La abeja republicana edición facsimilar
296 res é hijos, sufriendo prisiones, y exponiendo sus vidas. Tambien sa– ben quienes son los que fueron ene– migos de la patria, quienes los apá– ticos y viles aduladores. Desple– guen sus labios en sesiones secre– tas si se quiere conseguir el rá– pido vuelo á que se aspira, desnu• dandose desde luego de la inves– tidura de ahijados, amigos y pa– rientes: quítense á los antipatriotas: y en su lugar colóquense á los que no Jo son , d estiérrese á los serviles y aduladores, y subplántese á los hombres de bien , á los infelices que supieron sacrificarse en todas formas. Mientras no se verifique esto , el espiritu público caerá por tierra ; serán nulos todos ]os esfuer– zos para conseguir la libertad, su– cumbiremos en la mas espantosa anarquia, y en :fin vendremos á ser esclavos de las desgracias. De nada sirve la libertad cuan– do es manisfestada por pura? te?• rias , de nada vale el prem10 _si!l verificarse, poco importa la fehc1- dad sino se manifiesta en a1guna
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx