sábado 27 de julio a las 2 p.m. se constituyan los jueces de hecho sorteados en el salón consistorial a llevar su cometido» (ARC-CPC-AJI, audiencia de elección de jurado, del 25 de julio de 1895, firmado por el Alcalde José Manuel Ravinez y los regidores Telésforo Castro y Adolfo Veyiet, así como por J. B. de los Ríos, secretario encargado). El 27 de julio de 1895 se reunieron en el salón consistorial de la alcaldía solo tres jueces de hecho; a saber, don José Fermín Alcalde, don Manuel E. Trigoso y don Víctor Castro Iglesias, presididos por el alcalde, José Manuel Ravinez. Como se notó la falta de los demás jueces designados, «quienes se encontraban enfermos», se dejó constancia. El primero de agosto de 1895 tampoco logró reunirse el jurado (ARC-CPC-AJI, audiencia del jurado de acusación, del 1 de agosto de 1895, firmado por el secretario J. B. de los Ríos)46. Finalmente, el 11 de setiembre de 1895 se reunieron, en el salón consistorial el alcalde, los concejales y los miembros del jurado. El secretario procedió a examinar el artículo de El Boletín de la Unión denunciado por el señor Villanueva. Luego de una ligera discusión promovida por el señor presidente, se debatió y se procedió a votar. Por cinco votos, se declaró «no ha lugar a formación de causa» y se concluyó el acto (ARC-CPC-AJI, audiencia del jurado de acusación, del 11 de setiembre de 1895). Rafael Villanueva calculó mal, sin embargo, el efecto de su denuncia, probablemente confiado en su ascendiente político y social en Cajamarca. Quizás sus contrincantes rechazaban su ubicuidad política: fluctuó entre los partidos políticos de la época, quizás también debido a la inconstancia de los propios líderes. Lo cierto es que el caso fue archivado y dos de los siete jueces de hecho no asistieron a la audiencia. La denuncia por abuso de imprenta no prosperó, pero sí la carrera política del denunciante, que fue elegido para la cámara alta sucesivamente hasta convertirse en 1898 en presidente del Senado. 28. UN CONGRESO INCOMPETENTE Y UN CORRESPONSAL ACONGOJADO El 17 de marzo de 1895, presionado por las circunstancias políticas de la época, el presidente Andrés Avelino Cáceres se vio precisado a dimitir y buscar exilio. Se instaló entonces una junta de gobierno, presidida por Manuel Candamo, que convocó a elecciones en las que resultó electo 177
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