Doña Petronila Porras de Castillo, mujer legítima del señor General D. Fermín del Castillo, ante U.S. en virtud del derecho que me concede la ley, para acusar por daño propio o de los míos digo: Que acompaño los N° 6666 y 6667 del periódico Comercio en los que se han publicado dos artículos con los siguientes lemas. El partido liberal y el asesinato del presidente y el otro, Fuera Máscaras, en los que no solo se ocupan de inculpar la conducta de los que tomaron parte en el motín del 23 del presente sino que se ha cometido el incalificable de suponer que el caudillo de la revolución de 15 de agosto y sus secuaces, conspiraron contra la vida del presidente de la República, llevando la calumnia hasta el extremo de denominar a mi esposo el jefe del partido asesino. Como se diga en dichos artículos que entonces se escaló la casa particular de S.E. para penetrar en ella los revolucionarios, bandidos y salteadores, y como lleva la infamia hasta el extremo de suponer que esos mismos hombres son los que atacaron la persona de S.E. el 25 de julio, y los autores del acontecimiento del 23 del presente denominando a mi esposo, el jefe de bandidos de esa horda que comenzó a vivir ahora 4 años […] por tanto y con la protesta de acusar debidamente al autor o autores de semejantes libelos. Pido: se sirva ordenar se notifique al editor del Comercio exhiba los originales y garantías de los artículos denunciados y absuelva que sea su instructiva que deba prestar con arreglo a la ley, que se me entregue el expediente para entablar mi demanda contra el responsable, es de justicia. Lima, noviembre 27 de 1860. Petronila P. de Castillo» (De Castillo, 1860). El propio Ramón Castilla publicó una suerte de comunicado, «El presidente de la República a la Nación», que buscaba dar cuenta de estos acontecimientos (El Comercio, 23 de noviembre). Acusa a estos «perniciosos utopistas», «bandidos y asesinos», «ladrones nocturnos» y «feroces enemigos» de provocar un baño de sangre. Participaron en ese ataque al domicilio de Castilla algunos soldados del batallón 14: La fidelidad y el heroico valor de cuatro soldados que me dieron la alarma — anuncia Castilla sobresaltado—, han conjurado este peligro, el arrojo de esos cuatro soldados fue bastante para rechazar el más inesperado ataque, evitar a la Patria la mancha de un cobarde asesinato, y restituir a la capital y a la República la tranquilidad que les es tan cara y que saben conservar con su acreditado buen sentido y sus cívicas virtudes (De Castillo, 1860). 16. «SATANASIO FUENTES» Y JOSÉ TORIBIO POLO, UN HISTORIADOR CARGOSO En el mes de junio de 1863, apareció en El Comercio un artículo rotulado «Murcielografía», suscrito por José Toribio Polo (1841-1918), bibliógrafo, compilador e historiador limeño, entonces joven periodista. El comentario, 127
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx