Finalmente, Guillermo Walden, verdulero y chinganero orgulloso, fue absuelto mediante auto del 12 de junio de 1850: Habiéndose observado en este juicio los trámites prescritos por la ley, y calificándose por los jueces de hecho con la fórmula de Absuelto el impreso “titulado testamentaría de la Hoyos” denunciado por D. José Manuel Tirado el día 1° de febrero del presente año. La ley absuelve a D. Guillermo Walden, responsable de dicho impreso; en su consecuencia mandose cancele la fianza que prestó, sin que este procedimiento le cause perjuicio ni menoscabo en su nombre y reputación; y pásese al editor del periódico oficial copia certificada de este auto para su publicación conforme a lo prevenido en el artículo 79 de la ley de imprenta. Rospigliosi —Ante mí— Felipe Orellana (El Comercio, 12 de junio de 1848). Así, pues, se trataba básicamente de un pleito familiar cuyo contenido debía ventilarse y dirimirse en otro proceso. 6. EL TEMIBLE GOBERNADOR CHOTANO Y EL JURISTA CAJAMARQUINO En El Comercio del 16 de mayo de 1850, se publicó un artículo titulado «Electores de Chota», firmado por Valentín Vigil, hijo del gobernador de Chota, Ponciano Vigil. Comenta que las requisitorias ordenadas por el juez de primera instancia de Cajamarca, el señor Bringas, responden a un interés político y que no tienen otro objeto que inhabilitar a su padre, que cuenta con respaldo popular, en las elecciones que se avecinan. Sugiere, por otro lado, que alguien de mayor influencia, cajamarquino avecindado en Lima, José Silva Santisteban, estaría detrás de las acciones del juez Bringas con el gobernador Ponciano Vigil: Sabedor mi padre de las amenazas de este magistrado, halló por conveniente recusarlo. El sentimiento de venganza aumentó en Bringas, la prueba de esto es que las requisitorias las mandó duplicadas: una dirigida al Sr. coronel intendente de policía, siendo esta indebida porque no es un órgano con quien debía comunicarse directamente; y la otra al juez del crimen Sr. Olivares, que se las entregó el Sr. Silva a los ocho días de entregadas las anteriores; y estimula a su sobrino para que con su actividad y ruegos surtan buenos efectos dichas requisitorias y además dándole orden para que las haga publicar en el “Correo” […] para que no se permita destino político a un reo prófugo. Señores Chotanos, este fue el origen de las requisitorias…juzgan el proceder del Sr. Bringas juez de primera instancia de esas agraciadas provincias. Valentín Vigil (El Comercio, 16 de mayo de 1850). 101
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx