Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

invalorable sobre el mundo prehispánico y, en segundo lugar, no disponía de estudios adecuados del manuscrito en lo que se refiere al análisis de la información que el autor presenta en lenguas originarias. La obra de Betanzos, como es por todos conocido, se inscribe dentro de las llamadas crónicas cuzqueñas por Franklin Pease. Es decir, el grupo de textos de aquellos autores que en el siglo XVI recogieron su información en el Cuzco, muchos de ellos peritos en quechua y que, por su experiencia e investigación personal, constituyen testimonios valiosos acerca del conocimiento del Tahuantinsuyo. Ese es, por ejemplo, el caso de cronistas como Juan de Betanzos, Pedro Cieza de León, Cristóbal de Molina «El Cuzqueño» y Pedro Sarmiento de Gamboa. Suma y Narración de los Incas, terminada por Juan de Betanzos en 1551, pertenece a estas crónicas cuzqueñas y es, sin ninguna duda, una obra indispensable en el estudio de la cultura andina e incaica debido al privilegiado acceso del autor a la información de la élite cuzqueña a través de los parientes de Cuxirimay Ocllo, su mujer, hija de Yamque Yupanqui y anteriormente esposa de Atahualpa y de Francisco Pizarro. Adicionalmente, la alta competencia de Betanzos en el quechua incrementa el valor de su obra para el estudio del Tahuantinsuyo. Gran quechuista y conocedor de la sociedad incaica, Juan de Betanzos participó en las Informaciones que encargó Vaca de Castro entre 1541 y 1542, por lo que también debió recoger en ese momento parte de la información que utilizó para la redacción de su Suma y Narración de los Incas, publicada por primera vez en el siglo XIX por Marcos Jiménez de la Espada a partir de un manuscrito hasta hoy conservado en el Monasterio de El Escorial. Sin embargo, como se ha mencionado, la obra completa de Betanzos solo fue publicada en 1987 por María del Carmen Martín Rubio, a partir de un manuscrito hallado en la Biblioteca Bartolomé March en Palma de Mallorca. Este, a diferencia del anterior, que contiene únicamente 18 capítulos, cuenta con 82 en total. Una particularidad de esta edición que debe tomarse en cuenta es el cuidado especial que se ha tenido en la lectura e interpretación de los textos registrados en lengua nativa (palabras, frases, fragmentos de discurso y hasta un cantar). No es exagerado sostener que las ediciones de crónicas andinas publicadas hasta ahora, ya en versión original castellana o en idioma extranjero, han sido preparadas, aún las más esmeradas, con ausencia de rigor filológico en el tratamiento de textos como los mencionados. Las ediciones de Betanzos ofrecidas hasta la fecha no 7

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