señor juez de 1ª instancia a consecuencia de una resolución bastante apremiante (El Comercio, 3 de junio de 1850). Por otro lado, Fuentes mantiene su irreductible posición: «La elección y calidad de los jurados ataca la libertad del pensamiento y su pública expresión […] los electores de Lima están enteramente vendidos a un partido». Fuentes no solo estaba inconforme con la «extraña» celeridad otorgada al trámite de su causa. También se preocupó por la posible parcialidad del juez encargado de conocer su caso, simpatizante del general Echenique. En efecto, en un escrito dirigido al juez de primera instancia y publicado en el diario El Comercio (que no duda en publicar cuanto material el escritor costumbrista entrega), le invoca a que se inhiba del conocimiento de la causa, no obstante que asegura tener «mil pruebas de la imparcialidad y justificación con que […] se conduce en la administración de justicia». Su duda parte, señala, de un hecho incuestionable: la «divergencia en opiniones políticas», que constituye «un obstáculo legal para que no pueda seguir dictando providencias en este asunto». Acusa al juez como todo un osado litigante a quien la voz pública señala «como a uno de los individuos que ha manifestado simpatías por la causa del señor general Echenique». En otro artículo, publicado el 16 de junio de 1850 en El Comercio bajo el título ya conocido de «Jurados de Lima-Denuncias», arguye en un tono mucho más morigerado que su artículo no es susceptible de denuncia puesto que no conspira contra el Gobierno, no ofende a la religión ni a la moral pública, no injuria tampoco a persona alguna tachando su vida privada ni mancillando su buena reputación (El Comercio, 6 de junio de 1850). En suma, a su juicio, no se cumple con lo establecido en el artículo 6 de la Ley de Libertad de Imprenta (El Comercio, 6 de junio de 1850)29. El 7 de junio un curioso artículo titulado «Denuncias» apareció en El Comercio. En él, los «representantes», por así decirlo, del general Echenique atribuyen a Fuentes, en tanto partidario del general Vivanco, ser el autor no solo del artículo «Jurados de Lima», sino de otros textos difamatorios contra el presidente de la República, como «Un clérigo echeniquista y Nacionalidad del general Echenique», publicados en la prensa limeña (El Comercio, 7 de junio de 1850). Un señor de apellido García, el escritor vivanquista Arnaldo Márquez y Manuel Atanasio Fuentes son denunciados. Los denunciantes tienen «la certidumbre de que todos estos artículos salen del taller del general Vivanco» y acusan a 104
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