Requiescat in pace Doctor Amasius Cafre/José Toribio Polo/Lima, mayo 8 de 1863 (Polo, 1863). En uno de los pasajes, tilda al doctor Fuentes de «inmundo avechucho», «vomita injurias», «chupasangre del bolsillo y de la reputación», «animal sanguívoro», «bicho sui generis», «camaleón», «Dios de los ladrones». Polo, un erudito que exhibe un buen latín y que confiesa se propuso elaborar un Tractatus de vita et moriburs Murcielagui, sive muercielagrofia, se burla de las razones que ofrece El Murciélago en asuntos públicos, a saber: Paz Soldán no puede ser ministro por ñato. Castañeda no debe seguir con la cartera, porque es seco y tiene un caballo palomo. Samper no escriba más ni Vial, o aguanten mis tonterías, porque son extranjeros y rojos, y a aquel se le escaparon alcachofas literarias e implicar. Los Anales Universitarios son de Paz Soldán; luego son pésimos. Y repite esto en 186 números de su Mercurio (Polo, 1863). En buena cuenta, José Toribio Polo funge de defensor de numerosos personajes que fueron atacados por Manuel Atanasio Fuentes, como Ramón Castilla, Miguel de San Román, el general La Fuente, José Gregorio Paz Soldán, entre otros muchos. Apunta luego el memorialista Toribio Polo: «Luego que ha soltado mil lindezas a todo el mundo, quiere que se callen». Un indignado Fuentes se dirige al alcalde de Lima, exigiendo la satisfacción de su honor y que se prueben los hechos que le imputa el doctor Polo. Solicita también que, conforme al artículo 4 de la ley del 3 de noviembre de 1823, se disponga el sorteo de los jueces de hecho que deben conocer del caso (AGN, Corte Superior de Justicia, expedientes judiciales, legajo 720, 1864-1990, denuncia de Manuel Atanasio del 11 de mayo de 1863). El 16 de mayo de 1863 el jurado declara ha lugar la formación de causa en contra de José Toribio Polo. Se advierte que Manuel Atanasio Fuentes era un litigante de temer. Tan pronto se dispuso abrir la causa, pide ante el juez del crimen que Polo se presente a reconocer su firma del documento denunciado. El Murciélago buscaba llegar hasta las últimas consecuencias (AGN, Corte Superior de Justicia, expedientes judiciales, legajo 720, 1864-1990, escrito del 16 de mayo de 1863). En otra etapa del proceso de injurias, Fuentes insiste para que se proceda a un nuevo sorteo de jurados, conforme al artículo 61 de la ley de imprenta, y que una vez que se haya verificado este sorteo, pasen los actuados al responsable la razón o lista de 129
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