La abeja republicana edición facsimilar

160 do de la dulce paz que sigue i ]as fuertes contiendas cuando son emprendidas p()r fines justos. Con bastante dolor es nece– sario confesar q 1.1e doce años de una continua lucha, no han sido suficientes para terminar los iudis– peosaules males que 1a guerra tra– he consig·o Buenos-Ayres parn po– der respirar en la actualidad un ayre libre, ha tenido que pasar poi:" la cruda g·uerra civil, que tantas lagrimas ha arrancado á la huma– nidad (tan solamente pnr la am– bicion de algunos mandatarios] Chile se halla en el dia esperimen– tando los mismos sit1sabores, y Co– lombia principia a disfrutar de la tranquilidad que succede despues de una continua y dilatada lucha. El Ped1 provará sin duda de las mismas desgracias si desde el mo– mento en que peleamos poi· la li– bertad como ella es en si, no mi– ramos al rededor de nosotros sino objetos que procuran for1nar gran– des fortunas sobre las ruinas de

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