José Silva Santistevan, autor de notables libros jurídicos, se sintió aludido y respondió en El Comercio del 18 de mayo de 1850 con una publicación titulada «Electores de Chota». Asoma una versión distinta de los hechos y, por lo visto, más compatible con la realidad: «[S]iendo gobernador de Chota el Sr. D. Ponciano Vigil, persiguió de muerte, engrilló y desterró a varios ciudadanos pacíficos, quienes puestos en libertad por el Sr. prefecto general Sierra, se querellaron en forma contra su opresor y la Iltma. Corte de Trujillo lo mandó someter a juicio» (El Comercio, 18 de mayo de 1850). En esas circunstancias, el temible Ponciano Vigil recusó al juez de Cajamarca con jurisdicción en Chota. Sus acusadores simplemente pidieron entonces al juez que librase las requisitorias correspondientes y el juez Bringas no hizo más que formalizar esta solicitud (El Comercio, 18 de mayo de 1850). El jurista José Silva Santisteban presentó también entonces una denuncia ante un jurado de imprenta. Sin embargo, el colegiado declaró «sin lugar a la formación de causa» (El Comercio, 8 de julio de 1850). Desilusionado, el publicista cajamarquino comentaría: Cuando denuncié el artículo Electores de Chota, […] anhelaba seguir el juicio para dejar mi reputación tan pura como está mi conciencia, mas el jurado, declarando no haber lugar a formación de causa, me ha cerrado, tal vez por espíritu de partido, el camino que la ley señala para desbaratar las calumnias. Los que quieran injuriarme tienen ya carta blanca para hacerlo; pero sepan que sus imposturas no pueden torcer el honroso concepto que merezco a las personas que me tratan con más inmediación y mi conducta (El Comercio, 8 de julio de 1850). Silva Santisteban, en uno de sus afamados manuales de Derecho, tuvo ocasión de enjuiciar el funcionamiento de los jurados de imprenta: «Nuestros jurados de imprenta, frecuentemente convertidos en instrumentos de partido, han desacreditado la institución» (Silva Santisteban, 2015, p. 256). Seguro recordaba el caso del gobernador chotano. 7. UN «MURCIÉLAGO» VIVANQUISTA FRENTE A UN JURADO ECHENIQUISTA Con el probable temor de ser denunciado por delito de imprenta, Manuel Atanasio Fuentes28, escritor y editor de fama conocido por el seudónimo de El Murciélago, publicó, el 28 de mayo de 1850, en el diario El Comercio, un breve artículo titulado «Jurados de Lima» (El Comercio, 28 102
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