La abeja republicana edición facsimilar
231 cuyo efecto ventajoso pudiese be– neficiar la nacion. En el principio ele los imperios todos los hombres confundidos igualmente en la misma clase , no se elevaban sino por el esplendor de sus altos hechos. Dig– nos de mandar, ocupaban las pri– meras plazas del Estado, y las pla.. zas los ennoblecian. Tal es el ori– gen de la nobleza. Fué una distin– t".Íon inherente á ]os empleos. Des.. pues se creyó útil hacerla heredita– ria , y colocar en una clase privile– giada, con el título de nobles á los hijos de los que habian ocupado el empleo á que se babia unido esta distincion. Juzgaron que serian dig– nos herederos de las 'firtudes de sus padres, y que tambien harían grandes servicios al estado. El re– sultado fué siempre contrario á es– tas esperanzas: pero la nobleza que.. dó establecida. De entonces la igualdad políti– ca se ha roto, porque fué fácil des– pues á estos individuos separados · de la multitud, unir á los privilegios de los títulos. privilegios mas rea- Las reflexiones sobre la no– bleza social tienden a justifi– car la oposición a la perma– nencia de la Orden del Sol. Primero: porque ponía tér– mino a la igualdad política, al distinguir entre los ciuda– danos comunes y los miem– bros de la Orden, y al esta– blecer categoría -de asocia– dos, beneméritos y funda: dores- entre éstos. Segundo: porque otorgó privilegios ex– cepcionales a los fundadores, disponiendo que serían "tras– misibles a sus legítimos here– deros, siendo varones, hasta el segundo grado de consan– guinidad" (art. 11 ), "siem– pre que no se hayan hecho indignos ... por una conducta reprensible " (art. 24); y reco– nociéndoles preferencia al dis– cernirse las grandes dignida– des del Estado (art. 33). E in– clusive denunciábase el carác– ter anacrónico de la institu– ción, al destinarle las rentas que bajo el dominio español se emplearon en subvencionar a las órdenes de Carlos III y de Isabel la Católica.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx