La abeja republicana edición facsimilar

138 Servid. este al legislador para la formacion de las leyes, y al go– bierno para no cometer errores pe- . queños ó grandes, de poca ó de m11cha trascendencia. Creemos que nada deben respetar tanto los le– gisladort-s corno la opinion públi– ca. Los prim~ros g·enios que dicta– ron leyes á los hombres procura– ron ganarsela suponiendo á Jos dio– ses autor de ella. Asi Minos hizo creer á Jos cretenses que J upiter le in ... piró en la ctrnva sagrada la le• ji~lacjon que tuvo a bien darles. Za I moxis, Zeleuco, Licurgo , Ro– mulo y Numa, Mahoma, .Manco– capac todos han recurrido a los dio– ses para que los pueblos admitan sus leyes. Ya que no es facil per– suadirles que una agila sagrada, una ninfa,ó la divinidad bajo la figu· ra de una paloma les ha iüspirado, conviene para que las leyes sean hien recibidas, que sean conformes á Ja opinion general, de modo qt!e su mas firme apoyo y la garant1a

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