La abeja republicana edición facsimilar
162 rentes de lagt·imas, con el obje– to de convencernos, que mientras 110 baya una verdadera union y. fraternidad, seremos el juguete de nuestras pasiones. De las secciones de nuestro continente,. tres han sacudido el pesado yugo de la dominacion es– pañola, el Pcru hace los mayores esfuerzos para lograr su emancÍ– pacion, y segm·amente no serán infructuosos siempre que nos man– tengamos en verdadera union, con– siderando á todos los americanos de cualq nier punto como amigos 1 como he1·manos, y como compañe– ros que luchan por conseguir m1 mismo fin, que profesamos una mis– ma 1·eligion, q ne nos separemos de una misma nacion opresora, y por ultimo que todos queremos ser 1·epuhlicanos. Y ¿ habn\ de ser causa de la rui– na de la América, el poco patriotismo, el deseo de dominar, y el considerar– se los que no pertenezcan al Perú como exlrangeros , y los que eon bijos de e&tfa Origen e ideales comunes im– ponían a los americanos una "verdadera unión", de modo que los nacidos en una sec– ción del continente pudieran sentirse en cualquiera otra co– mo en su propia patria. Pero el "deseo de dominar" aquí o acullá empezó a establecer di– ferencias entre los america– nos, y fueron llamados "ex– tranjeros" los que no habían nacido en la sección donde habitaban.
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