LA ANCESTRALIZACIÓN Todo ello corresponde a una meta que debe alcanzar cada inca vivo, que es la de su conversión en ancestro. En todos sus actos, en los que debe mostrar su excelencia —como los del guerrero, del arquitecto, del cazador y del renovador— demuestra el apoyo de los dioses y de sus ancestros y, de esta manera, su capacidad de preparación para su meta final por medio de comunicaciones y contactos rituales constantes con ellos. La fiesta de purucaya tiene como fin «casi canonizarle como a un santo» (f. 70v). Cieza de León es algo más específico en cuanto a los bultos de los Yngas: digo los que aviendo sido en vida buenos y valerosos, piadosos con los indios, generosos en los hazer mercedes, perdonadores de injurias; porque a estos canonizava su ceguedad por santos y onravan sus uecos [...] y creyan que estaban en el cielo [...] y llaman ellos a esta manera de canonizar «ylla», que quiere decir «cuerpo del que fue bueno en vida» o en otro entendimiento «yllapa» sinifica trueno o relámpago (1985, p. 92). Según González Holguín, «ylla» cubre un campo semántico amplio: una piedra grande o notable como un huevo, o mayor, que le rayian consigo por abusión para ser ricos y venturosos [...] Yllayoc runa. El hombre muy ricoventuroso que tiene y guarda tesoro [...] Ylla. Todo lo que es antiguo de muchos años uardado [...] Yllapa kari. Los famosos en valentía [...] Yllarini. Resplandecer, relumbrar, eluizir y alumbrar. [...] Ylla collcacollca. Los troxes del Inca, tesoro para la guerra (1952, p. 366-367). Entre los pastores de altura del Sur del Perú se preservan conceptos llamados illa y enqa (probablemente, de inca). En relación con el primero, se trata de pequeñas esculturas de alpacas, llamas u ovejas de piedra, mientras que las enqaychu son piedras naturales de granito brillante o piedras bezoares de los intestinos de camélidos domésticos o silvestres dentro de un envoltorio (cf. bulto). «Enqa es el principio generador y vital. Es la fuente y el origen de la felicidad, el bienestar y la abundancia», mientras que «los illas representan a los animales mejor dotados, los buscados para que procreen el rebaño» (Flores Ochoa, 1976; véase también Kaulicke, 1998). Estas referencias difícilmente captan la complejidad del concepto en tiempos de los incas. La noción de una relevancia metafísica de materiales que reflejan o producen luz parece ser un fenómeno panamericano (Saunders, 1998). Esta luz que, en la percepción incaica, parece estar ligada a diferentes fenómenos y materializaciones, es una especie de energía cósmica que incorpora la 50
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