban limitar la independencia a la expulsión de los españoles y, consecuentemente, aspira– ban a llenar el vacío que ellos dejaban en el poder. La vercla– dera libertad, el sentimiento republicano, la igualdad polí– tica, eran opuestos al interés particular y los privilegios. 161 millares de hombres. .Aquellos qne poseen unos sentimientos verdade– _ ramente liberales, son miradas por alg·unos como criminales e indig- nos de perdon, y si ponen en plao– ta estas senas ideas son el ludi– brio de los que no las conocen, con– tentandose solamente con propa– larsentimieutos que jamas han obli- gado en su pecho. ¡ Ah ! que pronto queremos echarnos en cima el enorme peso, y la fea nota de perjuros! ¡ Que pronto olvidamos los solemnes vo– tos hechos al Cielo , y por médio de los cuales le ofrecemos ser ver– daderamente libres ! ¿ De que nos servirá llamarnos repúblicanos, cuando nuestros hechos no respi– ran otra cosa que interés particu– lar , servilismo , adulacion y por ultimo esclavitud? No solamente estos falsos prin– cipios de libertad han de ser la cau– sa de los grandes males de la Amé- 1·ica , aun ha y otros fundamentos que es necesario manifestar con tor-

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