La abeja republicana edición facsimilar

127 morra, embarcado y remitido don– de no sean oidas sus que-Jas y 1e– elamos ? Esta era la cond uct&, de los mandatarios españoles El vif– tuoso, el literato, el acaudalado, el que no apQyaba sus ma.quina– ciones , y el que tenia valor bas– taute para desaprobar su condue– ta, ese estaba seguro de dobhir ~l cabo. Provenia esto de la confosion de poderes en la persona de los · visires. Ellos eran otros tantos re-– yesuelos que exercian las tres ema· naciones de la soberanía. Cuando los pueblos han enarbolado el eij– tandarte de la libertad, lo han he– cho para evitar estos males, y al de~nudar su acero han arrojado su ·rnyna. al fuego., y jurado hacer otr-a 11ueva solo eu el caso de conseguir su objeto. SEGUNDO AXIOl\U. T ' d I • . ,1amas po ra ser prf'so n-mgun eiudaclano sino por orden 4e fa.e~ competent~ precediendo el sumario.

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