La abeja republicana edición facsimilar
200 t -a mal fa reñta y ~1 tiPmpo, y ~e ex– po11e á per<lP-r precipitadamente la existencia . Su política era destruir, no pro– teg·<'r á los hombre~ de mérito. l11- trodujo la delacion, pa~ó el espio– nag-e, y ios sycofontas obtenian pre– mios. No era fauatico; pero si Te– ista Vah! talentos no singulares, sino siug-u la rísimos , del estadista, del snbresalif'tlte político Quien á vista de esto pre~;untar!t: ;,no se pu– do contenerlo siu perderlo? Maravilla por cierto, que el rnaestro de postas de donde salió el Postillon conocicndole tanto, quiera defenderlo. Ignóra lo mucho quede– ben Buenos Ay res y Chile á sus ta– lentos y desvelos? Tal vez escribi– ría prometiendoles á. algunos hacer– los Lores ec lesiasticos , cuando so– ñaba en su fütnro reyno. ¡Oh! prín– cipe de farza. Feliz Lima, que se evadió ele la horrible escena á que }a había condenado por llevar al ca- 1,o sus miras ambiciosas. Leer á las
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx