Justicia profana. El jurado de imprenta en el Perú

CAPÍTULO 3 EL JURADO DE IMPRENTA EN EL PERÚ 1. BERNARDO O’HIGGINS: ¿HOMICIDA INTELECTUAL DE MANUEL RODRÍGUEZ? El doctor Juan Ascencio, en representación de don Bernardo O’Higgins, presenta una denuncia contra el folleto Alcance al Mercurio Peruano, publicado por el doctor Carlos Rodríguez el 10 de abril de 1833. En casi cuarenta páginas, se acusaba al libertador de haber hecho su carrera pública «con torpes bajezas y execrables maldades» y, el cargo más grave, algo que será su pesadilla y baldón de toda su existencia, de haber ordenado el asesinato del don Manuel Rodríguez Erdoiza (Santiago, 1785Tiltil, 1818), hermano del libelista, afamado abogado, estratega de guerrillas y héroe popular chileno (cfr. Rodríguez, 1833, pp. 2, 83). El patriota Manuel Rodríguez, que crecería a lo largo del tiempo en el imaginario colectivo de todo un pueblo, fue ajusticiado cobardemente por la espalda el 26 de mayo de 1818, en circunstancias hasta hoy misteriosas. Y precisamente, cuando se encontraba bajo la custodia de las tropas de O’Higgins, su enemigo político en las filas patrióticas y contra quien se había alzado en armas repetidas ocasiones y del que lo separaban no los aspectos de estrategia política y militar, sino la pertenencia de O’Higgins (junto con el general San Martín y el consejero Bernardo de Monteagudo) a la controvertida Logia Lautaro, que fundara el ilustrado militar venezolano Francisco de Miranda, maestro de O’Higgins, en Londres (Guajardo, 2010). Se observó en este juicio de imprenta todos los trámites prescritos por la ley. En ese sentido, se trató de un caso modelo. Los jueces de hecho, los jurados, Manuel Ladrón de Guevara, Agustín Cruzante, Ramón Cabezas, Manuel Ayluardo, José María García y Mariano Chemet y Ambrosio. 82

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